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Paro de la CTA-A Córdoba: Para enfrentar al FMI hay que romper con el gobierno

Martes, 14 Junio 2022 22:04

¡Basta de subordinarse al Frente de Todos!

Este 16 de junio, la CTA Autónoma cordobesa llama a un paro provincial con la consigna “No al FMI”. Es una continuidad de la jornada de lucha nacional del 24 de mayo, aunque no del todo, porque esta vez la medida queda restringida a la provincia de Córdoba. No nos extraña luego de ver a Cachorro Godoy en segunda fila, detrás de los capos de la CGT, en el acto donde Guzmán y Alberto presentaban el impuesto a la renta inesperada… destinado a pagar al FMI! Nos recuerda a la posición que tomó la conducción de la CTA-A los dos días en que el acuerdo con este organismo imperialista se votó en las cámaras del Congreso. En esa oportunidad, la CTA Autónoma, ATE, la Fesprosa, la Conadu H y demás sindicatos que la componen, dirigidos por la burocracia Verde y sus aliados maoistas, actuaron como el kirchnerismo dentro del recinto, criticando, pero dejando pasar el acuerdo; a diferencia de las fuerzas de la izquierda, los sindicatos combativos y el movimiento piquetero independiente del gobierno, que desplegamos una campaña contra ese acuerdo semicolonial que firmaba el Frente de Todos. Es este gobierno el que está aplicando en los hechos el ajuste del FMI con la colaboración de Cambiemos y de la burocracia sindical, no el fantasma de la derecha que agitan para atarnos a nuestros enemigos.
Sobran los motivos para parar, y por eso debemos impulsar esta medida convocada por la CTA local. Sin hacernos ilusiones: la verde llama a acciones ante las disputas dentro del Frente de Todos, para posicionarse del lado K de la grieta interna, pero no saca los pies del plato… igual que Cristina y su tropa. Y la conducción provincial, que crítica moderadamente la política obsecuente y genuflexa de Cachorro y Peidro frente al gobierno, se cuida de romper con la Verde nacional y enfrentarse al gobierno de Alberto y Cristina de manera frontal. Sin ir más lejos, Cachorro y la conducción nacional de ATE acaban de firmar junto a UPCN una paritaria de miseria para bancar el techo del 60% de Moroni sin que desde Córdoba salga ninguna crítica a este acuerdo a la baja y en cuotas, el gran servicio que las conducciones sindicales prestan al FMI.
En esta convocatoria a paro y asamblea, los sectores opositores combativos debemos alzar nuestra voz y confluir en la necesidad de recuperar nuestros sindicatos de manos de la burocracia frentetodista. Impulsemos un Congreso de Emergencia de todos los estatales del país con delegados elegidos y mandatados en asamblea, para discutir el rumbo de la Central. Por supuesto, incluyendo a los docentes de CTERA y a los demás sindicatos agrupados en la otra CTA. Es escandaloso que las conducciones de las dos CTAs continúen formando parte del Frente de Todos, del gobierno que impone el ajuste que monitorea el FMI al servicio de las grandes patronales. Peor aún, pretenden meternos en la disputa interna entre cristinistas y albertistas, dividiendo las filas de la clase obrera tras intereses patronales como ya hicieron en 2010 cuando rompieron la CTA en dos por la 125. ¡La pelea entre las dos alas del gobierno del ajuste fondomonetarista no es nuestra pelea!
Para enfrentar al FMI en serio no alcanza con medidas aisladas, votemos un programa de acción, un plan de lucha y una orientación para avanzar en la necesaria unidad con el conjunto de la clase obrera. Solo con la lucha conquistaremos todas nuestras demandas como el pase a planta, la reincorporación de los despedidos, el salario inicial igual a la canasta básica indexado a la inflación y el 82% móvil para los jubilados. ¡Por un Congreso de delegados de base de la industria, los servicios y estatales! ¡Por una Central Única de Trabajadores! ¡Por un paro nacional activo para derrotar el ajuste del gobierno de los Fernández y el FMI!

