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¡Plan de Lucha! Para imponer el desprocesamiento inmediato de los 27 compañeros perseguidos por luchar

Lunes, 01 Julio 2019 21:05

El pasado 26 de junio, el Juez Hugo Vaca Narvaja y la fiscal Graciela López de Filoñuk avanzaron en la causa contra los estudiantes que participaron de la lucha educativa del 2018 determinando el procesamiento de 27 estudiantes bajo el cargo de “usurpación por despojo”.
Este avance en la criminalización de la protesta pretende disciplinar a los luchadores que enfrentamos los planes de ajuste de Macri, el FMI y sus defensores en los órganos de gobierno de la UNC. La justicia burguesa viene demostrando que no escatimará esfuerzos para atacar a quienes luchamos contra las recetas del imperialismo para la región: reforma laboral, previsional, en educación, etc. que todos los gobiernos, incluso las distintas fracciones burguesas que se enfrentaran en las próximas elecciones, vienen aplicando obedientemente.
Pero también el fallo deja en claro a quien defiende esta justicia patronal. La carátula de usurpación por despojo es para defender a todos los pequeños patrones que usufructúan los espacios de la universidad con sus negocios como bares, fotocopiadoras, kioscos, empresas de limpieza, etc, todos con trabajadores precarios. Se hace urgente dar una respuesta a la altura del ataque.
El Estado burgués pondrá todas sus instituciones para atacarnos: debemos responder enérgicamente organizándonos desde nuestras herramientas de lucha como son los Centros de Estudiantes, la FUC y los sindicatos Docente y No-Docente. Debemos exigir a las conducciones la convocatoria urgente a asambleas para preparar una marcha en contra de la persecución política y un plan de lucha para conseguir el desprocesamiento de los compañeros. Sabemos que las conducciones hoy al frente de nuestras organizaciones no han movido un dedo ante el ataque a los compañeros, esto solo demuestra que esas conducciones por acción u omisión son cómplices de la política de persecución, si no están a la altura del ataque deben ser barridas de la dirección. ¡Recuperemos nuestras organizaciones para la lucha!
Las enormes marchas en Brasil en contra del recorte en el presupuesto educativo del 30 %, como así también el contundente paro de los profesores junto a los estudiantes en Chile que enfrentan la política de J“aula segura” y el desfinanciamiento para educación, demuestran que en la región hay una importante predisposición a enfrentar al imperialismo y sus recetas. Se hace urgente que estrechemos lazos los compañeros de distintos países para desarrollar una potente unidad en la lucha antiimperialista.

  • Desprocesamiento inmediato de los 27 compañeros perseguidos por luchar.
  • Basta de negocios en la UNC: bares, kioscos, fotocopiadoras, etc. bajo control de los estudiantes y los trabajadores de la UNC y que sus trabajadores pasen a planta permanente No Docente.
  • Imponer a la FUC y los sindicatos docentes y no docentes un plan de lucha que inicie con la preparación de una gran Marcha por el desprocesamiento de los compañeros.

Desde la COR, Corriente Obrera Revolucionaria, llamamos al conjunto de las corrientes de izquierda a una reunión que nos permita prepararnos para dar esta pelea.

COR
Corriente Obrera Revolucionaria
Rama Universitaria - UNC

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    Molino Minetti: Derrotado el primer intento de desalojo
    Poner a producir el molino con los 150 adentro

