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Seguir el ejemplo de los metalúrgicos de WEG

Lunes, 29 Abril 2024 21:51

¡A los despidos se los enfrenta!

    Esta mañana, los trabajadores de la empresa de capitales brasileños WEG paralizaron la producción contra más de 35 despidos que la patronal pretende imponer desde el viernes 26/4 a la tarde, a través de telegramas y un escribano que iba casa por casa notificando a los compañeros y compañeras durante el fin de semana.

    La política de la empresa, en lo inmediato, se relaciona con la caída “como un piano” del consumo de la rama a la cuál abastece de motores eléctricos producidos en la fábrica de Córdoba capital, que es la de línea blanca. La recesión llevó a su principal cliente, la mexicana MABE, ex Alladio instalada en la ciudad de Luque, al despido hace algunas semanas de 200 de sus 900 operarios. Alladio, antes de ser adquirida por el grupo mexicano, ya concentraba más del 60% del mercado de lavarropas, con marcas como Drean. La política recesiva del gobierno se combina con la ofensiva patronal para hacernos pagar la crisis de los empresarios, que el gobierno pretende hacer ley con la reforma laboral incluida en la Ley de Bases, reforma laboral que ya negoció con la burocracia sindical.

    Las medidas tomadas por los trabajadores de WEG y su cuerpo de delegados tienen la importancia de una demostración: los despidos se pueden enfrentar con los métodos obreros. ¡Por la reincorporación de todos los metalúrgicos y metalúrgicas de WEG!

    A los trabajadores no nos interesan los problemas de mercado que tenga la patronal, es un problema de ellos. Plata hay, por la apertura de los libros de contabilidad para que los operarios escruten los movimientos y los millones que la empresa viene ganando, como fue el caso en plena pandemia, donde pretendieron desaforar a los delegados por ejercer su actividad sindical para poder utilizar mejor los métodos policiales de la cuarentena para imponer su disciplina y sus salarios a la baja.

    Hoy a la tarde, el ministerio de trabajo convocó a una audiencia solicitada por la UOM a las partes. No podemos confiar en la intervención del ministerio. Son los propios trabajadores con sus métodos los que pueden sentar a la patronal a la mesa para retrotraer los despidos. La UOM debe convocar a un paro de todas las fábricas metalúrgicas, porque también la empresa MABE está encuadrada en la UOM y son muchas las fábricas donde se multiplican los despidos. Esto, en el camino de una lucha generalizada contra la ofensiva de los empresarios, que golpean en la producción e impulsan leyes para cristalizar una relación de fuerzas que creen que les es favorable. Reivindiquemos el 1º de Mayo, nuestro día, con una gran acción de lucha que puede ser un gran acto obrero contra los despidos, las suspensiones y por salarios que superen la canasta familiar. Garanticemos que el paro del 9 de mayo sea una medida contundente, donde no se mueva una máquina y pongamos en la calle todo el peso de la clase obrera.

    ¡Por el triunfo de los trabajadores de WEG!
    ¡Reincorporación de todos los despedidos!
    ¡Apertura de los libros de contabilidad!
    ¡Por un paro general de la UOM!

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  • Por el triunfo de la lucha del SUTNA

    El sindicato del neumático está siendo atacado por ser una organización recuperada de la burocracia y con una dirección combativa. El ataque viene por parte de los empresarios de la rama, como por el gobierno de Milei, con la complicidad de la burocracia sindical.

    A los despidos en FATE, les siguieron suspensiones y lockout patronal en Bridgestone y amenazas de más despidos ante el pedido de preventivo de crisis de ambas empresas. Esto es para presionar al sindicato para que negocie conquistas y al gobierno para buscar algunos beneficios económicos o exenciones de impuestos que puedan paliar la crisis en el rubro ante la caída de las ventas y el aumento del precio de los insumos.

    La dirección del sindicato ha respondido con medidas de lucha, asambleas por turno y una general, pero el nivel de ataque de las patronales y el gobierno plantean la necesidad de discutir con el conjunto de los trabajadores de las 3 plantas nuevas medidas, más radicalizadas, ante el ataque en curso.