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ATE y UPCN firman paritarias a la baja y en cuotas, mayo 2022 ATE y UPCN firman paritarias a la baja y en cuotas, mayo 2022 Infogremiales.com.ar

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  • 16 de noviembre: Paro general de los hospitales de Córdoba

    La renuncia masiva de médicos en el hospital San Antonio de Padua de Río Cuarto encendió la mecha de una situación explosiva que recorre al conjunto del sistema de salud. Las asambleas y movilizaciones en la salud pública de Córdoba venían de antes, es cierto, pero de manera localizada en hospitales e instituciones puntuales. En dos semanas, las medidas de fuerza se fueron replicando, con asambleas, afectación de servicios y paros por hospital hasta la convocatoria al paro provincial de salud para este miércoles 16 de noviembre. Por supuesto, este no es un fenómeno únicamente provincial, ya que desde hace varias semanas los residentes de la Ciudad y la Provincia de Bs. As. y los hospitales nacionales Garrahan y Posadas vienen sosteniendo paros y marchas masivas. La pandemia y el avance del ajuste del FMI que aplican el gobierno del Frente de Todos (FdT) y los gobernadores han llevado a los hospitales a esta situación crítica, donde los problemas centrales son los salarios devaluados, la precarización laboral y la falta de personal.

    El gobierno de Schiaretti sale a ofrecer bonos y una revisión paritaria miserable (28% en 3 cuotas) como manotazos de ahogado ante la situación. Intenta dar aire a las mediaciones burocráticas de los sindicatos y asociaciones médicas, pero los trabajadores no se dejan engañar. Un ejemplo: el lunes 14/11 en el Hospital Córdoba una masiva asamblea votó mantener el paro de 72hs ante la extorsión de una “mesa de negociación” condicionada al levantamiento de las medidas. El mismo lunes, la asamblea del Misericordia incluyó entre las resoluciones votadas “rechazar cualquier ofrecimiento o negociación por hospital o grupo ocupacional”. La fragmentación sindical es un grave problema que viene de hace muchos años. El SEP es repudiado entre los trabajadores de salud, mientras los demás sindicatos (ATSA, ATE, UTS) y las asociaciones médicas aportan a la división, buscando agrandar sus pequeños aparatos. Actualmente la fuerza de las asambleas disciplina a las conducciones, pero es necesario avanzar en la organización y poner en pie una dirección alternativa con una política combativa y de independencia de clase para imponer al gobierno nuestras condiciones.

    Por un gran plenario interhospitalario

    La fortaleza de la lucha está en las asambleas por hospital. Pero para unificar la lucha no basta con la mera coordinación, debemos poner en pie un gran Plenario de Delegados Hospitalarios mandatados por la base. Este plenario debe ser provincial, si bien podría contemplar instancias intermedias como plenarios por departamento o ciudad. En un plenario de esas características podremos unificar y fortalecer el plan de lucha y un pliego único de reivindicaciones. Y sobre todo, votar nuestros delegados paritarios para negociar con el gobierno. ¡Ninguna medida se baja ni se firma ningún acuerdo sin el aval de las asambleas! Hay que hacer propia la resolución del Misericordia: rechazar cualquier ofrecimiento o negociación por hospital o grupo ocupacional. Está planteado, al calor de la lucha, dar pasos hacia la recuperación de los sindicatos con el objetivo de conquistar un sindicato único de los trabajadores de la salud.

    Unidad de clase

    La lucha de salud es la más importante que recorre la provincia, pero no la única. También en las fábricas de la UOM se dan peleas contra los salarios de miseria, en NA e IBF (neumáticos) se lucha contra el despidos de un trabajador y la persecución patronal, los docentes se reagrupan contra la burocracia de la UEPC, el movimiento piquetero marcha contra los recortes de planes. La primera consideración es que la paritaria estatal provincial siempre arroja el mismo acuerdo para todos, aunque el gobierno finge negociar por separado (en realidad impone el aumento a Monserrat y Pihén). Hay que imponer a Schiaretti una verdadera paritaria, una paritaria estatal única con delegados paritarios elegidos en asambleas y plenarios estatales con la participación de los trabajadores de las escuelas, los hospitales y demás reparticiones.

