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Del ítem aula a la reforma laboral docente

Lunes, 21 Septiembre 2020 10:29

El jueves 17/9, el Director General de Escuelas de Mendoza, José Thomas, presentó en el Consejo General de Educación su proyecto de ley de Educación Pública. Con el argumento de cumplimentar la adecuación de la normativa provincial a la Ley Nacional de Educación, puesto que la ley provincial actual, la N° 6970, se enmarca en la derogada Ley Federal. El 18/9, la DGE emitió un memorándum para todas las escuelas, donde declama “Que la pandemia no paralice el debate”, sin embargo, la pandemia es la excusa del gobierno de Mendoza para no abrir las paritarias ni debatir con el sindicato docente tanto los reclamos salariales como no salariales, de condiciones de trabajo y de gastos de conectividad, enteramente descargados sobre trabajadores y estudiantes.

 

La promesa vacía de un amplio y democrático proceso de debate del proyecto de ley, incluye un “congreso pedagógico virtual” donde sólo hablarán expertos a sueldo del gobierno, mientras los docentes sólo tenemos una dirección de correo electrónico para enviar nuestra opinión, ya genera el rechazo de las escuelas. Con la restricción del Ministerio de Trabajo nacional que prohíbe el funcionamiento sindical de base, la arbitrariedad provincial para imponer fase 1 intermitentes, en el séptimo mes de trabajo domiciliario 24 x 7 impuesto a los docentes, está claro que los trabajadores de la educación no somos los interlocutores del Thomas en este debate. Al punto que las 29 escuelas de educación artística vocacional de la provincia, tomaron conocimiento de que el borrador no prevé su existencia, completando el ataque iniciado bajo la gestión Cornejo, el cual fue resistido por un proceso de lucha que tuvo su punto más álgido en la toma de la junta calificadora.

 

La reforma educativa fue la LEN, esto es una reforma laboral

 

La estructura y modalidades del sistema, la municipalización y descentralización, la apertura al arancelamiento, las evaluaciones de calidad educativa, la continuidad de la educación privada y confesional, el desfinanciamiento sostenido, la apertura del sistema educativo público al festival de negocios de las grandes empresas de tecnología digital, internet y comunicación, ya están instituidas en la LEN 26206 que tanto defiende el kirchnerismo, y que ningún sector de la oposición burguesa cuestiona. Al contrario, con total consenso, vienen implementando sus lineamientos en el consejo federal de educación desde 2006 en adelante, plan maestro y secundaria 2030 mediante.

 

Este proyecto de ley provincial recoge la tarea inconclusa de la Ley Federal y pendiente con la LEN: avanzar sobre el convenio colectivo del sector, el estatuto del docente. El proyecto de Thomas lo dice explícitamente en su artículo 142, como una tarea unilateral del director general de escuelas, excluyendo de dicho proceso cualquier instancia de negociación colectiva.

 

Enteramente encuadrado dentro de la Ley Nacional de Educación 26206, que modificó la estructura del sistema educativo que había establecido la Ley Federal menemista, pero manteniendo sus principios rectores, este proyecto de ley provincial, es su complemento de reforma laboral. Establece las bases normativas para:

 

-eliminar el derecho de huelga, al contraponer los derechos docentes con los derechos de los niños;

-eliminar la “libertad de cátedra” y restringir la libertad de expresión de los docentes (y estudiantes);

-modificar el régimen de ingreso, movimientos y estabilidad en el cargo, condicionándolos a resultados de los estudiantes en operativos de evaluación y otras variables (también contempladas en la LEN);

-modificar el régimen salarial, atando la remuneración a criterios de desempeño y evaluación personal, institucional y de los logros de los estudiantes en los operativos de evaluación;

-imponer la bimodalidad (presencial/virtual).

 

Este punteo no exhaustivo, señala algunos ejes del “espíritu” de la ley que se materializarán en la modificación posterior del Estatuto del Docente, y en leyes específicas para niveles y modalidades del sistema, y la creación de un instituto provincial de evaluación educativa, etc., que ya anticipa este proyecto. Es central entender que NO SE PONE A DISCUSIÓN UNA REFORMA EDUCATIVA, SINO UNA REFORMA LABORAL. Esta ofensiva busca cristalizar en una ley, una nueva relación de fuerzas impuesta por el Estado como patronal, a partir de la derrota que significó el ítem aula.

 

Cristalizar en ley el régimen laboral del ítem aula

 

La imposición del ítem aula en 2016 constituyó una fuerte derrota para los trabajadores de la educación. Este adicional de productividad impuesto por ley, estableció un doble presentismo que castiga salarialmente la adhesión a la huelga. No se ha logrado aún revertir este golpe, lo cual se expresa en que los mandatos de paro no lograron, desde entonces, el número suficiente para su votación en plenario del SUTE.