    Por eso debemos rodear de solidaridad al sindicato del neumático y abrir un debate ante la necesidad de desplegar métodos de la clase en función de frenar y derrotar los ataques. Está planteado no sólo paralizar todas las plantas, sino también la preparación de la ocupación de Bridgestone si la patronal amaga a irse.

    Las medidas deben ser acompañadas por un debate programático, no sólo hacia el conjunto de los trabajadores de la rama, sino al conjunto de la clase, sobre cómo debemos intervenir ante un preventivo de crisis, despidos, suspensiones y cómo enfrentar a las patronales, el gobierno y la burocracia cómplice.

    Mientras la burocracia sindical se sienta con el gobierno de Milei para negociar sus prebendas y no hizo absolutamente nada en contra de la “ley bases” y la reforma laboral, la lucha de los compañeros del SUTNA puede mostrar la potencialidad de una vanguardia obrera para plantear otro camino a los trabajadores que están luchando en gran parte del país y que vienen resistiendo el ajuste de Milei y el FMI. Como plantea Lenin, “…son los liberales, los que dicen a los obreros: "ustedes son fuertes cuando encuentran simpatías en la sociedad… El marxista dice: Ustedes encuentran simpatías en la sociedad cuando son fuertes.” 

    Las patronales del neumático no pueden mostrar la crisis del sector, pero sí quieren recuperar el control de las fábricas que han puesto en cuestión los compañeros del SUTNA, es decir, buscan descabezar la dirección para que haya una dirección peronista o conciliadora que permita una cierta paz social en las fábricas. Por eso es muy importante demostrar lo parasitaria que es una dirección patronal en la industria, que sólo busca ganancias a costa de un despilfarro de horas de trabajo en función de la competencia en el mercado.

    El SUTNA debe levantar la pelea por el control obrero de la rama del neumático ante la desorganización de la economía, que los trabajadores podemos organizar sobre otras bases sociales. Imponer este control obrero en las fábricas es una medida transicional de desorganización de la burguesía permitiría ampliar las funciones del sindicato en la tarea de desarrollar una idea de escuela comunista en organizaciones de nuestra clase. Esto implicaría avanzar en la destrucción de la competencia entre trabajadores, a la que los lleva la patronal a nivel nacional, y sería un gran ejemplo internacional para los trabajadores de la rama en otros países.  En este sentido, el control obrero no se plantea como una eventual salida anticrisis y democrática, sino como ataque a la desorganización económica de la burguesía.

    También es urgente la necesidad programática de levantar escala móvil de horas de trabajo y salario, no sólo como medida para paliar los efectos de una crisis, sino como “sistema de trabajo de una futura sociedad socialista”. Sólo desde aquí puede entenderse por qué “escala” y no “reparto”. El planteo de “escala móvil” intenta profundizar en la raíz de los problemas de la producción y distribución del capital, mientras que el “reparto” sólo es una medida anticíclica.

    Algunos dirán que lo que planteamos es delirante o irrealizable, lamentamos decirles que estas experiencias son parte de la historia de nuestra clase.  Además, la alternativa sería seguir aceptando la dirección capitalista en las fábricas y sólo pelear por mejores condiciones y resignarnos a ser siempre trabajadores. Entre otras corrientes, el peronismo siempre sostuvo esto y sabemos que jamás estuvo del lado de los trabajadores, sino que planteó que lo que se debía hacer era aumentar la productividad del trabajo así ganaba el empresario y, a lo sumo, mantenía su vida de explotado el trabajador.

    Levantar un programa transicional tiene la fuerza de buscar atacar a la burguesía en su raíz, que es la producción, pero, como el nombre lo dice, es transicional. No lo planteamos como la única solución porque, de ser así, no sería transicional hacia la revolución y crearía ilusiones reformistas de que puede haber solución dentro del sistema capitalista. “Las medidas transicionales aun operan formalmente en el marco del régimen burgués. Pero en realidad, son ya intervenciones del poder estatal proletario que limita de manera consciente y despiadada el derecho de los capitalistas a disponer de sus bienes y el afán de lucro capitalista.” (4° Congreso de la IC, 1922)

    Intentamos hacer un aporte a una lucha muy dura y estaremos con los compañeros en las medidas que voten como la marcha a Plaza de Mayo para el viernes 26 de julio.