    La bronca con el gobierno es generalizada, viene saltando todo el pus de una gestión que defiende los intereses de las grandes patronales, nacionales y extranjeras (muerte de los bebés, casos de gatillo fácil, impunidad de Oscar González). Los trabajadores de la salud tienen la autoridad para ponerse al frente de la lucha contra el gobierno, encabezando no solo la pelea por el salario, sino también por tirar abajo las leyes represivas que pretenden regimentar aún más las marchas. Esa autoridad también se la ganaron con sus actuaciones en la pandemia, sosteniendo las condiciones de salud de los trabajadores y la población en las peores condiciones, saliendo incluso a enfrentar la decadencia del sistema de salud. Con esa autoridad pueden convocar a todo el movimiento obrero a sublevarse contra sus conducciones sindicales traidoras que dejan pasar el ajuste del FMI por sus pactos con el FdT y los gobiernos provinciales, impulsando un Congreso Provincial de delegados de base de la industria, los servicios, estatales y del movimiento piquetero, para ir por el paro activo provincial afectando las bases del poder de nuestros enemigos de clase, que están en la producción. Por una central única de trabajadores.

  • Tiremos abajo las leyes represivas con el paro provincial

    En octubre pasado inició el tratamiento de dos proyectos de ley en la legislatura de la provincia de Córdoba. Uno de ellos contempla multas, arrestos y trabajo comunitario para aquellos que osen manifestarse en las calles, de autoría de Juan Manuel Cid del PJ provincial, Hacemos por Córdoba. El otro, de similar tinte antiobrero, del bloque de la UCR a cargo de Dante Rossi y Verónica Garade Panetta, pretende regular y limitar las marchas a un radio determinado fuera de las calles céntricas. El ingreso de ambos proyectos a comisión de la unicameral cordobesa nos pone en alerta a las organizaciones sindicales, políticas y sociales que a diario debemos enfrentar la criminalización de la protesta.

    La provincia de Córdoba es escenario de tensiones en todo el arco político burgués de cara a las elecciones del año próximo. La conocida disputa dentro del PJ entre el schiarettismo y el kirchnerismo nacional, aún no está saldada. El oficialismo provincial viene tapando baches desde la renuncia del Ministro de Salud por los casos de la muerte de los bebés en el Hospital Neonatal. También está sentada en el banquillo de los acusados la ex-cúpula de seguridad por el caso de gatillo fácil que asesino a Valentino Blas Correa en plena cuarentena. Sumado al reciente caso de Oscar González – hasta hace días presidente de la unicameral- quien protagonizó un verdadero crimen vial en la ruta de las Altas Cumbres conduciendo un auto oficial judicializado, con patente melliza, que dejó como saldo el fallecimiento de una docente y dos adolescentes internadas en grave estado; una muestra acabada de lumpenaje, privilegios e impunidad oficial. La causa está cargada de irregularidades y encubrimiento por parte de policías y bomberos del operativo, que dejaron manipular la escena por familiares de González, alterando claramente las pruebas. Nos solidarizamos con los familiares y amigos de las victimas, estaremos presentes en la marcha de repudio y reclamo de justicia el próximo 16 de noviembre.

    Mientras oficialismo y oposición burguesa siguen la carrera por las candidaturas tratando de sortear los imprevistos, los trabajadores vivimos con salarios de hambre, con una inflación proyectada que superará los tres dígitos y como si esto fuese poco tenemos despidos, suspensiones y un ataque furibundo a nuestras organizaciones sindicales. El caso del despido sin causa de Facundo Díaz, trabajador de la empresa Neumáticos de Avanzada (NA) es la muestra de una patronal que recurre al disciplinamiento interno mediante la persecución sindical para impedir la elección de delegados sindicales. La reincorporación de Facundo a su puesto de trabajo es tarea del SUTNA y de todos los cuerpos de delgados combativos y activistas que a diario defendemos a nuestros compañeros de los ataques patronales. Los delegados antiburocráticos de Bagley Córdoba, tras hacer retroceder a la empresa de la implementación del trabajo continuo (weekend), reciben un segundo intento de desafuero sindical. También se reiteran los casos de persecución a delegados y activistas en los hospitales provinciales, con traslados y denuncias armadas de maltrato en los hospitales Tránsito Cáceres, Rawson, Misericordia, entre otros. Debemos enfrentar al Estado/patrón y a los empresarios del sector privado con nuestros métodos y organizarnos de forma independiente. Como vemos en Bagley, estos golpes muestran el temor de nuestros enemigos de clase a la potencia de nuestros métodos cuando salimos a luchar. Y nuestra clase lucha: así lo demostraron los paros y marchas masivas de los docentes de UEPC, los paros de ADIUC y la UTA, y actualmente las asambleas y movilizaciones de los hospitales provinciales que el miércoles 16 van al paro general de salud y a una gran movilización.

