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Los métodos obreros y la cuarentena

Jueves, 09 Abril 2020 19:18

Los métodos obreros y la cuarentena

En momentos en que el gobierno se prepara para extender la cuarentena, queremos formular algunas consideraciones sobre la situación y cómo, a nuestro entender, deberíamos intervenir los revolucionarios.

Alberto Fernández con su grupo de notables, es decir Paolo Rocca, Acevedo, de la UIA, y lo más granado de los empresarios, definen los destinos de los trabajadores en nombre de la salud de sus negocios. Alberto, está llevando a cabo la máxima de uno de sus maestros, Néstor Kirchner, que decía “no le den importancia a lo que digo, sino a lo que hago”. Les dice “miserables” a los empresarios, pero avala los despidos de Techint; dice control de precios, pero avala sobreprecios en las compras de alimentos, y dice con acciones: entre los bancos y los jubilados, elijo a... los bancos.

Resulta llamativo que gran parte de la izquierda reclame que siga la cuarentena e intente cambiarle el contenido a esta medida estatal. Debemos ser claros, la cuarentena es una medida recomendada por la Organización Mundial de la Salud, una institución creada en la posguerra como parte del nuevo orden mundial después de la segunda guerra. Es evidente que toda política que venga de semejante organización imperialista, responsable de la destrucción de la salud y, por lo tanto, artífice de la pauperización de nuestras condiciones de vida, no va ser para favorecer a nuestra clase.

Por eso, si están en juego nuestras condiciones de explotación, no nos ofrecerán una salida favorable nuestros explotadores. Es con los métodos obreros, que son parte de nuestra historia, como los ceses de actividad, paros, huelga de brazos caídos, huelgas, es decir, paralizar la producción imponiendo un programa que enfrente al Estado como los trabajadores podremos enfrentar esta crisis.

La cuarentena es el método que tiene la burguesía, no para detener el virus, sino para garantizar su forma de dominación ante la crisis y que no colapsen sus sistemas, centralmente el de salud. Los métodos obreros, como parte de medidas transicionales, son intervenciones del poder estatal proletario que limitan de manera consciente el derecho de los capitalistas a disponer de sus bienes y su afán de lucro.

Podríamos decir que la cuarentena es una política estatal preventiva, para resguardar a los grandes capitalistas y a su clase, desorganizando a nuestra clase con la complicidad de la burocracia sindical, para preservar un semi Estado en descomposición, reforzando al aparato burocrático militar para disciplinar a las masas. Para imponer esta política utiliza el monopolio de las fuerzas del Estado, con la policía, la gendarmería, hasta el espionaje cibernético y el ejército para garantizar esta línea. Si fuéramos nosotros los que paralizáramos todo, no sólo estaríamos enfrentando al virus, sino estaríamos organizados para enfrentar los ataques.

Debemos abrir un debate central al interior de nuestra clase, principalmente en el movimiento obrero industrial, ante la propaganda oficial de la importancia del Estado en esta crisis, de sus funciones sociales y de control. Es imperioso aclarar el contenido de clase del concepto de Estado. La naturaleza de clase del Estado es burguesa, defiende a una clase antagónica a la nuestra, por lo que debemos preparar las condiciones materiales para su destrucción.

Permitir que el gobierno siga imponiendo una centralidad reaccionaria con la cuarentena, lo que significa un ataque brutal a los trabajadores, con suspensiones, rebajas de salario, despidos y quita de conquistas, es -como mínimo- entregarnos sin dar pelea.

Los trabajadores podemos organizar las tareas para enfrentar las consecuencias de la pandemia, frenar los ataques y desorganizar a la burguesía en su base de sustentación, la producción. Imponiendo el control obrero de las ramas más importantes de la economía, la escala móvil de horas y de salarios, la expropiación de los bancos privados, la apertura de los libros de las grandes empresas, son algunos puntos programáticos que pueden mostrar al conjunto de las masas la dominación de los trabajadores en la administración de las cosas. Intervenir de forma independiente y con nuestros métodos en esta crisis es la tarea que tenemos planteada. Ejemplos en el mundo ante la crisis, que aceleró el coronavirus, hay muchos. Sectores de trabajadores salieron a hacer paros y huelgas en contra de los ataques. Quizás el caso más importante sea la huelga general en Italia, donde los trabajadores pararon en contra del decreto de cuarentena del gobierno. En EEUU, la principal potencia imperialista, los trabajadores también realizan huelgas en sus lugares de trabajo.

Confiar en nuestras propias fuerzas es la única salida que tenemos los trabajadores.

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  • La segunda ola y las restricciones

    Ayer el presidente dio un discurso grabado desde Olivos, donde está aislado por tener covid, en el que enumeró varias restricciones ante el avance de los contagios.