    Por un congreso de delegados de base con mandato para imponer un paro nacional y por el triunfo de todas las luchas en curso y tirar abajo el gobierno de Milei y sus aliados.

    Luchamos por la independencia de los sindicatos del Estado, por la democracia obrera en la necesidad de construir un partido revolucionario como sección de la Cuarta Internacional reconstruida.

     

     

  • Motores WEG: continúa la lucha por las reincorporaciones

        Se cumple la tercer semana de lucha de los metalúrgicos de la empresa WEG por la reincorporación de los 35 trabajadores despedidos. La conciliación obligatoria dictada por la secretaría de trabajo de Omar Sereno ha mostrado ser un completo fraude: sólo sirvió para que la conducción de la UOM intentara desviar el verdadero objetivo de la lucha, que es ganar la reincorporación de todos los compañeros. La empresa ha desconocido la conciliación, no dejando entrar a la planta a los trabajadores despedidos. La policía de la provincia, mientras tanto, mantiene guardias en la entrada y ha desalojado los cortes de portón.
        Ante la dureza de la empresa, que no quiere negociar, los trabajadores continúan la lucha. Con su combativo cuerpo de delegados a la cabeza, mantienen la presencia en el portón y la guardia alta dentro de la planta para impedir que la patronal imponga la disciplina, la paz de los cementerios. En este sentido, los trabajadores convocaron a otros sindicatos y delegados para realizar un corte de la avenida O’Higgins frente a fábrica el jueves 16 de mayo; participaron la delegación recuperada de la UEPC Capital, así como delegados y activistas del laboratorio Klonal (ATSA), estatales de ATE, trabajadores de VW y estudiantes de la UNC. Los principales protagonistas de la acción fueron los trabajadores de WEG, mostrando su disposición a seguir la pelea hasta la reincorporación de los compañeros. En horas de la tarde, la secretaría de Sereno convocó a la empresa a una nueva audiencia de conciliación el martes próximo (21/5), amenazando con tomar acciones contra la empresa por sus incumplimientos, pero sabemos que la secretaria de trabajo no puede garantizar sus propias disposiciones; esto no es raro ya que se trata de un instrumento más del aparato a través del cuál el Estado burgués mantiene estatizadas nuestras organizaciones, su objetivo “mediador” es atarnos las manos para luchar.
        Como bien manifestaron los delegados en el corte, las acciones de solidaridad y en la calle son puntos de apoyo importantes, pero la clave está en la producción, donde se puede golpear a la empresa para imponerle nuestras demandas. En este momento, toda la rama metalúrgica está atravesando una profunda crisis, sobre todo la línea blanca, pero no solamente. En Montich hay conflicto por despidos anteriores y actuales aumentos de los ritmos de trabajo, en F2J Lighting (ex – Valeo), la patronal amenaza con abrir un preventivo de crisis por la situación crítica de las automotrices (agudizada por las inundaciones en Porto Alegre), están dadas las condiciones para un paro provincial de la UOM, que debe desarrollarse en un paro nacional de toda la rama.
        Desde la COR y nuestra tendencia internacional, la TRCI, nos ponemos a disposición de la lucha de los metalúrgicos de WEG, que han demostrado que hay un camino de lucha para frenar la ofensiva de las patronales que pretenden descargar la depresión económica generada por las políticas de Milei y el FMI sobre las espaldas de la clase obrera. ¡Viva la lucha de los trabajadores de WEG! ¡Todos adentro! ¡Por un paro general de la UOM!

