Esta mañana, los trabajadores de la empresa de capitales brasileños WEG paralizaron la producción contra más de 35 despidos que la patronal pretende imponer desde el viernes 26/4 a la tarde, a través de telegramas y un escribano que iba casa por casa notificando a los compañeros y compañeras durante el fin de semana.
La política de la empresa, en lo inmediato, se relaciona con la caída “como un piano” del consumo de la rama a la cuál abastece de motores eléctricos producidos en la fábrica de Córdoba capital, que es la de línea blanca. La recesión llevó a su principal cliente, la mexicana MABE, ex Alladio instalada en la ciudad de Luque, al despido hace algunas semanas de 200 de sus 900 operarios. Alladio, antes de ser adquirida por el grupo mexicano, ya concentraba más del 60% del mercado de lavarropas, con marcas como Drean. La política recesiva del gobierno se combina con la ofensiva patronal para hacernos pagar la crisis de los empresarios, que el gobierno pretende hacer ley con la reforma laboral incluida en la Ley de Bases, reforma laboral que ya negoció con la burocracia sindical.
Las medidas tomadas por los trabajadores de WEG y su cuerpo de delegados tienen la importancia de una demostración: los despidos se pueden enfrentar con los métodos obreros. ¡Por la reincorporación de todos los metalúrgicos y metalúrgicas de WEG!
A los trabajadores no nos interesan los problemas de mercado que tenga la patronal, es un problema de ellos. Plata hay, por la apertura de los libros de contabilidad para que los operarios escruten los movimientos y los millones que la empresa viene ganando, como fue el caso en plena pandemia, donde pretendieron desaforar a los delegados por ejercer su actividad sindical para poder utilizar mejor los métodos policiales de la cuarentena para imponer su disciplina y sus salarios a la baja.
Hoy a la tarde, el ministerio de trabajo convocó a una audiencia solicitada por la UOM a las partes. No podemos confiar en la intervención del ministerio. Son los propios trabajadores con sus métodos los que pueden sentar a la patronal a la mesa para retrotraer los despidos. La UOM debe convocar a un paro de todas las fábricas metalúrgicas, porque también la empresa MABE está encuadrada en la UOM y son muchas las fábricas donde se multiplican los despidos. Esto, en el camino de una lucha generalizada contra la ofensiva de los empresarios, que golpean en la producción e impulsan leyes para cristalizar una relación de fuerzas que creen que les es favorable. Reivindiquemos el 1º de Mayo, nuestro día, con una gran acción de lucha que puede ser un gran acto obrero contra los despidos, las suspensiones y por salarios que superen la canasta familiar. Garanticemos que el paro del 9 de mayo sea una medida contundente, donde no se mueva una máquina y pongamos en la calle todo el peso de la clase obrera.
¡Por el triunfo de los trabajadores de WEG!
¡Reincorporación de todos los despedidos!
¡Apertura de los libros de contabilidad!
¡Por un paro general de la UOM!
El viernes 23 de enero, la empresa multinacional WEG lanzó una nueva tanda de despidos echando a 19 operarios a lo largo del fin de semana. Más tarde, desvinculó a varios jefes y supervisores, mostrando que lo que llaman “reestructuración” va en serio. Los compañeros respondieron con protestas de los despedidos en el portón y un quite de colaboración bajando la producción en la línea.
No se trata de un hecho aislado: la política de reducción de operaciones, cierres y despidos se da en todo el país, salvo en nichos muy puntuales de la producción que privilegia el gobierno lamebotas de Milei y sus socios imperialistas como la minería, el agro y Vaca Muerta. Pero también se multiplican las acciones obreras de resistencia, como los paros en Lustramax, Neumáticos Ruíz y Acindar, la lucha de los estatales con el Garrahan a la cabeza, las ocupaciones que vimos el año pasado en PR3. El ataque patronal contra el salario, los puestos y las condiciones de trabajo se da en medio del intento de las empresas y el gobierno de imponer una reforma laboral que modifique las relaciones capital-trabajo a favor de ellos. Buscan desmantelar la organización sindical en las fábricas, prohibir las asambleas y bloqueos, acabar con la negociación colectiva, flexibilizar los turnos y todas las condiciones de trabajo, rebajar aún más los salarios, entre otros. Todo en nombre de la competitividad de sus empresas en el mercado mundial. Por eso, usan la apertura de las importaciones como lanza para intentar derrotarnos.
