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Propuesta para un 1° de mayo internacionalista y de combate

Domingo, 26 Abril 2020 19:09

 

Este 1° de mayo debe ser una jornada en donde se escuche la voz de los trabajadores con más fuerza, ante la crisis mundial y la pandemia.

Somos los trabajadores, a los que ahora en medio de esta crisis de forma cínica llaman esenciales, los que producimos y ha quedado claro quiénes son los que se apropian de forma privada de esa producción. Somos esa clase obrera que alrededor del mundo está luchando contra los ataques de sus Estados para que no seamos nosotros lo que paguemos la crisis que ellos generaron.

Somos los trabajadores los que, en nuestro día, tenemos que alzar nuestra voz de forma independiente para preparar las condiciones de enfrentamiento a la burguesía y sus Estados.

En Argentina, ante la negativa de algunas corrientes de izquierda a realizar un acto centralizado, ya que respetan los términos de la cuarentena, sostenemos que nuestra clase debe manifestarse activamente de todos modos este 1° de mayo.

Llamamos a las corrientes de izquierda, a los sindicatos recuperados, a las comisiones internas combativas, a los delegados antiburocráticos y al conjunto del activismo, que luchan en contra del sistema capitalista a realizar actos por zonas o región para mostrarle a nuestro enemigo en nuestras propias filas, que es la burocracia, y a nuestros enemigos históricos, la burguesía, que no van a desorganizarnos, ni a callar nuestras luchas. Actos en contra del decreto de la cuarentena, que prohíbe la actividad sindical y por la apertura de los sindicatos, para que sean nuestras herramientas de lucha, como no quiere la burocracia sindical.

Actos en todo el país donde sean los trabajadores combativos de la salud los que cierren y denuncien la política criminal del gobierno de Alberto en medio de la pandemia y expresemos un saludo internacionalista a los compañeros de la salud que enfrentan en el mundo la debacle de los sistemas de salud.

Queremos proponerles a los compañeros del Frigorífico Penta un acto en la puerta de la fábrica para reforzar su lucha, que se está dando en medio de una cuarentena, y tantas luchas que se están realizando en el conjunto del país ante los ataques de las patronales, con anuencia del gobierno y la burocracia sindical.

Se podría hacer un acto en alguna cabecera de líneas de colectivo, donde se reúnan las tendencias combativas de la rama del transporte en el subte y ferroviarios. Esto sólo a modo de ejemplo, obviamente respetado todas las medidas de higiene y seguridad para proteger nuestra salud, porque sólo los trabajadores, con nuestros métodos de lucha, podemos garantizar nuestras condiciones de vida. Para el capitalista, la vida de la fuerza de trabajo es algo intrascendente y en esta crisis esto se puede ver de forma más descarnada.

Esperamos poder coordinar estas acciones.

 

 

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  • La segunda ola y las restricciones

    Ayer el presidente dio un discurso grabado desde Olivos, donde está aislado por tener covid, en el que enumeró varias restricciones ante el avance de los contagios.

    En el discurso dejó en claro el objetivo del gobierno para esta segunda ola: preservar la recuperación económica, lo demás es para la tribuna. Van a mantener la presencialidad de las escuelas, como garantía para liberar a los padres para que trabajen, sostener el sistema de salud subsidiando a las empresas privadas y dar cero aumentos a los trabajadores de la salud. Para que se produzca esa recuperación económica, que no es más que un rebote de la caída de los índices del año pasado, resolvieron sostener la circulación de la fuerza de trabajo y restringir la circulación social, es decir, tenemos el derecho a ser explotados, pero no al ocio o al tiempo libre, si es que hay. Lo que dijo ayer el presidente se puede resumir de la siguiente manera: los trabajadores y la población en general somos responsables de la segunda ola y los empresarios y el Estado son los garantes de que en sus fábricas o edificios no se produzcan los contagios. La “responsabilidad” es social, por lo tanto, a seguir trabajando… Si tenés trabajo, como puedas y a contagiarse. Esto demuestra para qué clase gobierna.

    La presencialidad en las escuelas fue en parte una de las causantes de esta segunda ola, pero prometen sostenerlo a rajatabla. Para el gobierno, la desidia y anarquía en la provisión de vacunas no tiene nada que ver que estemos en esta situación.

    A un año del comienzo de la pandemia a nivel mundial debemos sacar la conclusión de que no son los gobiernos y sus Estados los que van a garantizar las condiciones mínimas de vida de nuestra clase, sino todo lo contrario, son los garantes de los intereses de las grandes empresas.