  • Los químicos enfrentan 24 despidos en Río III

    El 12 de enero, la patronal de ATANOR despidió a 24 trabajadores químicos de su planta de Río III. A la fecha, y luego de varias audiencias en el ministerio de trabajo bajo el paraguas de la conciliación, obligatoria primero y luego “voluntaria”, la empresa se mantiene dura. El día 28 de febrero, ofreció la reincorporación de 4 operarios, lo cuál fue rechazado por los trabajadores y el sindicato SPIQYP, en muestra de su voluntad de mantener la pelea por la reincorporación de la totalidad de los compañeros. La fábrica no está produciendo desde antes del 12/01, ya que estaba en parada técnica, y salvo una guardia de mantenimiento, el resto de los operarios se encuentran afectados a una capacitación dentro de la empresa. La federación de químicos y petroquímicos viene prometiendo un paro nacional para poder golpear a las patronales donde realmente les duele, pero por ahora no ha pasado a los hechos. La lucha se ha centrado en movilizaciones al ministerio, en sus sedes de Río III y Córdoba capital, con el apoyo de varias organizaciones sindicales como aceiteros de Tancacha, ATE, la CTA-A, SUTNA, así como del Polo Obrero y los partidos de izquierda. Se han sumado a estas jornadas otras y otros compañeros despedidos que pelean por su reincorporación como Facundo Díaz de Neumáticos de Avanzada, despedido a fines de 2022, y trabajadoras del PAICOR provincial.

    Desde la COR, nos hemos hecho presentes en las diferentes concentraciones que los compañeros han llevado a cabo en la capital. Es muy importante para el conjunto del movimiento obrero hacer retroceder los despidos que las patronales vienen aplicando en las diferentes ramas, para disciplinar a los activistas en el marco de la brutal caída del salario real y de las perspectivas recesivas. El acuerdo del gobierno nacional con el FMI, avalado por Schiaretti y la oposición de JpC, es el escudo de las patronales para intentar hacernos pagar su crisis.

    El plenario de ATE y el Polo Obrero

    Desde la primera mitad del año pasado, el Partido Obrero viene impulsando en Córdoba una serie de plenarios convocados por el Polo Obrero junto a la conducción de ATE y la CTA-A basados en la “unidad en la lucha”, que se limita a una serie de movilizaciones callejeras. No le preocupa al Partido Obrero que la conducción Verde encabezada por Federico Giuliani no haya puesto nunca a consideración de las bases del sindicato esta política, como tampoco convocó a plenarios de delegados para discutir las paritarias a la baja que ATE nacional viene firmando sistemáticamente para sostener al gobierno del FdT y su acuerdo con el FMI, cuyas metas ha sobrecumplido. Este agrupamiento se ha convertido en un verdadero escollo para los sectores de trabajadores que salen a la lucha, al no oponer al programa de la burocracia verde una alternativa que cuestione su subordinación al gobierno nacional y al Estado. Al contrario, en el nombre de la unidad en la lucha se le da un tinte combativo a una política que se basa en hacer maniobras dentro del régimen burgués, apoyando a tal o cual partido patronal, como es el caso del apoyo abierto al intendente Llamosas en Río IV y el ya dicho apoyo al FdT a nivel nacional. La confianza en el ministerio de trabajo, exigiéndole que se ponga “del lado de los trabajadores” se desprende de esta orientación.

    Golpear en la producción

    El conflicto de ATANOR viene entrando en una peligrosa inercia donde se van repitiendo las conciliaciones sin llegar a ningún lugar. La extensión de la conciliación obligatoria nunca puede ser considerada una conquista, porque la intervención del Estado a través del ministerio de trabajo siempre es en favor de las patronales por su propio carácter de clase, y es la patronal la que gana tiempo mientras los trabajadores sufren el desgaste. Lamentablemente, corrientes de la izquierda como el PO y el Nuevo MAS sostienen lo contrario, al igual que la burocracia sindical de ATE-CTA-A. Humildemente, consideramos que es necesario obligar a la federación a pasar de las palabras a los hechos, votando una comisión en asamblea que vaya a las demás plantas químicas para discutir la necesidad del paro nacional. De hecho, frenar la planta de Petroquímica Río III ya sería un gran revés para las empresas, ni hablar de extender la lucha a las fábricas de Avellaneda, Ensenada y el resto del país. Los sindicatos recuperados como el SUTNA y los delegados opositores de todas las ramas debemos ponernos al servicio de los químicos para colaborar en esta tarea, al igual que impulsar, en caso de que los trabajadores de ATANOR lo decidan, un gran fondo de lucha al que deben aportar todos los sindicatos.