 

La crisis de dirección en el sindicato, conducido por un frente multicolor sin delimitación de clase que abarca incluso a una tendencia que integra el Frente de Todos (PCR), y sumido en una fuerte tensión interna; el rol de la vieja burocracia celeste, dividida en dos listas pero unificadas en la defensa de la tregua de CTERA a Alberto y la colaboración de clases con el ajuste en curso, ha sido claramente leído por el gobierno de Suárez, que busca cristalizar esta nueva relación de fuerzas en una normativa que siente las bases para el desarme conquistas del sector e imponga un nuevo régimen laboral basado en la flexibilidad e inestabilidad laboral, la remuneración variable según productividad, y elimine las instancias de negociación colectiva de las condiciones de trabajo y concursos.

 

Esta ofensiva no es una acción aislada. Forma parte de una tendencia internacional que, ante la crisis estructural del capitalismo desatada en 2008, ha llevado a los gobiernos burgueses a buscar imponer otra relación de fuerzas entre el capital y el trabajo, mediante reformas laborales, previsionales, educativas. Lo vimos en casi toda América Latina, con hitos en el ataque al magisterio mexicano que impuso a sangre y fuego Peña Nieto, o la “escuela sin partido” de Bolsonaro y su ofensiva privatista. La pandemia ha sido un acelerante de estos procesos, pero también del estallido de las contradicciones irresueltas de la política capitalista de salida a la crisis y de manejo de la pandemia. Los crímenes raciales de la policía yanqui, levantaron una ola de protestas masivas, que calaron hondo en los sindicatos docentes que luchan por la expulsión de la policía de las escuelas, y de los sindicatos policiales de las centrales. Así también, mediante huelgas enfrentan la orden unilateral de los gobiernos de volver a la presencialidad en medio de la pandemia.

 

Estos métodos y tareas programáticas, debemos discutir en las asambleas escolares y plenarios, y dar la pelea ideológica y programática porque el SUTE y los sindicatos y seccionales recuperados, se pongan a la cabeza de una campaña por la expulsión de los sindicatos policiales de la CTA. Por imponer a CTERA un paro general educativo por la reapertura de paritarias nacional y provinciales, y para frenar los intentos unilaterales de Larreta y demás gobernadores de imponer la vuelta a la presencialidad sin condiciones de higiene y seguridad.

 

ABAJO LA REFORMA LABORAL DOCENTE DE SUÁREZ

 

El gobierno de Suárez, aprovecha la cuarentena como medida de control exacerbado de la población, para tratar de recuperar la iniciativa política tras la derrota en las calles que significó la lucha por el agua en diciembre pasado. Su proyecto de reforma constitucional y su plan de reforma laboral docente, se inscriben en ese objetivo de intentar fortalecer el aparato estatal de cara a los procesos más críticos del ajuste por venir en el marco de la negociación de la deuda pública provincial, y a nivel nacional con el FMI.

 

Es central plantear con claridad el rechazo a este proyecto de reforma laboral. Derrotar la ofensiva de Suárez, NOS PONE ANTE EL DESAFÍO DE LEVANTAR A LAS ESCUELAS CONTRA EL ÍTEM AULA, por ello impulsamos de cara a los plenarios de delegados, mandatos de paro educativo y de congreso provincial de delegados de base, para preparar un plan de lucha provincial con el conjunto de los estatales hasta forzar a Suárez a retirar el proyecto de ley, y a reabrir paritarias.

 

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  • CTERA está de “adorni”

    Impongamos un paro educativo nacional el 12/5

    La burocracia de CTERA hace la plancha en el pantano de la paritaria nacional docente. Reabierta por orden judicial, transcurrieron cuatro reuniones en las que el gobierno nacional se plantó en proponer un salario inicial docente de 650 mil pesos por cargo para abril y 700 mil en mayo. Cuando el valor de una canasta familiar promedio supera el 1.500.000. CTERA sigue en modo avión hasta una posible 5ta reunión este mes, sin preparar ninguna medida para forzar al gobierno a discutir salario en serio. 

    La Celeste Nacional que conduce la CTERA y gran parte de los sindicatos de base, tiene un ojo puesto en las elecciones del 13 de mayo en SUTEBA, donde la multicolor disputa varias seccionales, y el otro ojo en la reorganización del peronismo de cara a las elecciones de 2027. Ambas preocupaciones de la burocracia se ligan, y para ello Baradel saca sólo un pie del plato en SUTEBA para investirse de armador territorial del proyecto presidencial de Kicillof.

    Pero la docencia en las provincias no espera nada ya de esta conducción completamente ajena a lo que pasa en las escuelas. El “hay 2027” de la burocracia no convence a nadie, porque ni siquiera podemos llegar al 30 de cada mes en este 2026. Llevamos meses de conflictos provinciales que escalan cada vez más, desbordando a las direcciones, desafiando los mecanismos de institucionalización del conflicto y poniendo en cuestión la imposición reciente de la reforma laboral y sus restricciones al derecho a huelga con la esencialidad. Las experiencias de lucha en las provincias nos permiten ir sacando lecciones para encarar los desafíos planteados a la oposición antiburocrática.