    Ante la segunda ola debemos imponer los métodos obreros contra los métodos estatales de control reaccionario. Debemos deliberar al interior de las fábricas y establecimientos estatales y privados para reclamar un aumento general de salarios y un subsidio de desempleo, contra la inflación, los tarifazos y la carestía de la vida. Por plenarios regionales donde sean los trabajadores de la salud quienes se pongan a la cabeza de un plan de lucha para enfrentar el descalabro al que nos lleva la dirección burguesa de la pandemia. Por un paro total de las ramas ante contagio o decesos de compañeros, en el camino de preparar un paro general para que seamos los trabajadores los que impongamos un programa de salida a la crisis en unidad con los trabajadores latinoamericanos y del mundo que están pasando por esta pandemia.  

    Ya en la primera ola nos quisieron controlar la acción sindical para proteger a la burocracia, nos dividieron entre esenciales y no esenciales; ahora intentan sacarnos de la calle con las restricciones a la reunión de más de 20 personas en la vía pública. Justo en un momento en que las masivas movilizaciones de organizaciones de desocupados ponen de manifiesto la miseria a la que nos están sometiendo. No podemos perder la calle. Fue un error imperdonable por parte de la izquierda que se referencia en el FITU renunciar, a principios de 2020, a las movilizaciones y adaptarse a la cuarentena represiva, como sucedió el 24 de marzo de ese año. No podemos volver a esa política.

    Preparemos un 1 de mayo unitario de lucha y antimperialista, debemos unificar las filas obreras ante el ataque de los gobiernos de turno y sus Estados y el avance la de pandemia.  

     

  • No al techo del 32%, recuperemos todo lo perdido

    Se vienen las paritarias...
    El secretario general de la UOM, Antonio Caló, presentó hace unos días el pedido para iniciar las negociaciones paritarias de este año. Si bien el acuerdo firmado en diciembre del año pasado está todavía vigente, sabe que los salarios de los metalúrgicos están por el piso, y cada vez peor por el efecto de la inflación. Todos los días anuncian el aumento de algún servicio, de la carne, de la nafta, etc., etc. No da para más. Pero Caló sigue órdenes, y quiere llevar adelante la tarea sucia de fijar la ”referencia” del aumento de 32%, que en realidad es el techo salarial de Alberto Fernández y las empresas para la “nueva normalidad”.
    Durante 2020, el año de la pandemia, nos mandaron a trabajar a las fábricas con pobres condiciones de salubridad y nos metieron los protocolos de las patronales y el COE para mantenernos controlados y echarnos la culpa si algún compañero se contagiaba de COVID. Además, nos tuvieron la paritaria congelada la mayor parte del año. Recién en diciembre la conducción de la UOM firmó el acuerdo del 39% en cuotas. Hay que recordar que la inflación 2020 fue del 36%, y hay que sumar por lo menos un 12% de los primeros 3 meses de este año, un 48%, pero además el 39% no tuvo retroactivo, ¡la pérdida fue mucho mayor, y no se compensa con los famosos bonos que fueron largando! Y como si esto fuera poco, metieron una cláusula que dice que si una empresa está en crisis, cosa que nunca podemos comprobar porque tienen sus libros de contabilidad en secreto, puede no pagar el magro aumento. Esta cláusula que firmó el burócrata Caló ha llevado a la UOM a ser tomada como ejemplo, no por los trabajadores, sino por los empresarios que quieren ahora meterla en las negociaciones paritarias de las demás ramas.
    En Córdoba, el Sr. Urbano hizo la de siempre: criticar el acuerdo nacional por abajo, sin enfrentarse abiertamente a la UOM nacional, y mandar a los trabajadores y a los delegados a pelear “fábrica por fábrica” a ver si conseguimos algún acuerdo interno que nos permita mantenernos a flote. Esto, cuando no se da el caso de que la empresa declare que está en crisis y ni el acuerdo nacional quiera pagar. En varias fábricas se han dado luchas y movimientos que permitieron obtener ciertas mejoras, aunque las patronales buscan atarlas a la productividad, ya sea con premios de producción o con el presentismo. Pero esto no alcanza, y además ¡somos mucho más fuertes si peleamos todos los metalúrgicos juntos!
    Pero hay más. Urbano y la Comisión Directiva (CD) vienen teniendo una práctica muy perjudicial que es llamar a congresos donde solo se convoca a los delegados de la agrupación Eva Perón, mientras se obstaculiza la participación de las demás agrupaciones, como la Vandor y la 7 de Septiembre. Estas agrupaciones han surgido de peleas dentro de la CD, y no tenemos ningún acuerdo con el programa de conciliación de clases que levantan (por ejemplo, exigiendo subsidios o llamando a prohibir las importaciones para el beneficio de las patronales). Pero creemos que las peleas de cúpula de la burocracia no deben impedir la unidad del sindicato: en los congresos de la UOM Córdoba deben participar los delegados de todas las fábricas, llevando el mandato de las bases.

    ¡Que no negocien a nuestras espaldas!

