Para derrotar a Milei y el FMI, hay que enfrentar a los gobernadores
Aún no inician las clases y la docencia marcó postura adhiriendo al paro general contra la reforma laboral, con alto porcentaje de docentes huelguistas en provincia de Buenos Aires, CABA y Córdoba, destacando las columnas de trabajadores de la educación en las concentraciones.
La actividad en las escuelas previa al inicio de clases está cruzada por la discusión de la reforma laboral, las paritarias, cierres de cursos y escuelas, la baja de docentes, el malestar por las condiciones de trabajo y el hundimiento salarial que fuerza al pluriempleo para la supervivencia entre los trabajadores de la educación. Pero la discusión principal es la desconfianza hacia las conducciones sindicales, en un balance implícito del rotundo fracaso de la apuesta de atar el accionar de los sindicatos de base y de CTERA al proyecto de reconstrucción del peronismo nacional con Kicillof. Entre las bases de SUTEBA, la adhesión al paro del 19/2 y las asambleas que votaron el no inicio en rechazo masivo al miserable 3% de aumento, son emergentes del hartazgo frente al peso del ajuste que descarga Kicillof sobre las y los trabajadores. Nadie se come el verso de que hay 2027 viendo el papel cómplice de Milei que encarna el peronismo y su pata sindical.
Salario miserable y una reforma laboral que llegó hace rato
La Celeste nacional y sus listas provinciales al frente de los sindicatos, centraron su política en desmoralizar y sofocar cualquier iniciativa de lucha por salario y de resistencia de las escuelas contra las reformas educativas y laborales que vienen imponiendo los gobernadores de todo signo político.
Los gobernadores contaron con la colaboración de la burocracia para imponer una nueva relación de fuerzas con los estatales mediante modificaciones de la estructura salarial y la reforma o derogación de los estatutos sectoriales/convenios colectivos, fijaron adicionales atados al presentismo y la productividad, impusieron nuevas tareas que intensifican la jornada laboral y reforzaron mecanismos de control y sanción. Desde el odioso “ítem aula” mendocino del peluca Cornejo en adelante, el cuestionado “artículo 44” de la reforma laboral nacional, se aplica hace rato al personal docente de todas las provincias, castigando duramente las ausencias por enfermedad, accidente y la adhesión a medidas de lucha. Sobre este disciplinamiento parcial que lograron los gobernadores, avanza la reforma laboral Milei y su declaración de esencialidad para limitar aún más el derecho de huelga.
De la mano de la motosierra mileista, todos los gobernadores avanzaron en el cierre generalizado de cursos, unificaciones y cierres de escuelas de todas las modalidades del sistema educativo público. Las patronales como Madanes despiden y cierran fábricas. Los gobernadores cierran cursos y escuelas enteras y votan la baja de la edad de imputabilidad. La reforma precarizante de la educación secundaria y la reducción de la educación técnica, que acordaron todos los gobernadores en el Consejo Federal de Educación es complementaria de la reforma laboral.
Imponen la esencialidad, pero es un servicio tan esencial como prescindible para Milei que la desfinancia, y los gobernadores que la reducen. Crece el malestar ante la descarga sobre el personal de las escuelas de los efectos de la crisis social que golpea de lleno en nuestros estudiantes y en la comunidad escolar. Desde los gobiernos sólo se baja una línea de accionar punitivo y de judicialización, frente a problemáticas que expresan el profundo y prolongado deterioro de las condiciones más elementales de vida. Violentando fuertemente la relación escuela-comunidad.
La burocracia sigue en plan de ser la mediación de estos procesos, co-gestionando el “recurso humano” para los gobernadores, a cambio de alimentar el aparto sindical con cuotas de poder burocrático en la administración del sistema educativo y la percepción del descuento compulsivo de la mal llamada “cuota solidaria”. Aquí reside la desconfianza generalizada de las bases hacia CTERA y sus acólitos de la celeste nacional en cada provincia. Los vimos colaborar con el ajuste kirchnerista cuando la jefa era Cristina, y los vemos ahora colaborar con los gobernadores de todo color, echando culpas a la base por el triunfo del peluca a la espera de un cambio en el humor del electorado.