    Con la experiencia cercana de la enorme lucha catamarqueña, la docencia de Córdoba desafió fuerte a Llaryora y puso en aprietos a la burocracia al frente de la UEPC. Para ahogar el conflicto que se le iba de las manos, Cristalli dejó en evidencia cuál es el verdadero rol de la celeste como agente de la patronal en nuestras filas, al meter a policías de civil dentro de la asamblea provincial de delegados departamentales para intimidar a los delegados que traían el rechazo a la miseria salarial blindando, con represión policial puertas afuera, la maniobra para aceptar una propuesta rechazada por la base docente provincial. Así también pacta con el gobierno la quita de las licencias gremiales de la conducción opositora de la delegación Capital. Son acciones desesperadas de una conducción que no pudo convencer ni a su propia base. Aunque transitoriamente le permitieron desactivar el conflicto, por la debilidad aún de la oposición cuya dirección no asume las tareas de preparar las condiciones para desconocer estas maniobras y enfrentar las ataduras que impone la estatización del sindicato, plasmadas en un estatuto burocrático que asfixia las iniciativas de los trabajadores.

    La patagonia se rebela nuevamente. La contracara del boom de Vaca Muerta en Neuquén es el impacto social y económico del retiro de YPF, y del conglomerado de empresas de servicios petroleros en Chubut y Santa Cruz, agudizando las enormes contradicciones que caracterizan a la región. El deterioro de las condiciones de vida se agrava por el endeudamiento de las familias asalariadas para cubrir gastos básicos. En esa dinámica, los gobernadores descargan los costos golpeando de lleno en los salarios estatales. 

    Con la flamante conducción recuperada de UNTER, la docencia rionegrina protagoniza una huelga de 48hs, soportando el frío y la represión brutal dispuesta por el gobierno provincial con fuerzas nacionales para impedir la protesta en las rutas. La exigencia es clara: convocatoria a paritarias, blanqueo salarial y aumento al básico que eleve el inicial a 2 millones. En tanto que en Chubut, la burocracia celeste volvió a conducir ATECH en 2025 y se le quemaron rápidamente los papeles. Aceptó sin chistar una conciliación obligatoria, bajando el paro dispuesto por las asambleas de base, y la docencia los desbordó. Faltazo masivo el primer día de conciliación y movilizaciones en todas las localidades de la provincia contra los 3 mil pesos que ofreció Nacho Torres para elevar el básico docente a 304 mil pesos en mayo (680 mil pesos de bolsillo para el maestro inicial). La enorme movilización y disposición a la lucha de la docencia de Chubut, nos tiene que permitir recuperar ATECH, no dentro de cuatro años en las próximas elecciones, sino en disputa por la dirección del conflicto. El riesgo de no dar esta discusión es que calen en el activismo las líneas a la desafiliación masiva y la desorganización que se promueven desde tendencias antisindicales y antiobreras.

    En tanto que, en Santa Cruz, la conducción que recuperó ADOSAC encabeza esta semana 72hs de paro para obligar al gobierno a reabrir la paritaria, a devolver los descuentos abusivos de los días de paro y limitar el descuento directo de las deudas bancarias de los estatales en resguardo del carácter alimentario del salario.

    La tendencia a estallidos provinciales ha puesto en alerta a los gobernadores. Por eso vemos a Poggi en San Luis tratar de anticiparse imponiendo adicionales que impactan como un doble presentismo (importando el nefasto ítem aula mendocino) y sumas fijas por única vez. No escapa al gobernador que tras años de letargo sindical en San Luis, la burocracia de AMET se vio desafiada por el surgimiento de una oposición combativa, la Agrupación de Trabajadores de la Educación de Base-Lista Roja. La Roja enfrentó las maniobras proscriptivas, y con sólo dos semanas de campaña resultaron segundos en las elecciones.

    Estos procesos de lucha en las provincias ponen en evidencia el hartazgo frente al profundo deterioro de las condiciones de vida, el impacto de las reformas laborales y educativas en las condiciones de trabajo, y la presión y sobrecarga sobre los trabajadores ante las manifestaciones de la crisis social y de salud mental en las escuelas. La crisis de dirección irresuelta de los trabajadores de la educación y la perpetuación de las conducciones burocráticas protegidas por la estatización de los sindicatos, dan como resultado mediaciones cada vez más impotentes frente las tendencias al desborde de los conflictos como expresaron San Juan, Misiones, Catamarca, Jujuy, Córdoba, o Chubut.

    Aquí es donde las tendencias antiburocráticas que tienen la responsabilidad de conducir seccionales y sindicatos, y que se han ganado el lugar de referencia del activismo que quiere salir a luchar, tienen que asumir la tarea de centralizar las fuerzas dispersas a nivel nacional. La coordinación que han puesto en pie, ha permitido pronunciamientos conjuntos y algunas demostraciones de fuerza frente a la burocracia en las movilizaciones de principio de año. Pero es necesario que avancen a organizar el activismo en las provincias, convocando a plenarios o asambleas regionales, que preparen un congreso nacional de delegados escolares con mandato. Impulsar un proceso de organización de delegados y activistas, con arraigo en las escuelas, que pueda orientar y nacionalizar las luchas en curso, en abierto desafío a la burocracia garante de la paz social en medio de la crisis. Unificar las fuerzas dispersas de la oposición antiburocrática a nivel nacional en un plan de acción que enfrente a Milei, Kicillof y todos los gobernadores, fortalecería el proceso de lucha por la recuperación de SUTEBA que lleva adelante la Multicolor y el frente que conformamos con las y los compañeros de Nueva Letra. Afianzaría el rol de UEPC Capital y de las seccionales y sindicatos recuperados como conquista. 