    Ante las próximas paritarias, tenemos una gran tarea. Impulsemos asambleas por sector y generales en cada fábrica, para mandatar a los delegados con una posición clara: hay que recuperar lo perdido durante la pandemia. Esto incluye por supuesto el salario, que debe equipararse a la canasta familiar y tener una cláusula automática de aumento mensual según la inflación. Hay que rechazar cualquier clausula “de crisis” que permita a las empresas gambetear el acuerdo que se consiga. Tenemos que pelear por la reincorporación de los despedidos, el fin de las suspensiones, que se pague al 100% a los compañeros licenciados por ser del grupo de riesgo, y por el pase a planta permanente de los contratados (directos o por agencia). Los protocolos patronales han mostrado que no sirven: debemos votar en asamblea nuestra propia propuesta de medidas de protección ante la 2º ola de la pandemia e imponer a las empresas comisiones y delegados de seguridad e higiene para garantizar su cumplimiento. Además de este mandato, tenemos que tener buenos negociadores, no podemos dejarlo en manos de Caló. ¡Por delegados paritarios elegidos en asamblea!
    En las plantas de Techint de provincia de Bs As y de Santa Fe se vienen dando importantes luchas. Hay que conquistar un congreso nacional de delegados con mandato de la UOM, que sustente los reclamos metalúrgicos en un plan de lucha con medidas escalonadas hasta llegar al paro nacional. No podemos permitir que gobierno y patronales intenten imponer una “nueva normalidad” basada en la miseria salarial, despidos, suspensiones y condiciones de trabajo inseguras e insalubres. Para eso, el camino es la lucha.

    Tenemos que empezar a organizarnos de cara a las próximas paritarias:

    • Asambleas por sector y generales en cada empresa
    • Por un congreso de delegados con mandato de asamblea de todas las fábricas de la UOM

    Metalúrgicos de la COR

  • Encuentro para el debate: 9 meses de pandemia

    Encuentro entre trabajadores de la salud para debatir sobre el balance de la política sanitaria del Estado aplicada por los gobiernos nacional y provincial y las perspectivas de la lucha.

    Sábado 12/12

    18:00hs

    Pedir dirección al correo electrónico de la regional Córdoba:

    Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

  • Tomemos la lucha en nuestras manos

       Por una gran Interhospitalaria de delegados con mandato de base

    El parazo y la caravana del martes 10/11 fueron una enorme demostración de la fuerza y la disposición a la lucha de los trabajadores de la salud. El paro fue muy fuerte en los hospitales públicos de toda la provincia (no sólo de la capital), y en el sector privado, donde la burocracia de ATSA viene garantizando el ataque de las patronales, los trabajadores participaron de la caravana. Para Cardozo y Schiaretti, fue un duro golpe que desnudó la farsa del “éxito” de su política sanitaria frente a la pandemia. Los paros y movilizaciones de los trabajadores de la salud en CABA y varias otras provincias muestran que la lucha tiene alcance nacional y que Alberto Fernández y Ginés también son responsables del estado deplorable del sistema de salud.
    El gobierno provincial no pudo ocultar el problema debajo de la alfombra ni contentarse con los aprietes, tuvo que responder, primero demonizando a los trabajadores por los medios, después buscando dividir con el bono discriminatorio, y luego dando algunas concesiones para desactivar la medida, como el pase a contrato de los monotributistas del Rawson o el adelanto de las cuotas del aumento.
    La fortaleza mostrada el 10 nos indica que ¡podemos ir por mucho más! Conquistar la incorporación de más personal bajo condiciones de estabilidad laboral, el pase a planta de todos los precarizados y un aumento salarial que lleve el salario de la categoría inicial a igualar la canasta básica familiar, junto con las medidas de seguridad e higiene y el resto de nuestras demandas.
    La unidad de diferentes organizaciones fortalecieron sin duda la medida, pero esta unidad debe ser soldada por la base. Basta de divisiones. Debemos impulsar asambleas por sector y asambleas unitarias por hospital o lugar de trabajo, sin distinción de afiliación sindical. Elegir delegados con mandato para impulsar una gran asamblea Interhospitalaria, un organismo que nos permita a los trabajadores tomar la lucha en nuestras manos, votando un plan de lucha para torcerle el brazo al gobierno. Podemos votar una comisión de lucha que tenga por tarea un trabajo sistemático sobre los hospitales y clínicas privadas para contrarrestar la política rompehuelgas de la burocracia de ATSA y fortalecer a los sectores dispuestos a luchar que se propongan recuperar el sindicato sanitario.
    No sólo Pihén negocia por notros, también las conducciones de los sindicatos y organizaciones que hoy forman parte de la multisectorial (ATE, UTS, Médicos Autoconvocados y otros) buscan una mesa de dialogo con el gobierno para que los reconozcan a ellos como interlocutores, pero no puede ser que nosotros luchemos y otros negocien. Debemos elegir delegados paritarios en las asambleas, y garantizar así que nadie se baja de la lucha hasta triunfar.