    Mientras todo esto ocurre, la CGT Córdoba está sumida en una lucha interna para ver quién se queda con el sello y la CTA-T se dedica a hacer campaña para el gobierno nacional. Los compañeros químicos de Río III pueden desde su puesto de lucha llamar a un plenario de activistas y delegados opositores para preparar un Congreso Provincial de delegados con mandato de los trabajadores industriales, de servicios, estatales y desocupados, para apoyar su lucha y todas las luchas contra los despidos y por el salario, como la que llevan adelante los trabajadores de la salud y los docentes en la provincia, para deliberar y votar un programa y un plan de lucha para enfrentar a las patronales y sus gobiernos. Recuperar los sindicatos de manos de la burocracia es la tarea, ¡por una Central Única de Trabajadores, por el Paro General!

    La próxima convocatoria de los químicos de ATANOR es una movilización en Río III el lunes 6 de marzo, en el marco de una nueva audiencia de conciliación.

  • Enorme lucha de los trabajadores del neumático

    Después de 5 meses de lucha los trabajadores del SUTNA lograron arrancarle un aumento salarial a las patronales que permite que el valor de la fuerza de trabajo no pierda tanto ante el ajuste y la inflación. Pero lo más importante es que lo lograron imponiendo los métodos obreros de paralizar la producción, base de poder de la burguesía. Y lograron quebrar el gran frente burgués que se había formado para derrotar a los trabajadores y su conducción, dentro del cual están todas las alas de la burocracia, desde los más carneros hasta los que se la dan de combativos, como Pablo Moyano.

    Mostraron donde está el poder de la clase obrera, en la producción, y no en los pasillos del parlamento, o en las oficinas de los ministerios. Además, este conflicto tuvo expresión internacional, al recibir la solidaridad del sindicato de Brasil, lo cual abrió la posibilidad de una acción internacional. La unidad de las tres plantas de neumáticos, con piquetes, quite de colaboración, movilizaciones, paros escalonados, dirigidos por un sindicato recuperado como es el SUTNA mostró también por qué debemos recuperar nuestras organizaciones para la lucha, echar a la burocracia sindical de nuestras organizaciones y luchar para que los sindicatos se conviertan en herramientas revolucionarias en la lucha por el poder.

    Y demostraron, por enésima vez, dónde están nuestros enemigos: en el gobierno, en la oposición patronal, en el empresariado nacional e internacional y en la burocracia sindical.

    La patronal tuvo que ceder algunos puntos en la negociación paritaria, pero logró no ceder en cuanto a la discusión de los ritmos de trabajo, o sea en el control de la producción. Esta tarea es la queda pendiente, sobre todo porque es un sindicato que es dirigido e influenciado centralmente por el PO. Decimos esto, partiendo del planteo de que los sindicatos deben ampliar sus funciones, es decir, no solo pelear por el salario, sino cuestionar el poder al interior de las fábricas, en la necesidad del control obrero de la producción para mostrar al conjunto de la clase la potencia de la dirección obrera contra la anarquía del capital.

    Madanes, dueño de FATE, en gran parte del conflicto dejó en claro que su objetivo era destruir la organización sindical para garantizar que la productividad del trabajo no fuera afectada por problemas sindicales. La necesidad de garantizar el trabajo continuo es una de sus obsesiones. Marx debatía mucho sobre la importancia del tiempo en la economía burguesa y decía: “Por eso, no hay que decir que una hora de trabajo de un hombre vale tanto como una hora de otro hombre, sino más bien que un hombre en una hora vale tanto como otro hombre en una hora. El tiempo lo es todo, el hombre no es nada; es, a lo sumo, la cristalización del tiempo.” Esta definición de Marx es el fundamento del sistema capitalista para la explotación, por eso los marxistas peleamos por destruir la relación entre capital y trabajo, y esta destrucción no puede darse de otra forma que de forma revolucionaria.