    Con esta perspectiva, instamos a las y los trabajadores de la educación a discutir e imponer a la burocracia la convocatoria a un paro nacional educativo el 12 de mayo, para movilizar masivamente el martes en unidad con la lucha de los trabajadores y estudiantes de las universidades nacionales. No sólo para expresar nuestra solidaridad con la lucha contra el ajuste que aplican rectores y consejos, ejecutores de la motosierra de Milei y el FMI. Algo ha quedado claro en estos meses: la lucha no puede ser por leyes de financiamiento o para presionar sobre el congreso. Impulsemos un parazo educativo para que triunfen las luchas provinciales y para conquistar la recomposición salarial que nos permita cubrir la canasta familiar con un cargo. Ningún trabajador por debajo de la línea de pobreza.

    Por un paro nacional educativo el 12/5 que sea el inicio de un plan de lucha hasta derrotar a Milei, los gobernadores y el FMI.

  • El SUTE y la reforma que se viene

    HAY OPOSICIÓN PARA DESAFIAR LA CONTINUIDAD BUROCRÁTICA

    El gobierno del peluca Cornejo está confiado en que la representación sindical que surgió de las elecciones en el SUTE no será obstáculo para avanzar en las reformas estructurales que prepara para Educación. Esa confianza se renueva en cada instancia de decisión. La más reciente, fue la aprobación unánime en el Consejo Provincial de Educación de la Reforma de la Educación Secundaria, con el voto del representante del SUTE legitimando el ataque al estatuto del docente. La impronta del ex cristinista devenido kicillofista, Gustavo Correa al frente del sindicato, es la “reducción de daños”, eufemismo cínico de la disposición a co-gestionar el sistema educativo al servicio de la patronal.

    Las recientes elecciones en el sindicato de trabajadores de la educación de Mendoza dieron como resultado la continuidad del bloque burocrático Azul Naranja Celeste que encabeza Correa,  reteniendo el secretariado provincial y las 18 seccionales. El resultado generó mucho malestar entre el activismo, pero no puede sorprender si se analiza el contexto en que se desarrolló esta elección.

    En este tiempo, no faltaron expresiones de resistencia contra la motosierra en la provincia, especialmente las acciones contra el cierre masivo de 120 escuelas de la modalidad de jóvenes y adultos, la participación de trabajadores de la educación en las marchas universitarias, por el agua o contra la represión. Sin embargo, la abierta colaboración de la burocracia Azul Naranja Celeste con las reformas laborales, la destrucción del salario y las ofensivas antisindicales que impuso el peluca Cornejo han generado un enorme descontento en las escuelas y desconfianza hacia la conducción, que se ha canalizado de forma mayoritaria en baja participación en la vida sindical y una significativa desafiliación desde 2022 (cerca de 3000 desafiliaciones).

    En este escenario, la burocracia apostó a consolidar una base muy conservadora, con expectativa individual en la colaboración con las políticas patronales y una concepción de sindicato como proveedor de servicios. El resultado electoral le permite retener la conducción, sin embargo refleja un retroceso respecto de las elecciones de 2021 cuando la Azul Naranja obtuvo 6080 votos y la Celeste 3562, pero unificadas en estas elecciones totalizaron 6485 votos. Este derrumbe del respaldo de las bases al bloque burocrático es expresión de la profunda crisis irresuelta en la relación entre el SUTE y los trabajadores de la educación.

    En este contexto difícil, 5 agrupaciones que hemos actuado como frente de lucha dentro del SUTE y en las calles, postulamos la Lista Fuerza Colectiva a nivel provincial y en 4 seccionales, con el objetivo de fortalecer una oposición con independencia de clase que dispute la conducción en estas elecciones pero que trascienda esta instancia. En condiciones muy adversas, por la enorme injerencia del gobierno en la vida sindical, tuvimos un importante resultado provincial, y nos ubicamos entre los tres primeros en Las Heras y Godoy Cruz. Con el enorme impulso que nos dieron cientos de compañeras/os con quienes discutimos en estos meses y nos acompañaron con su voto, estamos militando activamente para consolidar una oposición antiburocrática. Tras discutir el balance de estas elecciones, acordamos como resolución impulsar a la brevedad asambleas abiertas de Fuerza Colectiva en el Gran Mendoza y el Valle de Uco, y llamar a las y los compañeros que se reivindican de izquierda, a sumarse a la construcción de una oposición sindical con independencia de clase.

    La agrupación 9 de abril que integra el PTS, defendió un planteo electoral “lo más amplio posible”, sin delimitación de clase alguna, como justificativo para acordar con la agrupación ADE, de militancia peronista, con el objetivo declarado de hacer lo que fuera para ganar la seccional Godoy Cruz. Así, dividieron el frente de agrupaciones de izquierda, llevando entre sus candidatos a reconocidas militantes y dirigentes del PJ de los departamentos. Ese acuerdo oportunista, duró lo que el recuento de votos. Aunque culpabilicen a sus ex aliados en el disuelto FURS y en el FIT-U por el resultado electoral, la matemática de los votos no cierra.