La empresa tiene dos fábricas en la provincia de Córdoba, una en San Francisco que produce tableros eléctricos y otra en Córdoba capital, de motores destinados centralmente a la línea blanca (lavarropas y secarropas). La apertura de las importaciones ha afectado a esa rama, sobre todo obligando a las empresas a bajar los precios por la competencia de Brasil y China. Se trata de un descalabro producido por la propia desorganización económica capitalista. Pero por supuesto, WEG responde sin perder un centavo, con lo que llaman una “reestructuración”. Entendemos que esto probablemente signifique convertir la fábrica en una ensambladora, donde se monten piezas importadas. Esto ya ha pasado en muchas fábricas, sin ir más lejos en la vecina VW, donde cambiaron el mecanizado y armado de cajas de cambio por el ensamblado de motos y colectivos. Esta reestructuración, por supuesto, significa menos puestos de trabajo. WEG no pierde guita y los que pagan son los trabajadores, tirados a la calle como scrap. ¡No lo podemos permitir! Es necesario mantener la unidad con asambleas conjuntas entre despedidos y no despedidos y avanzar en la paralización total de la producción.
Los trabajadores industriales tenemos que enfrentar la desorganización económica que destruye nuestras condiciones de vida y trabajo. Para eso, es necesario ponernos en pie de lucha e imponer que la empresa abra los libros contables para ver cuál es la supuesta crisis que tiene y también los negocios que viene haciendo con el resto de las empresas a nuestras espaldas. No vamos a pagar su crisis: impongamos el control obrero de la producción y luchemos por el control de toda la rama, para así imponer las escalas móviles de horas de trabajo y salarios. Para eso, necesitamos recuperar la UOM y los sindicatos, sacándonos de encima a una burocracia que cacarea pero no toma ninguna medida firme contra los despidos que vienen afectando a los metalúrgicos desde hace más de dos años.
No hay nada que esperar. ¡Hay que salir a enfrentar la ola de despidos ya! Necesitamos un paro provincial metalúrgico por la reincorporación de los 19 despedidos de WEG y de todos los despedidos de la rama. Basta de despidos. El paro provincial debe servir también para preparar el paro nacional para el día en que se trate la reforma laboral (10 u 11 de febrero), no alcanza con marchas, debemos golpear a las patronales en la producción para hacerlos retroceder y pasar a la ofensiva.
La crisis económica no se toma receso por fin de año. Mientras, los gobiernos de Milei y Llaryora se encargan de garantizar los negocios de los empresarios, que quieren hacernos pagar su fiesta. La cara más cruda de este ataque, orquestado por el gobierno yanqui y el FMI que manejan el joystick de su representante Milei, son los despidos, los cierres de líneas de producción y hasta de fábricas enteras como los recientes casos de Electro Part (metalúrgica) e IBF (neumático). Esta ofensiva pretende ser coronada con la reforma laboral que el gobierno debió posponer para febrero.
Mientras tanto, en el congreso nacional y en la legislatura provincial, gobiernos y oposición vienen de debatir los presupuestos de ambos niveles del Estado capitalista. Discuten, en tanto representantes patronales, como repartir parte de la plusvalía que extraen a nuestra clase a través de los impuestos. Es otra vía para aplicar el ajuste a los trabajadores, principalmente a los estatales, sometiéndolos al congelamiento salarial, a despidos y al deterioro de sus condiciones de trabajo.