    La burocracia de la CGT Córdoba está tan ocupada en sus peleas intestinas por normalizar la regional y direccionar al movimiento obrero detrás de alguna variante burguesa para el próximo año, que no puede ocuparse seriamente de las restricciones a las movilizaciones que lanzan desde la legislatura. Tímidamente salió Pihén en calidad de dirigente gremial y compañero de Cid en la legislatura, a rechazar esta iniciativa y sumó las firmas de algunos gremios. También el triunvirato interventor impuesto por la CGT nacional compuesto Urbano (UOM), Luján (camioneros) y López (ATSA) se limitó a sacar una tibia declaración sin llamar a ninguna medida de fuerza. A su vez, la burocracia de todos los colores, ensaya el disciplinamiento firmando paritarias a la baja, dejando pasar la intensificación de los ritmos de trabajo, mayor precarización y tercerización laboral, pluriempleo, traslados compulsivos, aumento de las suspensiones y despidos. Todo ello como garantía de adhesión al plan de ajuste de Massa, Cristina y Alberto, a pedido del FMI. Plan de ajuste que en Córdoba garantiza HxC y la tríada opositora UCR-Pro-juecismo y del cual se benefician las grandes patronales imperialistas (automotrices) y “nacionales” (ARCOR como ejemplo).

    La Multisectorial del FIT-U

    El pasado martes 1 de noviembre, el FIT-U convocó a una reunión para poner en discusión el armado de una multisectorial como respuesta a la presentación de los proyectos de ley del PJ y la UCR. La misma tuvo lugar en el sindicato de Luz y Fuerza (LyF) y estuvimos presentes diferentes sindicatos, organizaciones políticas y sociales. Saludamos la iniciativa. Ahora bien, la presencia de un variopinto auditorio entre los que se encontraban organizaciones abiertamente kirchneristas y sectores de la burocracia sindical, como la dirección de LyF, Cispren, La Mesa de Trabajo por los DDHH, CTA-A, ATE, S.U.V.I.C.O, y los laderos del Frente de Todos (FdT) como el PCR llevaron a que todas las intervenciones giraran en torno a la más amplia unidad contra Schiaretti, intentando obviar las claras responsabilidades del FdT, no solo en el ajuste en regla que aplican desde nación, sino en la política represiva que despliegan en las provincias que gobiernan como Bs. As. con el milico Berni a la cabeza, o con las fuerzas federales en el sur y norte del país. Por no hablar del largo prontuario de represiones, desde las torturas a los petroleros de Las Heras, pasando por la complicidad con los asesinatos de Mariano Ferreyra, la desaparición de Julio López, hasta los desalojos en Guernica y la línea represiva del “quedate en casa” a los tiros. Pero también los convocantes del FIT-U priorizaron, tal como señalan en el documento de convocatoria, el “frente más amplio” para no incomodar a los invitados. También el Nuevo MAS sostiene esta política de “coqueteo permanente” con el kirchnerismo. Solo nuestra organización intervino claramente saludando la iniciativa pero manifestamos la negativa a jugar dentro de la interna del peronismo. Lamentamos que, ante la nutrida presencia de trabajadores y delegados de diferentes ramas y sectores, la idea sea la de poner en pie una multisectorial con carácter policlasista. Nos negamos a llevar a la vanguardia obrera detrás de la conciliación con aquellos burócratas que como ya mencionamos más arriba le firmaron la tregua a Massa, Cristina y Alberto para que seamos los trabajadores y el pueblo pobre los que paguemos las consecuencias de un acuerdo con el FMI. No será con los métodos de la democracia burguesa y sus instituciones como vamos a organizar una respuesta obrera a la altura del ataque. Debemos ser claro, la política de “frentes amplios contra la derecha” liquida la independencia de clase, como han demostrado las últimas experiencias continentales (voto a Lula) y a nivel nacional.