    A diferencia de los acuerdos electorales efímeros, el Frente Fuerza Colectiva se está probando en la tarea de poner en pie una referencia de independencia de clase y de lucha, que asuma las tareas preparatorias que exige enfrentar la reforma educativa en secundaria, la reforma laboral y previsional, el ajuste presupuestario y recomponer el salario. En este sentido militamos el paro nacional docente del 14/10 y convocamos a concentrar. Repudiamos y nos movilizamos contra la represión a la marcha por el agua y por la libertad de los detenidos. Elaboramos un documento para aportar al debate en las escuelas, y estamos organizando reuniones y asambleas para preparar la lucha contra la inminente reforma de la educación secundaria.

    El desafío es organizar al activismo que viene haciendo su experiencia en la lucha contra el gobierno de Milei, de Cornejo y la burocracia colaboracionista. No sirve repetir esquemas. Es necesario sacar lecciones de los procesos vivos de resistencia y de lucha, para forjar una oposición nutrida de una nueva generación de compañeras/os, que dispute la recuperación de los sindicatos y las centrales con un programa de independencia de clase que oriente la acción de una minoría organizada, y se gane así la confianza de amplios sectores de trabajadores.

  • Impulsamos la Lista 5 Fuerza Colectiva

    Elecciones SUTE Mendoza

    Este martes 7 de octubre serán las elecciones a secretariado provincial y seccionales del SUTE, sindicato de trabajadores de la educación de Mendoza, integrante de CTERA. Los docentes de la COR como parte de la Lista Roja, impulsamos la Lista 5 Fuerza Colectiva. Este frente es el resultado de una larga experiencia de conformación de una oposición antiburocrática, fundada en la independencia de clase y la intervención en común en los procesos de lucha en las calles, de los debates en las escuelas y en los plenarios contra las reformas laborales y la motosierra salarial y de ofensiva sobre las condiciones de trabajo que llevó a cabo el peluca Cornejo con la colaboración de la burocracia que dirige el SUTE desde 2022.

     

    La Lista Roja junto a las agrupaciones Malva, Tribuna Docente, Cople, Alternativa Docente y compañeras/os independientes, en su mayoría delegados escolares, venimos dando batalla a la burocracia Azul Naranja y Celeste. Desde la Lista Roja aportamos una quincena de candidatos al secretariado provincial y en cuatro seccionales, encabezando en Capital y Las Heras.

     

    El Frente Fuerza Colectiva no es un acuerdo electoral, sino el resultado de una experiencia de más de dos años de unidad de acción y de los debates de balance de la experiencia del FURS (frente multicolor que dirigió el SUTE entre 2019 y 2022) que nos permitieron avanzar en una discusión programática y en el ejercicio de una oposición con libertad de tendencias en base a la delimitación política respecto del Estado y los intereses patronales. Con esta cohesión salimos a recorrer cientos de escuelas en la provincia, planteando no sólo las reivindicaciones salariales, de condiciones de trabajo y previsionales del sector. Hicimos hincapié en la necesidad de avanzar en una nueva relación del sindicato con la base, plasmada en una propuesta de reforma del estatuto sindical que ataque la injerencia del Estado en la organización sindical y la democratice, para así recuperar la confianza de los trabajadores en la acción y organización colectiva independiente.

     

    En este proceso, la agrupación 9 de abril que integra el PTS, decidió dar un paso al costado. Su planteo de un frente “lo más amplio posible”, sin delimitación de clase alguna, fue el justificativo para acordar con la agrupación ADE, de militancia peronista, y dividir el frente de agrupaciones de izquierda. Entendemos que esta decisión no sólo responde a las diferencias que tenemos respecto al balance autocomplaciente que tiene el PTS de su experiencia en el FURS. Un punto de inflexión fue su decisión partidaria de apoyar “incondicionalmente” a Cristina en su condena y así dirigirse políticamente hacia el kirchnerismo al que validan como aliado frente a la clase trabajadora. Es dentro de esta orientación que se entiende que priorizaran un acuerdo electoral que presentaron como Lista 1 CREO llevando entre sus candidatos a reconocidas militantes y dirigentes del PJ de los departamentos. Llamamos a las y los compañeros que se reivindican de izquierda dentro de ese frente, a sumarse a la construcción de una oposición sindical con independencia de clase e impulsar Fuerza Colectiva.

     

    La burocracia peronista entrega en bandeja el SUTE a Cornejo

    La burocracia Azul Naranja cerró filas con la vieja Celeste para tratar de retener la conducción del sindicato, en un bloque burocrático que dirige Gustavo Correa, representante de la mesa sindical Kicillof 2027 en Mendoza. La profunda crisis del peronismo mendocino se expresa en la fragmentación de sus tendencias, entre la lista 11 del oficialismo unificado, y por otro lados sus viejos aliados (lista 10 Ámbar Verde, lista 8 Púrpura y la lista 16 Azul y Blanca que contienen incluso a representantes del gobierno provincial).