    El miércoles 22 de enero se vivieron momentos de tensión en el molino Minetti. Tras el cierre fraudulento de los portones por parte de la empresa para fortalecer el lock out, los compañeros decidieron recuperar la planta, con el apoyo de la comisión de mujeres y algunos grupos de izquierda, incluida nuestra corriente. La respuesta de la patronal y de toda la institucionalidad del Estado no se hizo esperar: la justicia mandó la orden de desalojo y Schiaretti a la policía provincial con un operativo contundente. Son los cómplices, junto a la burocracia de UOMA, de garantizar el no pago de salarios, el lock out y los despidos de los tenaces molineros que vienen desde hace meses resistiendo este ataque.
    Finalmente, luego de horas de tensión, los delegados hicieron un acuerdo para que la policía retrocediera, un acuerdo precario ya que se mantiene la amenaza de desalojo y un móvil policial se mantiene en el predio haciendo inteligencia. La tenacidad de resistencia de los molineros es ejemplar, merece el apoyo del conjunto de nuestra clase. La burocracia sindical de las CGTs y CTAs provinciales, amigas de Schiaretti y de Alberto, le está dando la espalda al conflicto, preocupadas más por garantizar el pacto social. Las oposiciones dentro de los sindicatos debemos redoblar esfuerzos, para sostener la pelea de los molineros y para poner a nuestros sindicatos en pie de lucha. ¡Que las CGTs y CTAs llamen ya a un paro provincial!
    Para avanzar en la lucha, es necesario romper el lock out poniendo el molino a producir, convocando al conjunto de los compañeros para esta enorme tarea. Los mejores aliados para esto son los sindicatos de las ramas vinculadas a los servicios, al trasporte y la distribución de la materia prima y la harina, como Camioneros, Empleados de Comercio, Luz y Fuerza y Gas. Es necesario llamar a estos sindicatos y a sus trabajadores, con la tarea principal de derrotar el actual intento de desalojo y avanzar en la puesta en producción. También es necesario continuar luchando para derrotar la política cómplice de la UOMA  y preparar el paro molinero. El camino de confiar en el ministerio, en la justicia o en el gobierno de Schiaretti ha demostrado llevar a un callejón difícil de sortear.
    ¡Reincorporación de todos los despedidos!
    ¡Poner el molino a producir!
    ¡Abajo el desalojo!

    COR Regional Córdoba

    24/01/2020

     

  • Un nuevo acuerdo para reprimir y criminalizar las luchas de los trabajadores y el pueblo

     

    El acuerdo por la paz, el orden público, y una nueva constitución, que significó un gran gesto de unidad nacional para salvar al gobierno de Piñera, dio un salto el miércoles 04 de diciembre con la votación por el parlamento y el senado de la llamada “ley antisaqueos”.

    Esta ley contempla reclusión de hasta 5 años a trabajadores por “paralizar o interrumpir un servicio público… de transportes, hospitalario, de emergencia, de electricidad, de combustible, de agua potable y de comunicaciones”, este proyecto fue aprobado por prácticamente la totalidad del parlamento y el senado. También persigue a los que luchan penalizando a quienes lancen “elementos contundentes” o que realicen barricadas o que ocupen “bienes inmuebles de carácter industrial, comercial o agrícola…públicos o privados”. Toda una defensa de la propiedad privada capitalista y de las fuerzas represivas a su servicio.

    La abstención del PC indicando que ellos sólo aprueban la penalización contra los saqueos, demuestra que están a favor de criminalizar la pobreza defendiendo la propiedad y acaparamiento de verdaderos saqueadores del pueblo, defendiendo a las grandes cadenas de supermercado como WallMart o Cencosud.

    Además de esta ley se encuentra en trámite y con amplia adhesión de los partidos burgueses y pequeñoburgueses una reforma constitucional que implementará una especie de “Estado de Emergencia de grado menor” para colocar militares en la llamada “infraestructura crítica”, puertos, aeropuertos, hospitales, centros de abastecimiento de agua y luz, con el objetivo de una nueva intervención de las fuerzas armadas, esta vez contra algunos de los sectores obreros que han salido a luchar con más decisión como los trabajadores de la salud y los portuarios.

    Con la vieja política del garrote y la zanahoria, estas medidas son presentadas por el ministro Blumel como la precondición para la puesta en marcha de la “agenda social”, basada en repartir algunas migajas tales como el incremento de la pensión básica solidaria en niveles de muy miserable a bastante miserable (a 165 mil pesos, U$200).

    La profundización de la crisis económica, donde hoy hablan una “recesión técnica” (algo así como solucionable en el corto plazo según sus pronósticos de ajuste), ya han dejado más de 76 mil despidos desde octubre a esta parte. Una prueba más de que la burguesía revanchista descargará sin piedad los costos de la crisis sobre las espaldas de la clase trabajadora. Para aminorar los despidos el gobierno propone que las empresas en crisis eviten despidos disminuyendo jornadas laborales y salarios compensando parcialmente las pérdidas con los fondos acumulados por propios de los trabajadores en el seguro de cesantía, una verdadera ganga.