Los desafíos de la oposición nacional antiburocrática
Esta burocracia podrida que encabezan Alesso y Baradel y sus aliados en las provincias, no ha logrado neutralizar las iniciativas de lucha. De ello dan cuenta las experiencias que desbordaron el aparato burocrático como Misiones, las recientes recuperaciones de seccionales y sindicatos en Córdoba, Jujuy, Río Negro, y los docentes de Mendoza movilizados en defensa del agua y contra la reforma educativa y laboral.
La burocracia sindical chamuya su frente anti-Milei, mientras colabora con los gobernadores en el ataque a la docencia a cambio de mostrarse útil en la contención del conflicto social. Por eso tenemos que discutir paciente y persistentemente contra la potestad de la burocracia de definir a nuestros representantes paritarios. Quienes ponemos el cuerpo a la lucha tenemos que elegir a nuestros representantes en las mesas paritarias y de negociación, paritarios mandatados y revocables.
También es una discusión paciente a dar la necesidad de mesas paritarias estatales únicas, donde el conjunto de los trabajadores del Estado obliguemos a la patronal a sentarse a discutir la defensa de las escuelas contra los cierres, reincorporación de todos los despedidos, el pase a planta de los precarizados y contratados, y una recomposición salarial que equipare el inicial de cualquier escalafón a la canasta familiar. Basta de salarios de pobreza e indigencia. Basta de adicionales en negro atados a productividad y presentismo. Abajo la esencialidad educativa, las reformas previsionales, laborales y educativas. No a la baja en la edad de punibilidad.
Debemos centrar nuestros esfuerzos en hacernos fuertes donde la burocracia es débil: en cada lugar de trabajo. Impulsemos asambleas y la construcción de mandatos por escuela. Instemos a los delegados estudiantiles y centros de estudiantes a unificar asambleas escolares y acciones de lucha para hacer del 2/3 un paro educativo masivo y el inicio de un plan de lucha.
Para saldar la crisis de dirección, no alcanzan los acuerdos por arriba de las seccionales y sindicatos recuperados. Nos ponemos a disposición del desafío de construir un oposición con libertad de tendencias que partan de reivindicar la independencia de clase. Nuestra propuesta hacia las tendencias con responsabilidad de dirección en seccionales y sindicatos recuperados, así como al activismo antiburocrático, es profundizar el camino iniciado con las reuniones virtuales para unificar declaraciones, llevando esta iniciativa hacia las escuelas y fortaleciendo una oposición nacional que sea referencia de un programa de independencia de clase en la lucha contra los gobernadores y Milei. Porque sabemos que la burocracia de CTERA va a un paro aislado para descomprimir, hay que asumir el desafío de construir una oposición nacional con arraigo de bases que le dispute la dirección del conflicto a la Celeste Nacional y sus acólitos provinciales. Para ello proponemos y nos ponemos a disposición de preparar un plenario nacional de la oposición, que organice la continuidad del plan de lucha.
Para esta tarea, las seccionales y sindicatos recuperados, y la militancia antiburocrática pueden ser la referencia del activismo que quiere salir a lucha, impulsando plenario previos en cada región (NOA, NEA, Centro, Cuyo, Sur) para debatir y construir una oposición sindical revolucionaria que nos permita prepararnos para meter la lucha de clases en el aparato educativo, para recuperar los sindicatos y las federaciones en el proceso de lucha contra el plan motosierra de Milei, el FMI y los gobernadores.
¡PAREMOS TODAS LAS ESCUELAS EL 2/3! Marchemos a Plaza de Mayo y a todas las gobernaciones.
PREPAREMOS PLENARIOS REGIONALES DE LA OPOSICIÓN PARA ORGANIZAR LA CONTINUIDAD DEL PLAN DE LUCHA DESBORDANDO A LA BUROCRACIA CÓMPLICE