     

    La disputa de estas expresiones burocráticas da cuenta de la profunda crisis del peronismo en Mendoza, y la desesperación por enquistarse en el SUTE como estructura y caja significativa de recursos para financiar su tabla salvavidas de cara al 2027. La abierta colaboración de la burocracia Azul Naranja Celeste con las reformas laborales, la destrucción del salario y las ofensivas antisindicales que impuso Cornejo han generado un enorme descontento en las escuelas, que se ha expresado en una desafiliación significativa desde 2022. Para impedir que ese descontento se exprese en las urnas, la burocracia no solo ha recurrido a sus maniobras habituales de obstaculización del voto y la fiscalización. Ha coronado un largo prontuario de colaboración con el gobierno del peluca Cornejo pactando en sede judicial la limitación extrema de las posibilidades de fiscalización de la oposición, sentando un precedente inédito de aval de una dirigencia sindical a la injerencia abierta de la patronal en la vida sindical.

     

    La descomposición del semi estado argentino pudre también a las organizaciones obreras, estatizadas por el peronismo. Este acuerdo de la burocracia de Gustavo Correa con Cornejo, sella un pacto entre la burocracia del 3% para el aparato y el plan motosierra de Cornejo sobre el estatuto, las paritarias y la organización de los trabajadores. Anticipa los enormes desafíos que enfrentaremos los trabajadores ante la debacle de la aventura libertaria a la que se ató el gobierno provincial.

     

    La tarea de organizar al activismo que viene haciendo su experiencia en la lucha contra el gobierno de Milei, de Cornejo y la burocracia colaboracionista, sólo la puede asumir una oposición con independencia de clase. Con esa convicción impulsamos el Frente Fuerza Colectiva en estas elecciones, y lo seguiremos fortaleciendo después del 7/10, nucleando compañeros en toda la provincia para estas batallas, hasta echar a la burocracia del SUTE y recuperar todo lo que perdimos. Y es con esta perspectiva que daremos la discusión para generalizar esta experiencia de cara a la disputa por la recuperación de CTERA.

     

  • Los ataques de Milei a los trabajadores de la educación

    Salario, presupuesto y derecho de huelga

    LOS ATAQUES DE MILEI A LOS TRABAJADORES DE LA EDUCACIÓN

     

    "Más pobre que maestra/o de escuela"

    Este dicho es tan antiguo como cierto, ya que el salario docente históricamente fue bajo con relación a otros sectores de laburantes especializados. Sin embargo ante cada crisis económica y ante cada ofensiva de los sucesivos  gobiernos patronales, el deterioro de profundiza. La frase "no sé aguanta más" atraviesa las conversaciones cotidianas en las escuelas. No hay forma de disfrazar la realidad: NINGÚN DOCENTE DE LA ARGENTINA ALCANZA LA CANASTA FAMILIAR EN UN CARGO.

    Pero además provincia por provincia se pueden registrar ataques a las conquistas y empeoramiento de las condiciones de trabajo. Desde presentismos, cierre de cursos, sobrecarga y flexibilización laboral, hasta recortes al derecho de huelga y cambios en las condiciones para jubilarse. Todos estos cachetazos, y avances de los gobiernos de las provincias, se suman al recorte presupuestario del gobierno nacional, la quita del FONID y la conectividad, el desmantelamiento de programas nacionales, y la falta de presupuesto para mantenimiento y mejora de las escuelas.

     

    CTERA y el largo trecho entre repudiar enérgicamente y luchar contra la ofensiva del gobierno

     

    Cada nueva embestida del gobierno nacional, la celeste-violeta que conduce la CTERA emite comunicados de repudio, cada tanto agrega "enérgicamente". También cada tanto, en general en el marco de las acciones de las CTA's, convoca a “Jornadas de Lucha” que se presentan como un abanico de acciones que no incluyen ni el paro nacional, ni forman parte de un plan de lucha progresivo que abra el camino para devolver con fuerza todos y cada uno de esos cachetazos.

    Hoy, se repite el escenario. Queriendo mostrar fortaleza tras los últimos resultados electorales, Milei firmó dos nuevos decretos:

     

    ✓El retiro de la representación del gobierno nacional de la mesa paritaria nacional. La misma será entre el Consejo Federal de Educación y los sindicatos. Pero,  el gobierno se reserva el poder de NO CONVALIDAR los acuerdos a los que se arribe.

    ✓La ampliación de la definición de servicios esenciales, a muchas actividades, atacando EL DERECHO DE HUELGA.

     

    Una vez más, “la energía” de la burocracia sindical, no alcanza para lo que en las escuelas tras las noticias de ayer, resultaba una obviedad: transformar la JORNADA DE LUCHA del 22 de Mayo, que además  empalma con el paro de  los docentes universitarios, y un paro nacional de ATE, EN UN PARO NACIONAL DE LA DOCENCIA. 

    ¡No les dio ni un poco de vergüenza, a la conducción de SUTEBA, publicar y difundir aclaraciones de que no es paro!