    También discuten un ingreso mínimo de 300 mil pesos (U$ 360) consistente en un subsidio estatal para las empresas que paguen menos de esa suma, cuya discusión en el parlamento pasa por si va dirigido a todas las empresas y sólo a las pymes.  En rigor un verdadero incentivo para que los capitalistas reemplacen mano de obra barata por más barata, o aumenten el volumen de trabajadores subcontratados según las fórmulas de quienes defienden a los pequeños explotadores.

    Luego del gran acuerdo por el orden público y la nueva constitución las luchas y movilizaciones disminuyeron su masividad, aunque no su contundencia. Las energías de amplias masas se disipan si no encuentran las vías organizativas y las perspectivas adecuadas para dar salida a la crisis, junto con el accionar de los lúmpenes organizados (carabineros) y no organizados (desclasados) que constituyen las arenas movedizas del caos sin organización y dirección. Las direcciones burocráticas de la mesa de unidad social, si bien se colocaron en la vereda crítica del acuerdo, intentaron impulsar paros de presión para sentarse a negociar exigiendo cambios al acuerdo constituyente y al mismo tiempo servir la mesa de negociación del sector público, sin denunciar la ofensiva de despidos y represión en curso buscando un modesto reajuste dado el marco de la crisis.

    Es necesario indicar que un cambio a la constitución impulsado principalmente por aquellos que desean establecer un modelo de “redistribución de la riqueza” en la misma no resolverá los grandes problemas planteados por las luchas de los trabajadores y la juventud. El intento de refundar al semiestado chileno, atado por mil lazos a la dominación del imperialismo, como lo expresó el secretario de estado norteamericano Mike Pompeo ofreciendo ayuda para impedir que “protestas se conviertan en revueltas” en su “patio trasero”, es una perspectiva de corto aliento para edulcorar la democracia para ricos. No sólo porque no es un proceso estrictamente nacional, como lo demuestra la resistencia obrera y campesina contra la ofensiva reaccionaria en Bolivia o en Colombia con su tercer paro nacional, sino porque no existe viabilidad histórica para un nuevo tipo de Estado burgués.

    Es vital que los trabajadores organizados en los grandes medios de producción intervengan en esta crisis para aportar una salida. Es necesario que los luchadores y la juventud vuelquen toda su energía para impulsar los métodos de acción y organización junto a los sectores obreros. Se debe establecer el control obrero junto a comités de abastecimiento en las grandes cadenas de supermercado; es necesario levantar comités de autodefensa ante cada lucha obrera incorporando a los juventud de la primera línea; se debe levantar un programa para incorporar masivamente a los desocupados a la producción ligándolos a los sindicatos, recuperándolos para la lucha de manos de la burocracia, imponiendo escalas móvil de salarios y horas de trabajo partiendo de un salario base igual al costo de la canasta familiar, los trabajadores retirados no deben tener pensiones inferiores al costo de una canasta de adulto; luchar por el pase a planta de los subcontratados como se conquistó recientemente en la USACH luego de años de lucha junto a los estudiantes; además de luchar por el derecho a la salud, la educación, la vivienda. Es prioritario que impulsemos un Congreso de Delegados de base de toda la clase trabajadora, que recupere los sindicatos, y vote un programa y un plan de lucha para enfrentar la política de miseria social y reacción en toda línea del gobierno, los partidos de oposición y el conjunto de las instituciones de la democracia para ricos.

    Libertad y desprocesamiento de los luchadores obreros y populares

    Comités de autodefensa para enfrentar la represión

    Juicio y castigo a los represores, asesinos, violadores y torturadores

    Por el control obrero de los de los grandes medios de producción

    Impulsemos un Congresos de Delegados de Base para poner en pie una salida obrera a la crisis.

    Abajo Piñera

    Por un Gobierno Obrero

  • Elecciones en la UBA. Los desafíos de la izquierda revolucionaria en la Universidad

     

     

    La primera semana de septiembre concluyeron los comicios estudiantiles en la Universidad más importante del país. El dato más notorio es el avance de las fuerzas del régimen, radicales, peronistas y aliados, que ha dejado a la Franja Morada en carrera para la conducción de la Federación Universitaria de Buenos Aires. Otro impacto ha sido la estrepitosa caída de las fuerzas de izquierda, que no sólo perdieron su bastión de Filosofía y Letras y el centro de Medicina, sino que sacaron magros porcentajes en facultades que alguna vez supieron conducir como Sociales y Psicología. Este panorama nos invita a reflexionar sobre cuáles son las tareas que tiene la izquierda que se reivindica revolucionaria en la Universidad y qué lecciones debemos sacar de los acontecimientos para desarrollar la lucha de clases en el aparato educativo.