En Córdoba, Llaryora pretende desatar el nudo de la vieja disputa patronal con Nación por los fondos de la caja de jubilaciones aplicando un descuento extra a los trabajadores aportantes (lucifuercistas, judiciales, bancarios de Bancor, municipales de la capital, estatales provinciales, entre otros). Incluso amenaza con dejarle los despojos de la caja, utilizada como una lata donde meter la mano desde hace años por los gobiernos cordobecistas del PJ provincial y sus aliados, a los sindicatos. O unificarla con ANSES, otra fuente del saqueo de los diferentes gobiernos nacionales. Los descuentos, que van del 2% al 8% según una escala arbitraria fijada por el propio gobierno, han desatado la bronca de los estatales, ya sometidos a la destrucción salarial del tandem Milei-Llaryora y a un crecimiento exponencial del trabajo precarizado, sobre todo desde la pandemia. Las jubilaciones son lastimosas, luego de múltiples recortes y diferimientos, como denuncian los jubilados de Plaza San Martín todos los miércoles.
La burocracia sindical, que todo 2025 se ha limitado a hacer campaña electoral por alguno de los tres candidatos del peronismo, se ha visto obligada a salir, si bien con marchas sin paro y acotadas a los cuerpos orgánicos, salvo en aquellos sectores donde el activismo se viene organizando como en Judiciales, el SUOEM y la docencia de capital donde se recuperó la delegación de la UEPC.
Es necesario organizar la lucha en los lugares de trabajo, reforzando las asambleas e imponiéndolas en los lugares donde no se realizan, expulsando a los delegados vendidos. Mocionemos el llamado a poner en pie un congreso de delegados estatales con mandato de base, para organizar la lucha e imponer el paro provincial con toma de edificios. Tomemos el ejemplo del movimiento obrero que sale a luchar en Europa contra la crisis, ¡ocupemos todo!
La burocracia sindical es cómplice de Llaryora y Milei, ¡debemos echarla y recuperar los sindicatos! Además, nos mantienen divididos; la lucha de los trabajadores aportantes a la caja, para triunfar, deberá extenderse al conjunto de la clase obrera, principalmente a su núcleo industrial que es el que viene sufriendo los ataques más cruentos con despidos, retiros voluntarios y cierres. Impongamos un congreso provincial de delegados con mandato de la industria, los servicios, estatales, desocupados y jubilados, convocando a la juventud, para votar un programa y el paro provincial para derrotar el ajuste y pasar a la ofensiva.
En el día de la fecha, los obreros de la fábrica IBF Tires, que producen neumáticos de competición para karting en Córdoba capital, se encontraron con el portón de ingreso cerrado. Un rato más tarde, ingresaron todos los compañeros con la presencia del Sutna Córdoba y fueron notificados de los despidos la totalidad de los obreros. En este momento se encuentran tomando la planta ante la negativa de la patronal a reincorporarlos.
Las patronales del neumático, como el gobierno de Llaryora y la burocracia sindical, son cómplices de Milei y su avanzada para asestarnos un golpe político con la reforma laboral, pretendiendo llevar a ley los avances de la superexplotación y pauperización de nuestras condiciones de trabajo. Pero eso está por verse. Debemos confiar en nuestras propias fuerzas, por eso es central que el gremio del neumáticos, SUTNA, extienda el paro de FATE que se desarrolla en este momento a toda la rama a nivel nacional e incluya como punto central de la paritaria la reincorporación inmediata de los compañeros de IBF y de todos los despedidos de la rama.
Debemos rodear de solidaridad la planta y reivindicar nuestros métodos de clase como la ocupación para demostrar así el poder de la clase obrera en la producción.