     

    DONDE SÍ HUBO PARO, FUE EL 20/5 EN PCIA DE BS AS. Y no gracias a Baradel

     

    Tal es el compromiso con el gobernador, de la burocracia celeste, que en la última paritaria se rompió el FGDB. La oferta del 6% para Mayo y 4% para Julio, que significan para el cargo testigo no más de $60mil para cobrar en Agosto, fue recepcionada y difundida, generando mucha bronca en la base docente. Las asambleas de SUTEBA hace tiempo que son muy poco concurridas, esta vez además de ser minoritarias, no reflejaron para nada el ambiente de las escuelas. Y el anuncio de la aceptación "masiva" caldeó los ánimos. La dirección de la FEB registró en su Congreso la situación, y los delegados impusieron el rechazo y la convocatoria al paro. Se sumaron las seccionales multicolor a la convocatoria. Y con el paro instalado en las escuelas, Kicillof de dedicó a probar todas las presiones patronales conocidas: amenaza de descuento y conciliación obligatoria. Mientras la celeste-violeta de SUTEBA hizo oficialmente silencio de radio, la discusión off de récord, de un paro dominguero funcional a la derecha que quiso plantar la burocracia, quedó burlada por la base docente que es cada vez más pobre, y está cada vez más sobrecargada de trabajo. La adhesión fue masiva, en algunos lugares llegó a más del 90%.

     

    Las elecciones legislativas, dan cuenta por el bajo porcentaje de asistencia, que un importante sector de la población no tiene expectativas en que los resultados vayan a traer alguna modificación favorable a los trabajadores.

    La burocracia no convence a nadie que con Kicillof hay futuro. El parazo de las escuelas el 20 de Mayo fue una respuesta contundente, que con Kicillof no llegas a fin de mes.

    Baradel y Alesso nos quieren atar al tren fantasma de un peronismo descarrilado, que no sólo no le sirve a los trabajadores para pagarle el carro a Milei, sino que dónde gobierna aplica políticas de ajuste.

     

    PARA DERROTAR EL AJUSTE DE MILEI Y EL FMI, HAY QUE IMPONER UN PLAN DE LUCHA EN SERIO

     

    El 2025 es un año de elecciones de medio tiempo, pero la crisis económica y los compromisos del gobierno con el FMI y las grandes patronales, no esperan. A boca de jarro el presidente se jacta de que su plan motosierra no sólo sigue en marcha, sino que  profundizará el ajuste y la ofensiva antiobrera.

    Toda la burocracia sindical responde a sus ataques, con  medidas de fuerza que pueda controlar, más para descomprimir la bronca que para de verdad, asestar  un buen golpe con el puño de los métodos de la clase trabajadora.

    Sin embargo, no siempre le sale bien. La oposición en la UTA que hizo activo el paro de transporte. Los docentes bonaerenses que protagonizaron un parazo el 20/5. Los trabajadores del Garrahan que impulsan la lucha. Los obreros de la UOM de Tierra del Fuego que están de paro en defensa de su fuente de trabajo. Y así, muchos conflictos que la burocracia sindical se encarga de dividir y aislar.

    Las/os trabajadores necesitamos imponer la forma y el programa de lucha. Necesitamos disputar la dirección de los conflictos a la burocracia. Para eso hay que desarrollar más oposiciones antiburocráticas en los sindicatos, que impulsen mecanismos de participación y decisión al servicio de desarrollar la resistencia al plan motosierra y de ajuste, de los gobiernos y las patronales; que pongan a discusión la necesidad de conquistar la independencia política de la clase trabajadora, al revés de la orientación de la podrida burocracia sindical, que nos quieren de furgón de cola de proyectos políticos patronales.

     

    Está tarea del conjunto de la clase trabajadora, también es la tarea que tenemos que  impulsar las/os delegadas/os, activistas y agrupaciones docentes, que damos pelea a las maniobras de la burocracia sindical de CTERA y sus sindicatos de base.

     

    Para esto, es imprescindible que los sectores de la oposición que conducen seccionales, o sindicatos,y que empezaron a coordinar algunas acciones y declaraciones comunes, tomen la tarea de poner en marcha una oposición que sea una alternativa para disputar la dirección. Es decir que desde esos puestos de lucha arrancados a la burocracia sindical, se abra el camino para que se expresen las tendencias más progresivas y antiburocráticas que da esa a situación, en plenarios de delegadas/os que organicen esas tendencias de la lucha de clases. La burocracia sindical está jugada a hacerle el aguante al peronismo, porque son el peronismo. Por eso hay que impulsar a fondo las iniciativas que fortalezcan la orientación de superar esa dirección burocrática, con un programa de independencia de clase.

     

    MARINA

    docente bonaerense

    de la COR y miembro de Nueva Letra

    22/5/2025

  • La paritaria de los votos

    Dicen que Cristina es presente, y el futuro es con Axel. Pero la burocracia sindical peronista no quiere que las y los trabajadores discutamos el pasado reciente, para que no pongamos sobre la mesa todo lo que nos arrebató el ajuste y la aceleración inflacionaria de Alberto y Massa, ni la motosierra y la megadevaluación de Milei. 