     

    Caja de resonancia de un sector de la clase media

    Por años hemos venido denunciando que la política educativa, tanto de los gobiernos K, como de Cambiemos, ha sido profundizar los lineamientos de la LES y la CONEAU, trazados por el imperialismo para desarrollar una educación a medida de los proyectos capitalistas. Esta política imperialista para educación se ha profundizado este último tiempo con la ofensiva de reformas educativas en la región, a las cuales se están oponiendo en las calles los docentes y estudiantes en Brasil y Chile, por ejemplo. La UBA es un ejemplo patente de la elitización, en la que, a pesar de no haber aranceles, el costo de vida ha sido el primero en recortar el acceso a jóvenes que deben optar por una salida laboral a tiempo completo. El ajuste y el desfinanciemiento, a la vez, ha sometido a sus propios trabajadores a la pauperización de las condiciones de trabajo. Claramente se están expresando los elementos de la crisis capitalista en la Academia.

    A diferencia del movimiento estudiantil del 2001, que se fogueó en las tomas contra el ajuste de De la Rúa y el arancelamiento de López Murphy, en un contexto de ascenso de movimientos sociales, en especial los piqueteros, arreciados por la desocupación y el hambre. El ataque en 2019 no tuvo como blanco directo la gratuidad de las Universidades, sino, que el ajuste vino por el lado del presupuesto, el recorte de programas y becas y la rebaja salarial de hecho a los trabajadores universitarios. A esto se agrega el elemento de que las organizaciones piqueteras que influenciaron a principio del milenio a los estudiantes, hoy están conducidas por sectores que, salvo las que se alinean con la izquierda, adquirieron una relación más orgánica con las instituciones del régimen gracias al trabajo de cooptación que comenzó con el gobierno de Néstor Kirchner y se siguió desarrollando hasta hoy a través de la relación con el Ministerio de Desarrollo Social. Por otro lado, no podemos dejar de mencionar que el movimiento por la ley de interrupción voluntaria del embarazo, si bien abarcó a sectores políticos y sociales diversos, en su impronta más general estableció la idea de que las conquistas se logran en el Congreso, con la mediación de las instituciones de la democracia burguesa.

    A esto se suma una coyuntura en la que el movimiento obrero no ha podido saldar su crisis de dirección y que hoy se encuentra encorsetado por las fuerzas del régimen burgués. La burocracia sindical se jugó a esperar al 2019 para sacar a Macri en las urnas y contener todo atisbo de rebelión obrera, a pesar de la dramática situación que vive nuestra clase. Por supuesto, este elemento es central para cualquier política de izquierda, ya que implica una denodada lucha política con los enemigos en nuestras propias filas.

    Ante el posible escenario de un gobierno de Alberto Fernández, con un inminente default, habrá que ver cómo se reacomodan los rectores y decanos y qué nuevos ataques vendrán por parte de un gobierno que ya garantizó que va a subordinarse a los lineamientos que vienen imponiendo el FMI y el imperialismo.

     

    El rol de la izquierda

    Consideramos que en estos años han existido elementos de adaptación política, en particular de las corrientes que conforman el FIT, que han contribuido a su retroceso. No nos preocupa el resultado de una elección en particular, ya que es simplemente un reflejo distorsionado de una coyuntura específica, el problema que vemos es que su objetivo era principalmente obtener esos votos a costa de hacer frentes con fuerzas de conciliación de clases y reducir el programa a reivindicaciones estudiantiles, por fuera de una articulación de un programa transicional que lleve a algún sector de la vanguardia estudiantil a abrazar la lucha revolucionaria. Ejemplos hay varios, empezamos destacando que el PO co-condujo la FUBA por varios años en alianza con La Mella, fuerza que pasó de hacer una crítica parcial al kirchnerismo durante el gobierno de Cristina, a ser un aliado abierto del peronismo durante el periodo de Macri y, de hecho, hoy tienen candidatos de sus filas en el Frente de Todos. Por muchos años advertimos que este frente no era sino pretender mantener una posición en la Universidad a costa de confundir a la vanguardia estudiantil y a su militancia en cuanto a los objetivos que se debe imponer una organización revolucionaria. No contento con eso, en estas elecciones renovaron su alianza con el Movimiento Evita en Agronomía, lo cual es ya un frente abierto con el peronismo. No hay posición táctica que valga para el objetivo estratégico, si esto implica dejar de enfrentar al enemigo de clase en pos de una colaboración dentro del ámbito estudiantil. Y como en política esto se paga, ahora están pagando su adaptación con creces.