Debemos darnos un debate al interior de la clase en la necesidad de convocar a un Congreso de delegados de base mandatados para preparar las condiciones para un paro general activo, por la reincorporación de los trabajadores de IBF Tires y de todos los despedidos, luchando por un programa obrero que plantee el control obrero y las escalas móviles de horas de trabajo y salario, entre otros puntos. Y por un plan de lucha que enfrente las reformas antiobreras e imponga todas nuestras demandas.
Desde la COR nos solidarizamos y quedamos a disposición de las acciones que definan los compañeros de IBF.
COR
Corriente Obrera Revolucionaria
Regional Córdoba
. La embestida patronal contra los trabajadores de Petroquímica Río Tercero (PR3) sumó un nuevo capítulo el pasado miércoles 6 de agosto, fecha de pago de los salarios. La patronal presentó una extorsión al Sindicato Químico y Petroquímico de Río Tercero (SPIQyP Río III), proponiendo pagar solo el 50% de los salarios a cambio de que los trabajadores depongan la lucha contra los 124 despidos que la empresa efectuó a mediados de julio. Frente a la negativa obrera a aceptar los despidos, la patronal anunció y cumplió el no pago de la totalidad de los salarios, incluyendo a todo el personal. Recordemos que la secretaría de trabajo provincial de Omar Sereno impuso una Conciliación Obligatoria (CO) por la cuál todos los trabajadores tienen acceso a la planta, pero con la particularidad de que la empresa no les da tareas al haber parado a cero la producción, es decir, mantiene un lock out patronal ofensivo, a lo que ahora se suma el no pago de salarios. La CO sirve de cobertura al lock out y ayuda a la patronal en su estrategia de desgaste, demostrando una vez más el rol de la secretaría de trabajo en cada conflicto, jugando siempre para los empresarios. La empresa tiene en curso un Concurso Preventivo de Acreedores solicitado ante el tribunal en lo Comercial N.º 23 de la Ciudad de Buenos Aires y apuesta a ganar tiempo para meter a los salarios e incluso a las indemnizaciones devengadas en el barro del concurso de acreedores.
Frente a la nueva ofensiva que constituye el no pago de haberes, los trabajadores de PR3 definieron mantenerse firmes dentro de planta, superando la intentona de la policía provincial de Llaryora de impedir el ingreso del turno noche el mismo 6/8. La ocupación de la planta cobra vital importancia ya que plantea prácticamente el problema de saber quién es el dueño de la fábrica: el capitalista o los obreros; permite a los trabajadores ganar una posición de fuerza, aunque sea temporalmente ya que sabemos que la clase capitalista y las instituciones represivas del Estado a su servicio no pueden permitir esta afrenta a los “sacrosantos valores” de la propiedad privada de los medios de producción. Pero la pelea de PR3 no se da en el vacío, sino en medio de una profundización de la crisis capitalista a nivel internacional y de la crisis industrial pronunciada que atraviesa nuestro país como consecuencia de la política del gobierno del FMI que encabeza el títere Milei. La importancia de la lucha de los químicos de Río Tercero es que están mostrando un método para enfrentar los despidos a nivel nacional en medio de la crisis producida por la recesión y la apertura de las importaciones. La ocupación debe ser planteada como un hecho político que apueste a desarrollar una ola de ocupación de fábricas en todo el país; es sobre esa tendencia que la lucha de los trabajadores PR3 adquiere su dimensión y tiene posibilidades de desarrollarse en una perspectiva de triunfo.