    En el discurso dejó en claro el objetivo del gobierno para esta segunda ola: preservar la recuperación económica, lo demás es para la tribuna. Van a mantener la presencialidad de las escuelas, como garantía para liberar a los padres para que trabajen, sostener el sistema de salud subsidiando a las empresas privadas y dar cero aumentos a los trabajadores de la salud. Para que se produzca esa recuperación económica, que no es más que un rebote de la caída de los índices del año pasado, resolvieron sostener la circulación de la fuerza de trabajo y restringir la circulación social, es decir, tenemos el derecho a ser explotados, pero no al ocio o al tiempo libre, si es que hay. Lo que dijo ayer el presidente se puede resumir de la siguiente manera: los trabajadores y la población en general somos responsables de la segunda ola y los empresarios y el Estado son los garantes de que en sus fábricas o edificios no se produzcan los contagios. La “responsabilidad” es social, por lo tanto, a seguir trabajando… Si tenés trabajo, como puedas y a contagiarse. Esto demuestra para qué clase gobierna.

    La presencialidad en las escuelas fue en parte una de las causantes de esta segunda ola, pero prometen sostenerlo a rajatabla. Para el gobierno, la desidia y anarquía en la provisión de vacunas no tiene nada que ver que estemos en esta situación.

    A un año del comienzo de la pandemia a nivel mundial debemos sacar la conclusión de que no son los gobiernos y sus Estados los que van a garantizar las condiciones mínimas de vida de nuestra clase, sino todo lo contrario, son los garantes de los intereses de las grandes empresas.

    Ante la segunda ola debemos imponer los métodos obreros contra los métodos estatales de control reaccionario. Debemos deliberar al interior de las fábricas y establecimientos estatales y privados para reclamar un aumento general de salarios y un subsidio de desempleo, contra la inflación, los tarifazos y la carestía de la vida. Por plenarios regionales donde sean los trabajadores de la salud quienes se pongan a la cabeza de un plan de lucha para enfrentar el descalabro al que nos lleva la dirección burguesa de la pandemia. Por un paro total de las ramas ante contagio o decesos de compañeros, en el camino de preparar un paro general para que seamos los trabajadores los que impongamos un programa de salida a la crisis en unidad con los trabajadores latinoamericanos y del mundo que están pasando por esta pandemia.  

    Ya en la primera ola nos quisieron controlar la acción sindical para proteger a la burocracia, nos dividieron entre esenciales y no esenciales; ahora intentan sacarnos de la calle con las restricciones a la reunión de más de 20 personas en la vía pública. Justo en un momento en que las masivas movilizaciones de organizaciones de desocupados ponen de manifiesto la miseria a la que nos están sometiendo. No podemos perder la calle. Fue un error imperdonable por parte de la izquierda que se referencia en el FITU renunciar, a principios de 2020, a las movilizaciones y adaptarse a la cuarentena represiva, como sucedió el 24 de marzo de ese año. No podemos volver a esa política.

    Preparemos un 1 de mayo unitario de lucha y antimperialista, debemos unificar las filas obreras ante el ataque de los gobiernos de turno y sus Estados y el avance la de pandemia.  

     

  • No al techo del 32%, recuperemos todo lo perdido

    Se vienen las paritarias...
    El secretario general de la UOM, Antonio Caló, presentó hace unos días el pedido para iniciar las negociaciones paritarias de este año. Si bien el acuerdo firmado en diciembre del año pasado está todavía vigente, sabe que los salarios de los metalúrgicos están por el piso, y cada vez peor por el efecto de la inflación. Todos los días anuncian el aumento de algún servicio, de la carne, de la nafta, etc., etc. No da para más. Pero Caló sigue órdenes, y quiere llevar adelante la tarea sucia de fijar la ”referencia” del aumento de 32%, que en realidad es el techo salarial de Alberto Fernández y las empresas para la “nueva normalidad”.
    Durante 2020, el año de la pandemia, nos mandaron a trabajar a las fábricas con pobres condiciones de salubridad y nos metieron los protocolos de las patronales y el COE para mantenernos controlados y echarnos la culpa si algún compañero se contagiaba de COVID. Además, nos tuvieron la paritaria congelada la mayor parte del año. Recién en diciembre la conducción de la UOM firmó el acuerdo del 39% en cuotas. Hay que recordar que la inflación 2020 fue del 36%, y hay que sumar por lo menos un 12% de los primeros 3 meses de este año, un 48%, pero además el 39% no tuvo retroactivo, ¡la pérdida fue mucho mayor, y no se compensa con los famosos bonos que fueron largando! Y como si esto fuera poco, metieron una cláusula que dice que si una empresa está en crisis, cosa que nunca podemos comprobar porque tienen sus libros de contabilidad en secreto, puede no pagar el magro aumento. Esta cláusula que firmó el burócrata Caló ha llevado a la UOM a ser tomada como ejemplo, no por los trabajadores, sino por los empresarios que quieren ahora meterla en las negociaciones paritarias de las demás ramas.
    En Córdoba, el Sr. Urbano hizo la de siempre: criticar el acuerdo nacional por abajo, sin enfrentarse abiertamente a la UOM nacional, y mandar a los trabajadores y a los delegados a pelear “fábrica por fábrica” a ver si conseguimos algún acuerdo interno que nos permita mantenernos a flote. Esto, cuando no se da el caso de que la empresa declare que está en crisis y ni el acuerdo nacional quiera pagar. En varias fábricas se han dado luchas y movimientos que permitieron obtener ciertas mejoras, aunque las patronales buscan atarlas a la productividad, ya sea con premios de producción o con el presentismo. Pero esto no alcanza, y además ¡somos mucho más fuertes si peleamos todos los metalúrgicos juntos!
    Pero hay más. Urbano y la Comisión Directiva (CD) vienen teniendo una práctica muy perjudicial que es llamar a congresos donde solo se convoca a los delegados de la agrupación Eva Perón, mientras se obstaculiza la participación de las demás agrupaciones, como la Vandor y la 7 de Septiembre. Estas agrupaciones han surgido de peleas dentro de la CD, y no tenemos ningún acuerdo con el programa de conciliación de clases que levantan (por ejemplo, exigiendo subsidios o llamando a prohibir las importaciones para el beneficio de las patronales). Pero creemos que las peleas de cúpula de la burocracia no deben impedir la unidad del sindicato: en los congresos de la UOM Córdoba deben participar los delegados de todas las fábricas, llevando el mandato de las bases.