    El conjunto de la izquierda que compone el arco del centrismo trotskista (FIT, NMAS) se adaptó de la misma manera a la idea de que se pueden gestionar las demandas del movimiento estudiantil “por izquierda”, sin cuestionar el carácter de clase de la universidad. Ni que hablar de la fiebre electoral para instalar a sus figuras públicas como candidatos a presidentes o diputados. Además de despreciar un principio fundamental que es la independencia de clase, lo cual se vio en su apoyo electoral al PT en Brasil, en sus campañas primó esa idea de diálogo con los “millenials” desconfiados de las estructuras partidarias y sindicales y más cercanos a la idea de militar por demandas sectoriales. Cabe aclarar aquí que las consecuencias de esta política del centrismo no se limitan al retroceso universitario, sino que está produciendo una profunda crisis política en sus organizaciones.

    De todos modos, el nivel de descomposición de las instituciones y la profundidad de la crisis social que hay nos hacen pensar que la situación presentará una dinámica de cambios acelerados y que puede incluir elementos violentos o caóticos.

     

    ¿Cuáles son nuestras tareas?

    Si la conclusión que sacan las corrientes de izquierda es que retrocedieron porque este año, a diferencia del año pasado, no se desarrollaron luchas como la toma del rectorado del año pasado; consideramos que es un análisis que se aleja de la idea marxista de la lucha de clases. Para los revolucionarios no se trata de desarrollar la fórmula “lucha y vote”, sino desplegar una lucha política, programática e ideológica al interior de una institución burguesa, como lo es la universidad, para desarrollar una vanguardia estudiantil que se plantee las tareas revolucionarias. La construcción del partido, como herramienta fundamental de este combate, se hace imprescindible. Desde la COR consideramos que esa construcción se dará al calor del debate programático dentro de las organizaciones como los sindicatos y los centros de estudiantes. Esto requiere dar batalla a las tendencias de conciliación de clases que están hoy en día en la conducción de las principales organizaciones. Esto implica dejar en claro el carácter de clase de la educación, que es burgués; combatir los planes educativos en tanto lineamientos del capitalismo para desarrollar mayor productividad –o sea, explotación- del trabajo; pelear por que abran las escuelas y las Universidad a la clase obrera, no sólo para que accedan a esa educación de clase, sino para que estén en mejores condiciones de combatirla en clave superadora –o sea, socialista. Los sindicatos deben ampliar sus funciones y desarrollar lazos con la educación, de manera que no sólo organicen a los futuros trabajadores que están estudiando, sino también puedan intervenir en el proceso de organización de la producción que prepara la educación. El enfrentamiento a las autoridades universitarias se impondrá en esta batalla.

    Debemos empezar por nuclear a las tendencias de izquierda que se reivindican revolucionarias en una Corriente Revolucionaria dentro de la Universidad, con estudiantes, docentes y no docentes, donde se de un franco debate programático entre las distintas corrientes de este arco político, de cara a toda la vanguardia obrera y estudiantil, sobre cómo dar pasos concretos hacia la necesidad histórica de construir un partido revolucionario para destruir al capitalismo. Desde la COR hacemos un llamado a toda la izquierda en las Universidades a desarrollar esta perspectiva.

  • Repudiamos la represión policial a Luz y Fuerza ¡Paro provincial para imponer nuestras demandas!