Algunos sectores sindicales, que van desde la burocracia de la CGT a sectores combativos y al centrismo trotskista, caracterizan la apertura de importaciones y en general la política de desregulación económica de los nefastos ministros Caputo y Sturzenegger como una ofensiva contra la llamada industria nacional que llevaría a un “industricidio”. La realidad es que las patronales, tanto nacionales como imperialistas afincadas en Argentina, continúan aplaudiendo las medidas del gobierno y se aplican a reconvertir sus fábricas en centros de logística para el acopio y distribución de esas importaciones. No hay industria nacional que defender, lo que debe ser defendido son los salarios y las condiciones de trabajo de la clase obrera, que son el verdadero blanco de la política pro imperialista de Milei y su pandilla de ajustadores. A viva voz, la UIA, las Pymes, la AmCham y demás cámaras patronales plantean que “para poder competir” necesitan el avance de la reforma laboral. El objetivo del gobierno con su política es ponernos a competir con la clase obrera del resto de los países para bajar, acá y allá, los salarios y las condiciones de trabajo. Es por eso que debemos plantear, junto con el control obrero de las ramas como forma de mostrar el poder obrero y la capacidad de nuestra clase de enfrentar la desorganización de la economía capitalista, el Monopolio del Comercio Exterior, no como una medida nacionalista para unirnos a la burguesía nacional contra la producción extranjera, sino como una herramienta del poder obrero para defender a nuestra clase, en alianza con los trabajadores del resto del mundo, contra los ataques del imperialismo y sus socios menores.
Para combatir la ola de despidos y el aumento de la desocupación, que va de la mano con la degradación de las condiciones laborales para imponernos el pluriempleo y/o la extensión de las jornadas a 10, 12 o más horas, tenemos planteado imponer las escalas móviles de horas de trabajo y salarios a partir de nuestros métodos de lucha y de nuestras organizaciones: el control obrero y las organizaciones sindicales recuperadas de la burocracia. Las escalas móviles plantean, frente a la anarquía económica que imponen las leyes del capital, la transición al sistema de trabajo de una sociedad socialista, donde la producción se organice sobre nuevas bases sociales.
La lucha de los químicos de PR3 tiene que triunfar. Para eso, necesita la solidaridad del conjunto de la clase obrera y de los luchadores de Córdoba. Ante cualquier atisbo de desalojo, el movimiento estudiantil combativo que despuntó con la lucha universitaria del año pasado tiene planteado tomar las facultades. Y lo más importante, los sindicatos, juntas internas y cuerpos de delegados recuperados y los activistas combativos tenemos el compromiso de llevar esta discusión al interior de nuestros lugares de trabajo. Debemos discutir como enfrentar los despidos, el ataque al salario y a las condiciones de trabajo, para apoyar a los químicos de Rio Tercero y también para poner en pie de lucha al conjunto de nuestra clase frente a los ataques de las empresas, el gobierno nacional y los gobierno provincial y locales, con la complicidad de la burocracia sindical de las CGTs y las CTAs. Impulsemos asambleas en cada fábrica, escuela y lugar de trabajo; mocionemos un Congreso de Delegados con mandato de base de todo el movimiento obrero de Córdoba para discutir un programa y organizar el plan de lucha y el paro provincial.
Por Mercantiles de la COR.
La Federación de Empleados de Comercio, con Armando Cavalieri a la cabeza, cerró con las cámaras empresariales un aumento paritario de 5,1%, luego de un largo letargo, donde desde el mes de diciembre los trabajadores de comercio vienen exigiendo y reclamando la reapertura de paritarias. La paritaria firmada a fines de enero implicaba un miserable aumento del 1,7% en 3 cuotas cada una, mientras que la acumulación de la inflación viene superando ampliamente lo acordado por la burocracia: 2,2 en enero y se espera un 2,3 en febrero ( tomando los datos del INDEC). La pérdida salarial es enorme. En tanto que Cavalieri, firmaba y se subordinada a las patronales, el gobierno de Milei usó al gremio más grande del país ( 1.2 millones de afiliados ) cómo paritaria testigo. La careta de que los salarios " le ganarían a la inflación" se caía antes de cerrar la paritaria. Nada más lejos de eso, este gobierno conjuntamente con los pulpos supermercadistas son los responsables, en gran parte, de la remarcación de precios donde día a día la masa trabajadora ve licuados sus salarios por la inflación.