    ¡Que no negocien a nuestras espaldas!

    Ante las próximas paritarias, tenemos una gran tarea. Impulsemos asambleas por sector y generales en cada fábrica, para mandatar a los delegados con una posición clara: hay que recuperar lo perdido durante la pandemia. Esto incluye por supuesto el salario, que debe equipararse a la canasta familiar y tener una cláusula automática de aumento mensual según la inflación. Hay que rechazar cualquier clausula “de crisis” que permita a las empresas gambetear el acuerdo que se consiga. Tenemos que pelear por la reincorporación de los despedidos, el fin de las suspensiones, que se pague al 100% a los compañeros licenciados por ser del grupo de riesgo, y por el pase a planta permanente de los contratados (directos o por agencia). Los protocolos patronales han mostrado que no sirven: debemos votar en asamblea nuestra propia propuesta de medidas de protección ante la 2º ola de la pandemia e imponer a las empresas comisiones y delegados de seguridad e higiene para garantizar su cumplimiento. Además de este mandato, tenemos que tener buenos negociadores, no podemos dejarlo en manos de Caló. ¡Por delegados paritarios elegidos en asamblea!
    En las plantas de Techint de provincia de Bs As y de Santa Fe se vienen dando importantes luchas. Hay que conquistar un congreso nacional de delegados con mandato de la UOM, que sustente los reclamos metalúrgicos en un plan de lucha con medidas escalonadas hasta llegar al paro nacional. No podemos permitir que gobierno y patronales intenten imponer una “nueva normalidad” basada en la miseria salarial, despidos, suspensiones y condiciones de trabajo inseguras e insalubres. Para eso, el camino es la lucha.

    Tenemos que empezar a organizarnos de cara a las próximas paritarias:

    • Asambleas por sector y generales en cada empresa
    • Por un congreso de delegados con mandato de asamblea de todas las fábricas de la UOM

    Metalúrgicos de la COR

  • Encuentro para el debate: 9 meses de pandemia

    Encuentro entre trabajadores de la salud para debatir sobre el balance de la política sanitaria del Estado aplicada por los gobiernos nacional y provincial y las perspectivas de la lucha.

    Sábado 12/12

    18:00hs

    Pedir dirección al correo electrónico de la regional Córdoba:

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  • 47º aniversario de la revuelta de la politécnica de Atenas