    Abajo las leyes antimarchas

    Rechacemos este intento de cercenar la movilización de la clase obrera, las organizaciones piqueteras y de otros sectores en lucha. Llamamos este 23 de noviembre a marchar y daremos la pelea política en las próximas reuniones para que la marcha la encabecen los sindicatos, comisiones internas y cuerpos de delegados recuperados, los activistas y la juventud trabajadora, con una clara denuncia al ajuste del FMI que aplica el gobierno nacional y a la complicidad de la burocracia sindical. Debemos discutir en cada lugar de trabajo y estudio las medidas para voltear estas leyes y avanzar en una salida obrera a la crisis. Proponemos mocionar en cada asamblea el llamado a un Congreso de delegados de base mandatados de trabajadores ocupados y desocupados que prepare un paro provincial activo, para tirar las leyes represivas, conquistar todas nuestras reivindicaciones y dar por tierra con el ajuste. Es una lucha que debemos extender nacionalmente con el paro general e internacionalmente con la unidad con los trabajadores del todo el continente y a nivel mundial. Los llamados a “defender la democracia” burguesa son una trampa que nos lleva a defender a un bando patronal contra otro, la salida para nuestra clase es luchar por un gobierno obrero.

  • Se profundiza la lucha del SUTNA por el salario

             Los trabajadores del neumático vienen hace semanas realizando paros como parte de un plan de lucha por el salario. El SUTNA demuestra la potencialidad de un sindicato recuperado, golpeando en la producción para enfrentar la descarga de la crisis sobre nuestras espaldas, contrastando con la paz social de la burocracia sindical peronista, atada al gobierno, las patronales y el FMI.

             La contundencia de los paros del SUTNA, que ya llevan diez, están complicado a las tres grandes patronales de la rama que tienen afectados los stocks y pedidos, y empieza a haber desabastecimiento del mercado interno. Fate, Pirelli y Bridgestone siguen mostrando dureza, audiencia tras audiencia, y se resisten a conceder las demandas del SUTNA. Los reclamos son el cierre paritario 2021/2022 con un 5% arriba de la inflación oficial y las horas los fines de semana al 200%, lo que significaría un 15% adicional de salario real.

             El SUTNA vuelve a parar el lunes y se moviliza al ministerio de trabajo, mientras el gobierno mete a Scioli para intervenir en favor de las patronales. Ya se discute entre los trabajadores del neumático profundizar las medidas, tras la realización de asambleas en las plantas. Debemos rodear de solidaridad esta lucha para que triunfe y preparar las condiciones para imponer un paro general a la CGT y CTAs ante la tremenda desvalorización de los salarios y el ataque a nuestras condiciones de vida.

    Sobre el precio de los neumáticos y el salario

             En el curso de la lucha, las patronales han sacado a relucir que conceder los reclamos del SUTNA significaría una pérdida de "competitividad". Pero esto es falso. Un aumento del salario real no afectaría la competitividad, la productividad del trabajo, ni el precio final de los neumáticos. Los valores están determinados por el tiempo de trabajo socialmente necesario para su producción (en el conjunto de la rama a nivel internacional). Un aumento al salario real, es decir del valor de la fuerza de trabajo, lo único que afectaría es la ganancia. Esto es lo que denodadamente Fate, Pirelli y Bridgestone, se niegan a reconocer en forma de aumento de salarios.

             El SUTNA ha respondido a los argumentos patronales plateando que el valor de la fuerza de trabajo en el precio final es de 1000 pesos o un 5%, con fines propagandísticos y de denuncia. Pero no debemos olvidar que el precio no es una suma fija, es variable; y que es variable de acuerdo con las leyes que rigen el sistema capitalista. Qué es salario y qué es plusvalía del valor producto, varía según cada fábrica, es variable porque además es una cuestión que se determina, en última instancia, en la lucha de clases.