Sin embargo , además del retraso salarial, en comercio existe una realidad que cada día se hace más palpable. Comercio es el globo de ensayo de todas las reformas antiobreras que desea ejecutar el gobierno libertario. Las patronales supermercadistas avanzan con despidos en aquellos lugares donde existe mayor antigüedad. En los primeros meses del 2025 realizaron despidos en Cencosud S.A. ( Easy, Jumbo, Vea , Disco, Unicenter, etc. ),en diferentes mayoristas ( Vital , Jaguar) y en la cadena Carrefour. Las personas con antigüedad comienzan a ser reemplazadas por jóvenes trabajadores totalmente precarizados, que ingresan con la nueva legislación laboral: multifunción, contratos ultra-reducidos, período de prueba extendido, etc. Es necesario entablar puentes con estás masas de jóvenes trabajadores que ingresan a los mercados, debemos unir la brecha generacional, exigir al sindicato que no permita la ultra-explotación a la que se ven sometidas las bases de jóvenes trabajadores.
Las reacciones han sido dispar, delegados de zonas, mandatados por las bases, salieron a dar pelea a los despidos. Sin embargo, la burocracia de comercio boicotea toda lucha que intenta prosperar.
Las luchas por la reincorporación, que se llevaron adelante en Mayoristas, Easy, Jumbo ,etc. Son una tendencia que debemos profundizar, Aquellos que ingresan con pésimas condiciones laborales y aquellos compañeros con antigüedad, con ciertas conquistas son el blanco de ataques permanentes. Debemos unirnos y dar la pelea a las patronales que apuestan por el “recambio” de sus planteles de trabajadores, con el objetivo de cristalizar la nueva legislación laboral burguesa.
Pero no debemos confundirnos, la burocracia de Comercio se siente a sus anchas, está cómoda con el Gobierno de Milei, fundamenta su inmovilismo y pasividad, con la excusa de que ahora “ no se puede hacer nada” , “la ley está de su lado” . Ninguna ley burguesa estuvo del lado de los trabajadores, ni con los libertarios ni los peronistas. La burocracia cumple su rol, meter al Estado en nuestras luchas, en nuestras paritarias, en las negociaciones.
Es necesario confíar en nuestras propias fuerzas, somos nosotros , los trabajadores, los que generamos sus ganancias, debemos ser nosotros los que controlemos y planifiquemos el trabajo mercantil , desorganizarlos en nuestra estructura, realizar asambleas, quites de colaboración, medidas de fuerzas, pero hay que construir urgente una oposición que pelee por la dirección de los SEC. Ninguna conquista puede defenderse si no le arrebatamos a la burocracia nuestra organización.
Es necesario profundizar las experiencias de lucha que se vienen dando (Vital, Easy, Jumbo etc.), consolidar estas expresiones genuinas en una oposición consciente, y con un programa obrero, hacia adentro del sindicato que le dispute la dirección del gremio a la burocracia. Ante está nueva avanzada patronal precarizadora, debemos ser nosotros, los trabajadores y delegados combativos organizados quienes impongamos nuestras condiciones. Es necesario llamar a asamblea en cada lugar de trabajo, sacar mandatos y llevarlos a un gran plenario de delegados y activistas dónde votemos un plan de lucha y que tipo de aumento queremos. Debemos imponer la figura de DELEGADO PARITARIO con mandato para conquistar nuestras reivindicaciones y así ampliar nuestras funciones , se deben poner un límite a los contratos part Time , a los contratos por agencia, debemos exigir la reincorporación de los despedidos cómo también que se garantice la fuente laboral de los trabajadores de Comercio.
ASAMBLEAS EN CADA MERCADO!!
PLENARIOS DE DELEGADOS!!
DELEGADOS PARITARIOS CON MANDATO DE ASAMBLEA!!
POR UN PLAN DE LUCHA MERCANTIL NACIONAL!!
PONGAMOS EN PIE UNA OPOSICIÓN REVOLUCIONARIA DENTRO DE LA FEDERACIÓN!!