    Después de esta lucha el SUTNA tiene la posibilidad de organizar una tendencia al interior de nuestra clase que se organice ante la necesidad de enfrentar el ajuste y a nuestros enemigos de clase. Puede lanzar una campaña por un Congreso de delegados de base que vote un plan de lucha, llamando a formar oposiciones sindicales en todos los gremios y, especialmente, por la simpatía que este conflicto generó entre los trabajadores de las principales automotrices, donde la burocracia del SMATA viene de acordar con los patronales mayor flexibilización laboral.

    Por una salida obrera a la crisis.



  • IMPSA: otra vez rescatando al capital

    En medio del debate que recorre a las diferentes variantes burguesas y pequeño burguesas por la propiedad privada, el salvataje a las empresas y la función del estado, el rescate anunciado estas semanas a la empresa IMPSA (industrias metalúrgicas Pescarmona S.A.) fue noticia en todos lados. El Estado nacional quiso mostrar iniciativa ante un contexto económico en crisis con muchas deudas y pagos por afrontar ante organismos internacionales. Esta medida de incisión estatista es una muestra más de la intervención del Estado en la economía ante el descalabro de la crisis en curso donde el gobierno de Fernández aporta 15 millones de dólares y 5 millones el gobierno radical de Mendoza. Empresa que de igual manera seguirá funcionando como sociedad anónima. Medida que no soluciona los problemas estructurales de la economía argentina como pretenden hacernos creer y mucho menos los problemas del sistema capitalista.

    Impsa es una empresa mendocina asociada con el capital extranjero que hizo su fortuna durante más de 100 años con diferentes gobiernos (Yrigoyen, Perón, la dictadura militar, el menemismo y diferentes gobiernos extranjeros como Brasil y Venezuela). Si hay un denominador común en Impsa es el siempre presente rescate por parte del estado bajo distintas administraciones. En su momento lo hizo los K con subsidios al salario y repros mientras renegociaba deuda. En 2015 con el gobierno de Macri se ve beneficiada con el blanqueo de capitales por $ 108 millones terminando en el 2018 con la formación de un fideicomiso hasta la reciente anunciada “estatización” que no es otra cosa que el desembolso de capital para rescatar a los mismos bancos y burgueses que venían siendo solventados para asegurar sus negocios agregando ahora la formalización como capitalización de la empresa.

    La realidad que esto es un mecanismo burgués para socializar las pérdidas donde los trabajadores volverán a ser quienes paguemos las deudas continuando un proceso de garantizar el pago a través del Estado a los acreedores privados y eventualmente traspasar las operaciones de Impsa a otros grupos económicos en un contexto internacional que con los cambios en matrices energéticas especula con posibles jugosos negocios.

    Resguardando al capital

    Destaquemos que detrás de esta operatoria hay una disputa política y económica por los negocios que puede traer aparejado a los capitalistas de turno y un resguardo de la propiedad asemejando el proceso a lo que se quiso hacer con la empresa Vicentin (1). La grave crisis de Impsa tiene que ver en gran medida con el descalabro que significaron los bonapartismos sui generis en Latinoamérica (Chávez, Lula, Fernández) apostando al desarrollo de una burguesía nacional y su expresión en la industria. Proyectos políticos que fracasaron y que terminaron en un festival de guita, coimas y el guantazo de la brasilera Odebrecht. Hoy, una coalición de gobierno que se referencia en aquella apuesta burguesa pretende rememorar aquella ilusión que los terminó condenando. Y es que no se pude dar un desarrollo de un capital nacional para la industria en los países industrialmente atrasados donde el capital extranjero e internacional juega un rol decisivo y más aún en un Estado semi colonial como lo es Argentina dentro de un capitalismo en descomposición. Se ha demostrado que un Estado dirigido por una fracción burguesa no puede dar ningún beneficio a los trabajadores.