    Hoy en horas del mediodía, la policía provincial bajo el mando del gobernador peronista Juan Schiaretti (amigo de Macri y de Alberto) descargó la represión sobre los compañeros del sindicato de Luz y Fuerza cuando estos concluían una jornada de paro y movilización en la sede central de la EPEC. El saldo son 11 detenidos y varios heridos de bala de goma, incluidos trabajadores de prensa.
    El gobierno provincial, luego de las elecciones de mayo, ha lanzado una fuerte campaña para justificar el ajuste de las cuentas públicas, alegando la baja de la recaudación. Apunta a los trabajadores estatales y a los docentes, anunciando la revisión de las paritarias a la baja, descontando la complicidad de la burocracia sindical del SEP y la UEPC. La crisis ha sido agudizada por la última devaluación concertada por el tridente Macri-Alberto-FMI, y la sufren sobre todo los trabajadores de la industria con suspensiones y despidos. La empresa provincial de energía, EPEC, ya ha sido apuntada no sólo como objeto de ajuste, sino también como un gran botín para los pulpos energéticos, que pretenden quedarse con las áreas redituables del negocio.
    El gran escollo para los planes de Schiaretti y las patronales, igual que en las fábricas, escuelas, hospitales y reparticiones, son los trabajadores, en este caso del sindicato de Luz y Fuerza que se han puesto en pie de lucha desde el año pasado para enfrentar el ataque. Ataque que incluye tercerización de áreas (automotores, toma de estado, y otras), anulación de conquistas plasmadas en el CCT y una agresiva rebaja del salario real con aumentos ridículos fijados unilateralmente por el directorio de la empresa, a partir de la traición  de la burocracia sindical de Rio IV y Villa María.
    La lucha ha sido dura, con marchas, paros y toma del edificio central en agosto de 2018. Y el despliegue de una gran solidaridad con los conflictos que han atravesado la ciudad, encabezada centralmente por delegados de base del sindicato. Sin embargo, la burocracia de Suárez ha sido siempre un freno para el activismo, llevando a una lucha de “desgaste” que no ha traído frutos. Y no sólo por los métodos de acción, sino centralmente por el programa desplegado, basado en la consigna “defensa de una EPEC cordobesa, pública e integrada”, que significa unir al pueblo en general en un frente contra la privatización, una política de conciliación de clases. Se busca así diluir la potencia de un sector de la clase obrera en un movimiento donde también se incorporen las capas medias, pero también las pymes y otros sectores patronales. Una versión del frente por la “emergencia alimentaria” que vienen desplegando el peronismo a nivel nacional las últimas semanas.
    Para enfrentar el ataque del gobierno nacional, provincial, las patronales y el FMI debemos imponer a las CGTs y CTAs un Congreso de Delegados de Base con Mandato, que discuta un programa basándose en la deliberación en asambleas del conjunto de nuestra clase. Para frenar el ataque a nuestras conquistas, nuestro salario, contra los despidos y suspensiones y las reformas que planean imponernos (laboral, previsional, educativa) debemos discutir una salida obrera a la crisis y los métodos y acciones para imponerla.

    ¡Libertad a los presos de Luz y Fuerza y a todos los luchadores!
    ¡Desprocesamiento de los estudiantes de la UNC!
    ¡Por un Congreso Provincial de delegados con mandato de base!
    ¡Por un Paro Provincial en camino a un Paro Nacional de 36hs!

    COR
    Corriente Obrera Revolucionaria
    Regional Córdoba

  • Contra los candidatos de la LES, el FMI y los empresarios: Retomemos la gran lucha universitaria de 2018

