La situación actual de los metalúrgicos es crítica, marcada por la aplicación de la reforma laboral que ha llevado a despidos, aprietes y congelamiento salarial. Esta realidad, sumada a la falta de representatividad en nuestras organizaciones, crea un cóctel peligroso que permite a las patronales abusar en las fábricas, avasallando conquistas laborales y facilitando al gobierno la destrucción de la organización de los trabajadores a partir de la intervención judicial de la UOM nacional.
El plan del FMI busca debilitar a los gremios para que los obreros no tengan herramientas efectivas para defenderse ante las patronales. Esta estrategia se ve reforzada por la promoción de ideas libertarias que fomentan la noción de "ser tu propio jefe" y negociar individualmente. Sin embargo, esta perspectiva ignora la realidad: cada obrero, al enfrentarse a la patronal, se encuentra en una posición de desventaja, ya que esta última posee el poder de sanción y despido. Lamentablemente, años de delegados vendidos y dirigentes alejados de la base alimentan las falsas salidas individuales.
Córdoba es una de las cinco seccionales nacionales, de un total de 54 en el país, que ha decidido no aceptar la intervención impuesta por la justicia por cuenta y orden del gobierno de Milei y las cámaras. En el resto, la burocracia sindical prefiere desensillar hasta que aclare o directamente colaborar ofreciendo a su personal para que oficien de delegados paritarios de la intervención. En Córdoba, en diversos congresos de delegados, impulsados por la presión de las bases y el sector más firme del cuerpo de delegados, se ha planteado la necesidad de un plan de lucha contra la intervención. Pero este ha quedado limitado por la política de la agrupación Eva Perón del Secretariado, con acciones a contraturno como cortes y marchas de cuerpos orgánicos, sin paros, y con el objetivo de visibilizar la situación.
Es fundamental aclarar que la lucha contra la intervención no se trata de defender a Furlán o a un grupo de dirigentes con las manos sucias; estamos hablando de defender nuestra organización y nuestras conquistas como trabajadores. Sabemos que la salida propuesta por Furlán, que busca ampararse en la justicia y literalmente entregó la llave del sindicato a la intervención sin resistir, no nos devolverá el control del gremio. Tampoco la campaña mediática ni las visibilizaciones impotentes que no afectan los intereses de las empresas ni del gobierno. La recuperación de nuestra organización solo será posible mediante la unidad y medidas de fuerza contundentes como los paros, hasta avanzar a un paro general metalúrgico.
Necesitamos ser contundentes y sabemos que es afectando la producción donde más les duele el golpe a los empresarios y al gobierno. Antes de la intervención, Furlán venía aceptando sin lucha alguna las migajas que ofrecían las cámaras en las paritarias, profundizando la crisis salarial que ya veníamos sufriendo con Caló. A lo que hay que agregar la impotencia para enfrentar las decenas de miles de despidos en todo el país, como vimos con los cierres de Crucianelli y Electropart en nuestra ciudad y más recientemente en Mirgor (Tierra del Fuego). Esto no quiere decir que los trabajadores no resistan, como es el caso de Turbolar, que están de paro desde el viernes pasado (7/8) ante el no pago de salarios, lucha a la que la burocracia seccional de Urbano le da la espalda. Debemos proponernos recuperar la UOM para la lucha de los metalúrgicos, debemos enfrentar la intervención para recuperar nuestro sindicato. Los delegados, juntas internas y agrupaciones opositoras combativos debemos discutir esta necesidad y ponernos en marcha para poner en pie una oposición sindical revolucionaria en cada seccional y a nivel nacional. Proponemos algunos puntos que consideramos centrales para avanzar en ese reagrupamiento:
1. Congreso de Delegados Mandatados: Es necesario convocar un congreso de delegados que represente verdaderamente a las bases, con el objetivo de recuperar la representatividad que nos falta.
2. El congreso debe abordar la situación actual del gremio y plantear su recuperación.
3. Investigación a Furlán y Elecciones: Se debe investigar la gestión de Furlán y el proceso electoral dentro del gremio para garantizar transparencia
4. Delegados Paritarios: Nombrar delegados paritarios elegidos por la base y con mandato, con el objetivo de alcanzar como mínimo la canasta básica para la categoría inicial de la Rama 17, imponer el cese inmediato de los despidos y la reincoporación de todos los despedidos.
5. Por un paro nacional de todo el movimiento obrero, que haga realidad la idea de la huelga general. Abajo Milei, por un gobierno obrero.