    Un capítulo en esta novela lo merece el gobierno radical de Suárez donde no paran de criticar al gobierno nacional por el mal manejo de la pandemia y de la economía, pero no tuvo ningún problema a la hora de sentarse junto a Fernández para rescatar el capital y sacar una tajada para el empresariado mendocino. Pero no podía ser menos teniendo en su gabinete de economía a ex gerentes de Impsa como Emilio Guiñazú y Daniel Chicahuala (ex gerente de Impsa y Oderbrecht) quienes aseguraron negocios por ejemplo para la cuestionada construcción de la represa Portezuelo del Viento en el sur mendocino. No solo han participado ayudando a Pescarmona (cuya caída ya arrastró a muchas otras empresas), sino que ante cada conflicto que se generó, el Estado provincial garantizó, junto con la burocracia de la UOM, despidos, suspensiones y hasta desalojos con policía incluida.

     La burocracia ayudando a socializar las pérdidas

    Otro de los que celebró la “capitalización” de Impsa fue Antonio Caló (secretario general de la UOM nacional) que tuvo participación estelar en la mesa principal del acto de relanzamiento de la firma. Este y muchos otros burócratas más fueron una de las partes que participaron activamente en el acuerdo. Hay que advertir en este caso que la burocracia de la UOM funciona como agente político de los capitalistas y el Estado para que todo marche sobre ruedas. La misma burocracia que firma paritarias a la baja por 35,2 % en cómodas cuotas sin discutir con los metalúrgicos y con delegados que no fueron elegidos por las bases, que garantiza los despidos y suspensiones en diferentes puntos del país frente a la crisis y la que nada hizo frente a los protocolos de higiene y seguridad durante la pandemia. Los trabajadores para nada estamos contentos con esta situación donde no solo no se va a crear empleo, sino que cada día nuestras condiciones de vida empeoran.

    La CGT Mendoza con su titular Luis Márquez también festejó con alegría esta intervención estatal. De nuevo jugando para el capital como lo hizo durante toda su gestión al frente de la UOM Mendoza, poniendo su firma en los despidos que se produjeron a lo largo de los años en Impsa y en toda la industria metalúrgica mendocina, incentivando y generando división entre los trabajadores. Tomemos como tarea primordial recuperar la dirección de los sindicatos, de manos de la burocracia traidora.

    Por una salida obrera ante la crisis

    Los trabajadores, y los metalúrgicos en particular, no podemos poner expectativas en este tipo de maniobras como la estatización para salvataje de nuestros verdugos. La disyuntiva no es el capital privado o Estado, sino entre un programa de conciliación de clases o un programa que oriente la acción independiente de los trabajadores. La UOM debe llamar de forma urgente a asamblea en Impsa y convocar a un congreso de delegados para debatir cómo podemos dar una salida a la grave crisis que atraviesa la empresa empezando por la reincorporación de los despedidos y suba de salarios. Pensamos que para llevar adelante estas tareas y reivindicaciones es necesario formar al interior de la UOM una oposición sindical revolucionaria que sea capaz de luchar por los intereses de los trabajadores con los métodos obreros. Los metalúrgicos debemos unirnos e intercambiar experiencias con otros sectores del proletariado que estén en lucha como los trabajadores de Bimbo (San Fernando), así como el activismo antiburocrático de los vitivinícolas, para poder organizar un plan de salida a la crisis y la pandemia y actuar unidas ante el gobierno y los planes de los empresarios por cambiar las condiciones de vida de la clase obrera.

    Los trabajadores tenemos que empezar a tener el ejercicio de como intervenir en la crisis que se desarrolla ante nosotros y discutir cuales son las tareas de los trabajadores. Así mismo es imperioso que abramos un debate al interior de nuestra clase sobre la importancia del control obrero como forma de intervención independiente ante la desorganización de la economía y mostrar la capacidad de la clase obrera para la planificación y administración de la producción.

     

    1 ver nota Vicentin: rescatando al capital http://cor-digital.org/nacionales/item/292-vicent%C3%ADn.html

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