    COR - Regional Córdoba

  • Pongamos a los hospitales en pie de lucha

    10 de NOVIEMBRE, PARO de la SALUD.

     Pongamos a los hospitales en pie de lucha

    La situación en Córdoba respecto al manejo de la pandemia es catastrófica. Si miramos los números de muertos por coronavirus nos revela que el verdadero objetivo de la cuarentena impuesta por el ejecutivo nacional y replicada en las provincias, nada tenía que ver con ganar tiempo para acondicionar el sistema de salud. Ejemplo de esto es el hospital modular del polo sanitario, abierto medio año después del inicio de la pandemia… ¡y sin personal! El aislamiento obligatorio bajo el fierro del Estado implicó para los trabajadores en general un mayor ataque a las condiciones de vida. Para los trabajadores de la sanidad, se tradujo en imputaciones a médicos y persecuciones con traslados compulsivos a enfermeros y técnicos que denunciaron la falta de medidas de bioseguridad, la falta de personal, el pluriempleo, los salarios a la baja y la precarización laboral. Sumado a ello, el aumento del índice de contagios por COVID- 19 entre los trabajadores de salud con una veintena de muertes en nuestra provincia. Mientras tanto el cinismo del Ministro Cardozo, al referirse a un grupo “minoritario” que organiza una jornada de paro, no tiene límites.
    Sumado a tan delicada situación, el gobierno tiene la osadía de ofrecer un aumento salarial del 9% para los trabajadores estatales, incluidos los de salud. Todos sabemos que el silencio de las burocracias del SEP, ATSA y la CGT Córdoba ha sido para garantizar este ataque en connivencia con Schiaretti.

    Enfrentemos al Estado, a las patronales y a la burocracia sindical

    Es necesario que saquemos conclusiones sobre la cuarentena y el control estatal, los únicos interesados en garantizar nuestra salud somos los propios trabajadores. Los protocolos del COE, de los directores y de las empresas de salud están hechos para echarnos la culpa de los contagios, disciplinarnos y perseguirnos; urge  conformar comisiones de seguridad e higiene votadas en asambleas, para que seamos los propios trabajadores quienes controlemos y garanticemos el cumplimiento de las normas de bioseguridad. Por la provisión de EPP de calidad y en cantidad suficiente. Testeos PCR regulares para todos los trabajadores. Licencias para el personal de riesgo. Contra las jornadas extenuantes y el pluriempleo debemos pelear por jornadas de 6 hs. con un salario inicial igual a la canasta básica indexado a la inflación. Hacen falta más profesionales y técnico: por el ingreso de más trabajadores con condiciones de estabilidad laboral, ¡no somos descartables! Rechazando el 9% de aumento salarial. Reincorporación de los despedidos, pase a planta de todos los precarizados, contratados, monotributistas, becarios y residentes. Por la reapertura de la paritaria, votando delegados paritarios en asamblea para que no sea la burocracia la que decida.
    Debemos enfrentar al Estado/patrón y a los empresarios del sector privado con nuestros métodos y organizarnos de forma independiente. Abrir una gran deliberación en un Congreso Nacional de Delegados de Base de la Salud entre los trabajadores y activistas de la salud (estatales y privados), sin importar a que sindicato pertenecemos, para votar un plan de lucha con el objetivo de ponerle fin al ataque mayúsculo que venimos sufriendo.
    En esa tarea, debemos comenzar a formar oposiciones sindicales con libertad de tendencia e independencia de clase que luche por recuperar los distintos sindicatos que intervienen en el sector salud: ATSA, SEP, ATE, UTS, AGTUNC, etc. Uno de nuestros grandes problemas es la división que nos imponen conducciones burocráticas, ya sean peronistas o “progres”; debemos avanzar en asambleas conjuntas por hospital o lugar de trabajo, con el objetivo de conquistar un Sindicato Único de Salud que sea el producto de la unificación de todas las y los trabajadores asumiendo la tarea de echar a patadas a los burócratas que no han hecho más que cubrirle el flanco al gobierno y los empresarios para descargar la crisis sobre nuestras espaldas.  Conquistar un convenio único que termine con las divisiones entre: las leyes provinciales  7233 y 7625 y unificando a los trabajadores de la salud privada y estatal.

    Este 10 de noviembre, los trabajadores de salud nos tenemos que hacer escuchar. ¡Basta de muertes, basta de persecuciones, basta de precarización y salarios de miseria!

    Impulsemos asambleas unitarias en cada lugar de trabajo para preparar la medida.

    ¡Todos al paro y a la movilización!

    COR
    Regional Córdoba

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