    El ingreso a la CGT

             La dirección del SUTNA ha pedido el ingreso del sindicato en la CGT. El sindicato del neumático recuperado es influenciado por la izquierda trotskista, tiene una posición conquistada muy importante para dar peleas programáticas e influir en el resto del movimiento obrero combatiendo al peronismo con un programa de lucha de clases, para colocar a la clase obrera como dirección política de las masas explotadas, para dar una salida a la crisis capitalista desde una perspectiva de poder. El peronismo y las fracciones burguesas llaman a confiar a los trabajadores en la intermediación del estado burgués (su intervención en la economía), y la otra fracción burguesa en la rienda suelta de las leyes económicas capitalistas (Milei).

             Para nosotros el SUTNA debe entrar a la CGT con la bandera de central única de trabajadores, con la idea de derrotar a la burocracia sindical de la CGT y CTAs, en la necesidad de unificar a los trabajadores en una central única independiente del Estado para terminar con todas las divisiones. Para luchar por incorporar los desocupados a la producción, por la escala móvil de horas y salarios, por el control obrero de la producción.

     

     

  • La burocracia cordobesa se reordena a pedido del FMI

    ¡Unidad de las filas obreras contra las patronales y su agentes!

    Los trabajadores enfrentamos las consecuencias de la pandemia, la guerra en Ucrania y la crisis económica, política y social.  Asistimos a procesos inflacionarios a nivel mundial y un aumento en los alimentos y la energía producto de la guerra y las sanciones económicas impulsadas por el imperialismo contra Rusia. Todo esto golpea de lleno en las condiciones de vida de nuestra clase.
    En nuestro país, el FMI tutela las política económica de un gobierno de Alberto en franca crisis. La burocracia sindical, golpeada por la descomposición histórica del PJ, toma nota y busca la unidad para prepararse de cara a la profundización del ajuste. El 11 de noviembre pasado, designaron al nuevo triunvirato en la conducción de la CGT nacional, Daer-Acuña-Pablo Moyano, de sanidad, estacioneros y camioneros respectivamente. Quieren ser un interlocutor válido en las negociaciones con el imperialismo, al tiempo que buscan solidificar sus estructuras ante el profundo malestar que la crisis económica atiza en las bases de todos los sindicatos, situación que ha generado sorpresas electorales en varios sindicatos como la UOMRA. La unidad que proclaman es contra nuestros intereses. No se trata de la unidad de las filas de nuestra clase, que solo puede lograrse con independencia de nuestros enemigos, las patronales, el Estado burgués y el imperialismo, todo lo contrario: es la unidad de los burócratas para someter a nuestras organizaciones a esos mismos enemigos; para permitirles aplicar el ajuste y descargar así la crisis sobre nuestras espaldas.

    Normalización cegetista, capítulo Córdoba

    Luego de la unificación de la plana mayor nacional, la CGT encargó a su secretaría del interior bajar la línea de unidad burocrática a las regionales de todo el país. En el interín esta secretaría tuvo cambio de titular, porque justamente está en manos de la UOMRA: Caló, antes de su triste partida, la había obtenido como premio consuelo al no lograr ingresar al triunvirato. Furlán, el nuevo mandamás metalúrgico, tomó la posta en la tarea y designó a Horacio Otero como nuevo secretario del interior. Ya han logrado avanzar en varias regionales, como La Matanza, Salta, Jujuy, Gualeguaychú, Uruguay, entre otras. Pero queda un hueso duro de roer: Córdoba, cuya CGT viene fraccionada desde hace varios años entre diferentes sectores, con disputas más o menos permeados por la propia fragmentación del peronismo y las relaciones siempre tirantes con las conducciones nacionales del sindicalismo.
    Por estos días, la burocracia local ha recibido a Otero, que vino de Bs . As. con un ultimátum bajo el poncho: de no conseguirse la unificación hasta el 31 de mayo, la CGT nacional intervendrá la regional. Obliga así a Pihén, cuyo mandato ya es dado por caduco, a alinearse bajo extorsión. Recordemos que la “oposición” a Pihén está integrada por la UOM Córdoba que dirige Rubén Urbano, uno de los artífices de la nueva lista que sacó a Caló del sindicato, es decir, un aliado de Furlán y Otero. Ya están conformando una comisión normalizadora y, por ahora, está participando gran parte de la burocracia. La vieja CGT Rodriguez Peña, una supuesta “ala combativa”, prácticamente ha dejado de existir, no sin antes haber capitulado en todos los ataques orquestados por Schiaretti y las patronales sobre las condiciones de trabajo de los sectores que representaban: municipales de capital, lucifuercistas y recolectores principalmente. Las CTAs se caen a pedazos con la salida de varios sindicatos, entre ellos el SUTNA y Judiciales Córdoba. El proyecto reformista de una “central social” ha llegado a su límite y la integración escandalosa al frente de todos a nivel nacional se paga caro.
    Mientras, los trabajadores cordobeses venimos enfrentando todas las consecuencias del ajuste, la inflación y la crisis económica. La marcha federal piquetera del 11/5 fue ignorada por la CGT y las CTAs, con la excepción de algunos sindicatos como la UTA , ATE, el SUTNA y la UTS. Tampoco hizo nada la CGT para apoyar el paro de la UTA, planteando una lucha para evitar que las patronales descuenten el presentismo al resto de los trabajadores y exigiendo que el costo del transporte sea a cargo de las empresas como un item salarial, absorbiendo los aumentos de boleto. Ni hablar de la lucha más importante de los últimos años, la de salud en plena pandemia, donde dejaron a su suerte a los trabajadores de los hospitales y clínicas privadas.

