Este 21 y 22 de octubre son las elecciones para centro de estudiantes en las facultades de Artes y Diseño, Filosofía y Letras y Ciencias Políticas y Sociales.
Mientras las actuales conducciones pretenden instalar un clima de normalidad para estas elecciones, el contexto internacional está marcado por guerras y por los diversos procesos de lucha de clases que se están desarrollando en algunos países de Europa. A nivel nacional, el gobierno nos quiere someter a las condiciones de expoliación que el imperialismo, en su decadencia, pretende imponernos y, al mismo tiempo, los niveles de inflación siguen creciendo al igual que los despidos y los cierres de fábricas.
Los estudiantes (los que todavía permanecemos) estamos sosteniendo la cursada en este contexto de pobreza y pluriempleo, el que se ve reflejado en aulas cada vez más vacías y más a esta altura del semestre. Ante esta situación, las conducciones de los centros esperan en el molde, pasivamente a las elecciones del año que viene y en esa línea, hacen sus propuestas de fotocopias y festivales, para ¿festejar qué?
El actual gobierno de la Universidad (PJ), a la que responden la conducción de la mayoría de los centros de estudiantes, es la misma que se sentó con la Policía de Mendoza para acordar un “operativo de seguridad” para la 5ta marcha universitaria, la misma Policía que reprimió y encarceló a más de 30 compañeros en las distintas marchas de los últimos años. De esa reunión participó el comisario represor Riili, capacitado por Israel en la “lucha contra el terrorismo”.
En este sentido, como estudiantes y trabajadores debemos intervenir de manera independiente, con perspectiva de clase y enfrentando a las burocracias estudiantiles y sindicales que garantizan la gobernabilidad a Milei y mantienen el régimen universitario actual, fomentando cada vez más su elitismo y expulsividad. Independiente también significa ninguna confianza en los interbloques anti Milei en el Congreso con los ex funcionarios de Alberto, de Macri e incluso ex LLA. Ninguna confianza en las instituciones de esta democracia para ricos.
Tomemos el ejemplo de los estudiantes de Francia e Italia y pongamos en pie un movimiento estudiantil verdaderamente antiimperialista, tanto universitario como secundario, que se posicione en contra del genocidio sionista en Palestina ¡Abajo la adhesión de la UNCuyo a la resolución N°14/2020 del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Nación, que adopta la definición de “antisemitismo” aprobada por la Alianza para el Recuerdo del Holocausto (IHRA) con la que se persigue y criminaliza cualquier expresión de repudio al genocidio en Palestina! En ese sentido, creemos que es necesario crear una secretaría de relaciones internacionales en cada centro de estudiantes en la que podamos discutir y organizar acciones internacionalistas.
Saludamos la iniciativa de la Asamblea Interfacultades por la toma de la facultad de Artes y Diseño. Creemos que tiene que permitirnos organizar e impulsar la toma de todas las facultades, preparar bloqueos en el ingreso a la UNCUYO y garantizar un paro total de actividades, si trasciende las condicionalidades del escenario electoral. Para profundizar la organización de la lucha, organicemos los cuerpos de delegados en cada facultad, con delegados con mandato de cada curso, e imponer que las comisiones directivas se subordinen a esos organismos como práctica democrática elemental.
Tenemos que profundizar la organización, desarrollando la solidaridad y acción en común con sectores de trabajadores combativos y en lucha. Este 20 de octubre, los trabajadores del transporte le dieron una clase de lucha de clases a Macri, Milei y todos los defensores de la reforma laboral y la represión. Mostrando que hay una enorme disposición a salir a luchar. La recuperación de los centros de estudiantes pasa por asumir el desafío de meter la lucha de clases al aparato educativo, echando de nuestras organizaciones a las burocracias estudiantiles colaboracionistas con el ajuste de los rectores. Y no por canalizar las broncas en movimientos ciudadanos con miras a influir en las intenciones de voto. Instamos a la militancia y el activismo que se reivindican de izquierda a romper con la línea que lleva el FIT de posicionarse como ala izquierda dentro del régimen y avancemos en poner en pie una corriente revolucionaria docente, no docente, estudiantil, para recuperar las organizaciones con un programa revolucionario. Con esta convicción, no acompañamos las listas estudiantiles que impulsa el FIT.
Ninguna confianza en las salidas parlamentarias y electorales. Nada progresivo para la clase trabajadora y el movimiento estudiantil va a salir del congreso del Estado Burgués, mucho menos de fallos judiciales de la casta tribunalicia. Hagamos asambleas en cada lugar de estudio e interclaustro en las que podamos discutir junto a docentes y no docentes la perspectiva de lograr un gran paro educativo y para recuperar con nuestros propios métodos los centros de estudiantes que lleven adelante la lucha contra el ajuste, por la recomposición salarial de nuestros docentes y no docentes, por el aumento del presupuesto universitario. Pongamos en pie un movimiento estudiantil por una huelga general que plantee: ¡Abajo Milei!