    Este 16 de Mayo se realizará por primera vez la elección directa del Rector de la UNC.  La elección se da en medio una crisis fenomenal, con el país dirigido por el FMI y con Macri como un mero administrador del ajuste, donde el peso de sus políticas se hacen sentir en cada lugar de trabajo con salarios a la baja, despidos, suspensiones, mayor flexibilización y precarización laboral. El kirchnerismo y el PJ, al igual que la burocracia sindical, colaboran para mantener la gobernabilidad y la sumisión al imperialismo. Justamente contra este ataque, el año pasado los estudiantes, en unidad con los docentes y no docentes, salimos a la lucha para dar una respuesta contundente con las asambleas masivas, el paro y las tomas de edificios.
    Con este panorama, está claro que el próximo verdugo al frente del rectorado tendrá que aplicar las recetas de ajuste que le dicte el FMI para la educación, … como lo vienen haciendo desde hace años. Las 3 listas representan la continuidad de las políticas universitarias noventistas: han ajustado sus políticas al frente de decanatos y en el rectorado a los dictados de la Ley de Educación Superior (LES) menemista que el kirchnerismo dejó en pie en sus 12 años de gobierno y a la que el macrismo da continuidad. Los K, de la mano de los ex rectores Scotto y Tamarit, profundizaron las políticas de “extensión universitaria” mediante las Unidades de Vinculación Tecnológica, a través de las cuales empresas como Arcor, Monsanto, Fiat, etc, usufructúan la infraestructura, las investigaciones y el trabajo precarizado o gratuito de docentes, nodocentes y estudiantes para engrosar sus ganancias. Juri ha construido sobre estas bases, introduciendo nuevas políticas como el voluntariado universitario de trabajo estudiantil gratuito, los créditos académicos para ajustar las titulaciones a las necesidades flexibilizadoras del mercado laboral, además de despedir a cientos de no docentes que habían mantenido en la precariedad laboral las anteriores gestiones K. Altamirano, aliada al MST, avanzó con las acreditaciones de la CONEAU, órgano de la aplicación de la LES, durante su gestión en Psicología, demostrando que el rol de los autoridades universitarias está definido por la estructura de un régimen universitario basado en una universidad clasista.  
    Hay que dejar en claro que gane quien gane lo que está descompuesto es el régimen universitario. Y no por su falta de democracia, como levanta la izquierda, porque si bien es cierto que la supuesta elección directa es una mentira ya que finalmente la votación sigue siendo ponderada con amplia mayoría docente tal cuál dicta la nefasta LES, al reaccionario régimen universitario no se lo enfrenta con más democracia sino peleando por la dirección del aparato educativo. Encapsular la lucha de los estudiantes y trabajadores de la Universidad en la pelea por la democracia del “1 hombre, 1 voto” es cantar loas a la democracia burguesa. Es de hecho lo que hacen tanto el FIT como el Nuevo MAS en sus campañas electorales, donde en ninguna parte denuncian el rol reaccionario de las instituciones del Estado burgués.
    Los estudiantes que participamos de la gran lucha educativa del 2018 vimos como Juri y Cia. aprovecharon la movilización y se pusieron al frente de las marchas para reclamar presupuesto pero no escatimaron esfuerzos, cuando la lucha se radicalizó para atacarla, recurriendo a la justicia que hoy mantiene imputados a decenas de compañeras y compañeros. Los decanos K hicieron de “policía bueno”, defendiendo de palabra el “derecho a la protesta” pero haciendo todos los esfuerzos para levantar las tomas. Es esperable de las autoridades.
    El rol más canalla lo jugaron las agrupaciones como los radicales de Franja Morada, conducción de la FUC, que actuaron como fuerza de choque contra la toma del Pabellón Argentina y Arquitectura. Los K de La Bisagra, a la cabeza de varios centros de estudiantes, tampoco se quedaron atrás, borrándose de las asambleas como fue el caso de Artes, y apareciendo sólo como parte del operativo de domesticación de la protesta para que no traspase los límites de un cuestionamiento a Macri… pero sin afectar las instituciones ni el dictado de clases. De hecho, fueron los K que dirigen el ADIUC/CONADU (sindicato docente) quienes se encargaron de levantar el paro docente a partir de una oferta escandalosa del gobierno.

    Gobierno tripartito de los sindicatos y las organizaciones estudiantiles

    La lucha del año pasado todavía está fresca en la memoria y nos dejó importantes lecciones tanto en relación a la efectividad de los métodos de asambleas, unidad con los trabajadores y toma de facultades como a lo peligroso de levantar programas reformistas que solo buscan reivindicaciones “estudiantiles” y nos llevan a  quedar entrampados en los angostos márgenes del régimen. CAUCE fue una de las corrientes que dirigió el proceso hacia ese fin, no confiando en nuestras propias fuerzas y separando programáticamente los intereses de los estudiantes del de los trabajadores.
    Hoy la situación nos exige prepararnos para conflictos aún más duros, dadas las restricciones presupuestarias que impone el pacto de vasallaje del gobierno con el FMI. Se hace urgente una discusión programática entre quienes estamos dispuestos a dar la pelea, la educación tienen un carácter de clase: es burguesa y el régimen que la sostiene defiende los intereses de esa clase. La burguesía utiliza la universidad para formar a sus próximos cuadros técnicos que dirijan su estado o bien a la mano de obra barata y calificada que necesitan sus empresarios amigos.  De lo que se trata es de meter la lucha de clases en el aparato educativo, debemos pelear por poner la universidad en función de la lucha revolucionaria de la clase obrera, peleando por tirar abajo la LES, fuera el Banco mundial y el FMI de los planes de estudio. Ruptura de los acuerdos con las empresas imperialistas y del gran capital nacional. Ruptura de todos los acuerdos con Israel, la U.E. y EE.UU., abajo toda injerencia yanqui en Venezuela y América Latina. Para ello se hace imprescindible tirar abajo el régimen universitario e imponer la dirección de sus trabajadores con un gobierno tripartito de los sindicatos docentes, no-docentes y los centros de estudiantes con un rol consultivo de las centrales obreras de la industria y los servicios.