    Por una Central Única de Trabajadores

    La unidad, que se ha convertido en el slogan favorito de todo burócrata sindical cordobés, es la unidad con nuestros enemigos para hacer pasar el ajuste. Y además es falsa, porque en cada lucha se cuelan los intereses corporativos y los burócratas por abajo lanzan ataques contra los compañeros de otras ramas para defender a su propio sector patronal. Los trabajadores combativos debemos tener en claro que esa no es la unidad que queremos, porque va en contra de la independencia de la clase obrera.
    Lo que necesitamos es la unidad de las filas obreras para enfrentar el ajuste y el plan de subordinación al FMI, que incluye la reforma laboral, educativa y previsional, entre otras, y todos los ataques que venimos sufriendo en las fábricas, con los premios y bonos atados a la productividad y el presentismo, los básicos por el suelo, el avance de las contrataciones precarias, los turnos “americanos” como impusieron en Toyota, los despidos y suspensiones, etc., etc. Esta unidad no podrá conquistarse si no enfrentamos a la burocracia sindical cómplice: pongamos en pie minorías en cada sindicato, que se propongan recuperarlos conformando oposiciones sindicales revolucionarias. Mocionemos en cada fábrica y lugar de trabajo el llamado a un congreso de delegados de base con mandato que unifique a los trabajadores de la industria, los servicios y estatales, sumando a los desocupados y trabajadores precarios, en un programa de salida a la crisis y un paro provincial activo como parte de un plan de lucha para pararle la mano a las patronales y al gobierno. Este puede ser un gran paso para avanzar nacionalmente en la organización del conjunto de las ramas, discutiendo un plan de salida a la crisis desde nuestros intereses y el plan de lucha para imponerlo. Por una Central Única de Trabajadores que nos permita unificar nuestras fuerzas, limpiando nuestras organizaciones de la lacra burocrática que nos ata al Estado y nos lleva a la derrota.