    El gobierno nacional, todos los gobernadores y la burocracia sindical quieren cerrar la discusión salarial rápido, por plazos de 4 a 6 meses y porcentajes irrisorios, para dedicarse a las campañas electorales legislativas y sindicales. La paritaria bonaerense es el ejemplo más elocuente de que la burocracia quiere atar a la docencia al tren fantasma de un frente amplio que sostenga a un peronismo en crisis. Baradel y compañía, co-administran con Kicillof la reforma educativa y laboral, el ajuste salarial, y refuerzan la descomposición de la organización sindical docente a fuerza de estatización y colaboración de clases, que degrada la democracia sindical, los ámbitos de deliberación y decisión y causa profunda desconfianza de la base hacia la conducción. 

    En las provincias con gobernadores con peluca como Mendoza, la burocracia del SUTE se cruzó de brazos mientras Cornejo impuso una reforma laboral que barre con los convenios colectivos estatales, aumenta la jornada laboral, potencia el ítem aula e impone adicionales atados todos a criterios de productividad. En un ataque inédito en el país, Cornejo cerró y fusionó de un plumazo 120 escuelas de jóvenes y adultos, en un tendal de cierres de cursos y despidos, frente a la total inacción de la burocracia, que ahora se sienta a negociar migajas en paritarias sin decir una palabra al respecto. 

    No podemos seguir tolerando que los colaboracionistas se sienten a negociar en nuestro nombre. En las paritarias provinciales y en la paritaria nacional docente, tenemos que elegir y mandatar paritarios revocables. El criterio de independencia de clase debe orientar al activismo y la militancia antiburocrática para intervenir con todo en cada instancia, enfrentando a la burocracia podrida, estatizada y estatista hasta la médula.

    Necesitamos recuperar la iniciativa 

    La colaboración de la burocracia con el gobierno nacional y provincial se da en todo el país. Los gobernadores de todo el arco político han avanzando en consolidar la pérdida salarial que nos hunde en la miseria y la indigencia, en imponer reformas profundas en las condiciones de trabajo, implementando adicionales por productividad, aumentando e intensificando la jornada laboral, y todo tipo de regulaciones y mecanismos de control y disciplinamiento que precarizan y debilitan nuestra capacidad de respuesta como trabajadores. Hay que ser muy claros, la burocracia peronista sólo ha sido garante del ajuste, la motosierra y el hundimiento del salario, allanando el camino para las ofensivas del Peluca y los gobernadores, culpando a la base y anhelando que el escarmiento se traduzca algún día en un voto favorable a un desdibujado proyecto político con los mismos que le votan todo a Milei. 

    La fundada desconfianza de la base docente hacia las conducciones, tendencia que atraviesa a la docencia de todo el país respecto de la Celeste Nacional y sus acólitos en los sindicatos de base de CTERA, ha sido bien aprovechada por los libertarios hasta ahora, para avanzar atacando toda idea de organización de clase y lucha colectiva. Sin embargo, en 2024 se desarrollaron experiencias que se sobrepusieron a la enorme confusión y crisis de dirección. Se encontró la forma de pasar a la ofensiva en Misiones, se pudo recuperar la seccional Capital en Córdoba, se pelea la conducción de ADEP en Jujuy, y se ha sostenido el pulso de conflicto en todo el país, pese y contra la burocracia. Ahora, el desafío de las agrupaciones antiburocráticas y el activismo es prepararse para dar respuesta a esa crisis de dirección, poniendo en pie oposiciones sindicales revolucionarias en los sindicatos. Oposiciones con libertad de tendencias sobre la base de un programa de independencia de clase, para enfrentar a las mediaciones que hoy son la principal contención de nuestras fuerzas. 

    No podemos esperar tiempos electorales para discutir qué oposición necesitamos para recuperar los sindicatos y federaciones. Hay que superar los acuerdos por arriba poniendo en pie instancias de reorganización del activismo y de construcción de una oposición nacional capaz de ponerse a la cabeza de la lucha contra el plan motosierra de Milei, el FMI y los gobernadores.

    Nuestra propuesta a las seccionales y sindicatos dirigidos por tendencias antiburocráticas, es que convoquen a un congreso nacional de delegados escolares con mandato con el objetivo central de preparar el NO INICIO DE CLASES, un PARO NACIONAL EDUCATIVO hasta recuperar todo lo que perdimos.

    La burocracia no quiere que los procesos de deliberación y acción se desarrollen en los lugares de trabajo, porque buscan que el descontento con la situación se vuelque en las urnas, como ciudadanos enojados y no como trabajadores conscientes. Desde la oposición antiburocrática necesitamos desarrollar una campaña para convencer en cada escuela de salir a pelear con nuestros métodos de clase, por la reincorporación de todos los despedidos, el pase a planta de contratados, y una recomposición salarial que equipare el inicial de cualquier escalafón a la canasta familiar. Basta de salarios de pobreza e indigencia. Basta de adicionales en negro atados a productividad y presentismo. Abajo la esencialidad educativa, las reformas previsionales, laborales y educativas.

    Vamos por un NO INICIO DE CLASES hasta derrotar las paritarias de ajuste y de reforma laboral, que impulse la lucha por la recuperación de nuestros sindicatos y federaciones.

    Docentes de la COR

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