    Recuperar los centros y la FUC, pongamos en pie los Cuerpos de Delegados

    Para pelear por esta perspectiva urge recuperar nuestros centros de estudiantes y la FUC de manos de las agrupaciones pro patronales como la Franja Morada (UCR-Cambiemos) o La Bisagra (K-PJ). Este 16 de mayo  también se renuevan las conducciones de los centros de estudiantes en toda la UNC. Nuevamente, el régimen con la complicidad de las agrupaciones por patronales y, lamentablemente, con la omisión de la izquierda, ha logrado unificar en un mismo día y acto las elecciones de nuestras herramientas de lucha con las elecciones de Autoridades. Esta injerencia brutal sobre nuestras organizaciones está sancionada en el propio Estatuto de la UNC, en el Art. 29, cosa que ninguna agrupación, ni siquiera la izquierda universitaria, se toma el trabajo de denunciar, prefiriendo adaptarse mansamente. La pelea que está abierta es por recuperar nuestras organizaciones a partir de la independencia de las autoridades universitarias. Abajo el estatuto de la UNC. Fuera las manos del régimen universitario de los centros de estudiantes.

    Votá nulo o blanco. Por un programa revolucionario y antiimperialista

    La izquierda ha declinado en esta pelea presentándose en un frente junto a corrientes como CAUCE y  levantando un programa que se limita a reivindicaciones estudiantilistas y a la defensa de la Educación Pública. Lamentablemente no son una alternativa para las tareas que tenemos planteadas. Es por esto que en estas elecciones desde la COR llamamos a los compañeros combativos a votar nulo o en blanco y organizarnos desde los cursos, mediante asambleas y poniendo en pie el cuerpo de delegados para discutir un programa revolucionario y antiimperialista que nos permita recuperar nuestro centro de estudiante para ponerlo al servicio de la lucha.
    ¡Que abran las escuelas y las universidades! Abajo toda restricción académica o económica al ingreso y permanencia. Por el triple turno de cursado e imponer a las patronales las 4 horas de estudio pagas cada 4 horas de trabajo, para que puedan estudiar los trabajadores. Salario inicial docente y no docente igual a la canasta básica familiar y el pase a planta o titularización de todos los trabajadores precarizados. Basta de recortes en el comedor: más personal no docente, 3 comidas diarias y raciones suficientes.
    Contra la precarización laboral de la juventud, alentada desde el rectorado y el gobierno provincial, con sus planes como el “voluntariado” de Juri o el PPP de Schiaretti, y por las empresas de la “nueva economía” como las plataformas de delivery. Los Centros de Estudiantes deben empadronar a todos los estudiantes que trabajan y a partir de ahí desarrollar la pelea con los sindicatos de cada rama para luchar en común por el pase a convenio de los compañeros, por aumento salario, y demás reivindicaciones de la juventud trabajadora.
    Los recortes en el presupuesto educativo  son las recetas del FMI para todo Latinoamérica como vemos con la enorme pelea que están llevando adelante los compañeros brasileros después de que Bolsonaro anunciara un 30% de recortes para educación. Debemos hermanar nuestra lucha con el conjunto de los estudiantes y trabajadores de América Latina y el resto del mundo. Es necesario crear la Secretaria de Relaciones internacionales de cada centro y de la FUC, con este objetivo y detrás de las banderas antiimperialistas que supieron levantar obreros y estudiantes en el Cordobazo.
    Basta de represión y persecuciones. Desprocesamiento de los estudiantes y docentes procesados por la lucha de 2018. Fuera la policía de la UNC.
    Desde la COR llamamos a poner en pie una Corriente Revolucionaria docente, no-docente, estudiantil con libertad de tendencias que se proponga recuperar nuestras organizaciones, luchar contra la educación burguesa y unificar la lucha educativa a la pelea de los sindicatos industriales y de los grandes servicios por una salida obrera a la crisis.

    COR
    Corriente Obrera Revolucionaria
    Rama Universitaria Córdoba

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