  • Paritarias en la Alimentación: Nueva entrega de Morcillo y compañía

    Mientras a nivel internacional la crisis económica recrudece y la guerra en Ucrania y las políticas del imperialismo con las líneas de bloqueo económico hacen que se eleven mundialmente los precios de la energía y los alimentos, las condiciones de vida de la clase trabajadora se vuelven cada vez mas difíciles. Es que el plan de la burguesía imperialista es descargar la crisis sobre las espaldas de los trabajadores, por ello  intentan acabar con conquistas históricas, imponiendo nuevas leyes a favor de las patronales y triturando el salario obrero con políticas como la inflación y las devaluaciones. En Argentina, el acuerdo del gobierno con el FMI va a profundizar estas políticas.
    La rama de la Industria de la alimentación es una de las mas favorecidas en la coyuntura, y desde el inicio de la crisis del Covid. Mientras, los salarios de los trabajadores alimenticios han venido decreciendo a ritmos agigantados si los comparamos con el costo de vida y sobre todo con las superganancias patronales. Durante la pandemia, los trabajadores debimos enfrentar las malas condiciones de seguridad e higiene con medidas de fuerza que fueron respondidas con represión y persecución de delegados como fue el caso de Bagley Córdoba, o luchas duras en ramas afines como la de la carne, mientras las patronales la levantaban en pala en plena cuarentena. Hoy, el puñado de empresas que monopolizan la rama, como Unilver, Mondelez, Bimbo, junto a la “nacional” ARCOR, siguen amasando fortunas.
    La otra cara de la moneda es el nuevo acuerdo salarial miserable firmado el 5 de mayo por el reelecto secretario general de la Federación (FTIA), Héctor Morcillo. El acuerdo consiste en un aumento en 4 cómodas cuotas (a cobrarse en mayo, agosto, noviembre, febrero), las 2 primeras en negro, que suman un falso 59%, ya que no son acumulativas y la cuotificación reduce drásticamente el monto total del aumento. Se prometen 2 instancias de revisión, sabiendo de antemano que la inflación anual superará por mucho el 59%, y sin contar lo perdido los últimos años, que hace que el salario de las categorías iniciales esté muy por debajo de la canasta básica familiar. Después de bravuconear en los plenarios de delegados, amenazando con asambleas y paros de toda la Federación, Morcillo termina acatando el techo del 60% fijado por el gobierno y su ministro Moroni, sin consultar a ningún trabajador de la alimentación.
    La burocracia de la Verde ademas viene dejando pasar los sistemáticos ataques de las patronales, que además de liquidar nuestros salarios haciendo que cada vez dependamos de una mayor explotación de nuestros cuerpos vía la necesidad de realizar horas extras, intentan avanzar sobre derechos adquiridos, sobre los esquemas de turnos y con nuevos métodos de contratación para precarizar las condiciones de trabajo. Es momento de poner un freno imponiendo los métodos de nuestra clase.

    Rechacemos el acuerdo salarial, reapertura ya de la paritaria

    Como primer medida, necesitamos hacer asambleas por sector de trabajo, por turno y por planta productiva, para rechazar este acuerdo miserable y deliberar sobre un pliego de reivindicaciones que contemple también las condiciones de trabajo y de higiene y seguridad. Hay que imponer la reapertura de la paritaria, pero sacando a Morcillo y a la Verde de la mesa de negociación, ¡ya demostraron que juegan para las alimenticias! Debemos imponer la elección de delegados paritarios en asamblea para conquistar un aumento salarial que iguale la canasta básica de bienes y servicios (hoy en $145.456 mensuales según ATE INDEC) y que contemple la indexación por inflación. También debemos llevar a la negociación todos los reclamos ligados a los ritmos de producción, turnos y condiciones de seguridad e higiene, para pelear nacionalmente por todas nuestras reivindicaciones. ¡Somos mucho más fuertes luchando todos unidos!
    Retomemos la experiencia de lucha de los trabajadores del grupo ARCOR / Bagley en 2010, que se plantaron en las fábricas de Colonia Caroya y Bagley Córdoba, e innovando en los métodos del paro en Bagley Villa Mercedes. Así impusieron los veedores en las negociaciones, aunque la burocracia de la verde pudo recomponerse debido a que no se pudo organizar al calor de la lucha una Oposición Sindical Revolucionaria a nivel nacional dentro de la FTIA. Debemos retomar esa tarea, iniciando la pelea con el convencimiento de que si no salimos hoy a luchar, la próxima empezaremos de mucho más atrás. Por un paro nacional y un plan de lucha de toda la rama de la alimentación, que nos permita desde esa posición llamar a la unidad de todo el movimiento obrero a partir de un congreso nacional de delegados de base contra el plan del FMI que aplican Alberto y su gobierno, con la complicidad de los burócratas de la CGT y las CTAs. En la crisis, las patronales tienen claros sus objetivos: seguir haciendo fortunas a costa de nuestras condiciones de vida y trabajo. Tenemos que tenerlo en claro, son ellos o nosotros.

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