    Solidaridad con los estudiantes reprimidos por el gobierno griego

    Cada año en Grecia, el 17 de noviembre la juventud y los estudiantes del país salen a las calles para conmemorar la Revuelta de la Universidad Politécnica que en el año 1973 enfrentó a la junta militar que gobernaba el país. Este año, el gobierno de Nueva Democracia encabezado por Mitsotakis lanzó la prohibición de cualquier manifestación en el marco de la nueva cuarentena impuesta ante la llamada segunda ola de la pandemia. Como en todos los países, esta medida reaccionaria, lejos de proteger la salud del pueblo, sirve para defender los sistemas de salud de la burguesía del colapso, sistemas que vienen siendo desmontados por las políticas de ajuste aplicadas por el imperialismo frente a la crisis del 2008 e incluso antes. En el caso de Grecia, el ajuste fue impuesto por la Troika (UE, FMI, BCE) a través de una serie de memorandums, el último de los cuales fue garantizado por el gobierno de Syriza y Tsipras.
    La verdadera cara de la cuarentena es la represión ejercida contra la juventud el pasado 17 de noviembre, con miles de policías en las calles de Atenas para garantizar el orden y la estabilidad de las instituciones del Estado frente a la crisis social y económica que golpean al país, y para frenar la movilización de la clase obrera, sobre todo de sus sectores juveniles, y del estudiantado. La represión de los policía no se limitó a la capital y se desató en todas las ciudades importantes. En Ioánina, al noroeste, los anti-motines atacaron a un grupo de estudiantes, con el saldo de varios heridos, 30 detenidos y 23 estudiantes procesados por diversos cargos, entre ellos varios militantes del OKDE (Organización de Comunistas Internacionalistas de Grecia).
    Nos solidarizamos con los estudiantes y la juventud que en Grecia enfrentan las políticas antiobreras de la UE, el FMI y su propio gobierno frente a la crisis, medidas que pretenden imponer con la represión más cruda y brutal. Nos ponemos a disposición de los jóvenes y los compañeros del OKDE para impulsar una campaña internacional por el desprocesamiento de los 23 estudiantes de Ioánina. Bregamos por la unidad internacionalista de la vanguardia de la clase obrera en todo el mundo, a través de un debate sobre los métodos, el programa y la organización internacional que necesitamos, que para nosotros es la IV Internacional reconstruida, para que nuestra clase pueda imponer una salida obrera y revolucionaria a la crisis capitalista que atraviesa el mundo.

    • Abajo las medidas represivas del Estado griego y del gobierno de Mitsotakis
    • Desprocesamiento de los 23 estudiantes de Ioánina

    TRCI – Tendencia por la Reconstrucción de la Cuarta Internacional

    COR - Corriente Obrera Revolucionaria - Chile
    LOI - Liga Operária Internacionalista - Brasil
    COR - Corriente Obrera Revolucionaria - Argentina

  • Tomemos la lucha en nuestras manos

       Por una gran Interhospitalaria de delegados con mandato de base

    El parazo y la caravana del martes 10/11 fueron una enorme demostración de la fuerza y la disposición a la lucha de los trabajadores de la salud. El paro fue muy fuerte en los hospitales públicos de toda la provincia (no sólo de la capital), y en el sector privado, donde la burocracia de ATSA viene garantizando el ataque de las patronales, los trabajadores participaron de la caravana. Para Cardozo y Schiaretti, fue un duro golpe que desnudó la farsa del “éxito” de su política sanitaria frente a la pandemia. Los paros y movilizaciones de los trabajadores de la salud en CABA y varias otras provincias muestran que la lucha tiene alcance nacional y que Alberto Fernández y Ginés también son responsables del estado deplorable del sistema de salud.
    El gobierno provincial no pudo ocultar el problema debajo de la alfombra ni contentarse con los aprietes, tuvo que responder, primero demonizando a los trabajadores por los medios, después buscando dividir con el bono discriminatorio, y luego dando algunas concesiones para desactivar la medida, como el pase a contrato de los monotributistas del Rawson o el adelanto de las cuotas del aumento.
    La fortaleza mostrada el 10 nos indica que ¡podemos ir por mucho más! Conquistar la incorporación de más personal bajo condiciones de estabilidad laboral, el pase a planta de todos los precarizados y un aumento salarial que lleve el salario de la categoría inicial a igualar la canasta básica familiar, junto con las medidas de seguridad e higiene y el resto de nuestras demandas.
    La unidad de diferentes organizaciones fortalecieron sin duda la medida, pero esta unidad debe ser soldada por la base. Basta de divisiones. Debemos impulsar asambleas por sector y asambleas unitarias por hospital o lugar de trabajo, sin distinción de afiliación sindical. Elegir delegados con mandato para impulsar una gran asamblea Interhospitalaria, un organismo que nos permita a los trabajadores tomar la lucha en nuestras manos, votando un plan de lucha para torcerle el brazo al gobierno. Podemos votar una comisión de lucha que tenga por tarea un trabajo sistemático sobre los hospitales y clínicas privadas para contrarrestar la política rompehuelgas de la burocracia de ATSA y fortalecer a los sectores dispuestos a luchar que se propongan recuperar el sindicato sanitario.
    No sólo Pihén negocia por notros, también las conducciones de los sindicatos y organizaciones que hoy forman parte de la multisectorial (ATE, UTS, Médicos Autoconvocados y otros) buscan una mesa de dialogo con el gobierno para que los reconozcan a ellos como interlocutores, pero no puede ser que nosotros luchemos y otros negocien. Debemos elegir delegados paritarios en las asambleas, y garantizar así que nadie se baja de la lucha hasta triunfar.


    COR - Regional Córdoba

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