Los ataques de Milei a los trabajadores de la educación

Salario, presupuesto y derecho de huelga

LOS ATAQUES DE MILEI A LOS TRABAJADORES DE LA EDUCACIÓN

 

"Más pobre que maestra/o de escuela"

Este dicho es tan antiguo como cierto, ya que el salario docente históricamente fue bajo con relación a otros sectores de laburantes especializados. Sin embargo ante cada crisis económica y ante cada ofensiva de los sucesivos  gobiernos patronales, el deterioro de profundiza. La frase "no sé aguanta más" atraviesa las conversaciones cotidianas en las escuelas. No hay forma de disfrazar la realidad: NINGÚN DOCENTE DE LA ARGENTINA ALCANZA LA CANASTA FAMILIAR EN UN CARGO.

Pero además provincia por provincia se pueden registrar ataques a las conquistas y empeoramiento de las condiciones de trabajo. Desde presentismos, cierre de cursos, sobrecarga y flexibilización laboral, hasta recortes al derecho de huelga y cambios en las condiciones para jubilarse. Todos estos cachetazos, y avances de los gobiernos de las provincias, se suman al recorte presupuestario del gobierno nacional, la quita del FONID y la conectividad, el desmantelamiento de programas nacionales, y la falta de presupuesto para mantenimiento y mejora de las escuelas.

 

CTERA y el largo trecho entre repudiar enérgicamente y luchar contra la ofensiva del gobierno

 

Cada nueva embestida del gobierno nacional, la celeste-violeta que conduce la CTERA emite comunicados de repudio, cada tanto agrega "enérgicamente". También cada tanto, en general en el marco de las acciones de las CTA's, convoca a “Jornadas de Lucha” que se presentan como un abanico de acciones que no incluyen ni el paro nacional, ni forman parte de un plan de lucha progresivo que abra el camino para devolver con fuerza todos y cada uno de esos cachetazos.

Hoy, se repite el escenario. Queriendo mostrar fortaleza tras los últimos resultados electorales, Milei firmó dos nuevos decretos:

 

✓El retiro de la representación del gobierno nacional de la mesa paritaria nacional. La misma será entre el Consejo Federal de Educación y los sindicatos. Pero,  el gobierno se reserva el poder de NO CONVALIDAR los acuerdos a los que se arribe.

✓La ampliación de la definición de servicios esenciales, a muchas actividades, atacando EL DERECHO DE HUELGA.

 

Una vez más, “la energía” de la burocracia sindical, no alcanza para lo que en las escuelas tras las noticias de ayer, resultaba una obviedad: transformar la JORNADA DE LUCHA del 22 de Mayo, que además  empalma con el paro de  los docentes universitarios, y un paro nacional de ATE, EN UN PARO NACIONAL DE LA DOCENCIA. 

¡No les dio ni un poco de vergüenza, a la conducción de SUTEBA, publicar y difundir aclaraciones de que no es paro!

 

DONDE SÍ HUBO PARO, FUE EL 20/5 EN PCIA DE BS AS. Y no gracias a Baradel

 

Tal es el compromiso con el gobernador, de la burocracia celeste, que en la última paritaria se rompió el FGDB. La oferta del 6% para Mayo y 4% para Julio, que significan para el cargo testigo no más de $60mil para cobrar en Agosto, fue recepcionada y difundida, generando mucha bronca en la base docente. Las asambleas de SUTEBA hace tiempo que son muy poco concurridas, esta vez además de ser minoritarias, no reflejaron para nada el ambiente de las escuelas. Y el anuncio de la aceptación "masiva" caldeó los ánimos. La dirección de la FEB registró en su Congreso la situación, y los delegados impusieron el rechazo y la convocatoria al paro. Se sumaron las seccionales multicolor a la convocatoria. Y con el paro instalado en las escuelas, Kicillof de dedicó a probar todas las presiones patronales conocidas: amenaza de descuento y conciliación obligatoria. Mientras la celeste-violeta de SUTEBA hizo oficialmente silencio de radio, la discusión off de récord, de un paro dominguero funcional a la derecha que quiso plantar la burocracia, quedó burlada por la base docente que es cada vez más pobre, y está cada vez más sobrecargada de trabajo. La adhesión fue masiva, en algunos lugares llegó a más del 90%.

 

Las elecciones legislativas, dan cuenta por el bajo porcentaje de asistencia, que un importante sector de la población no tiene expectativas en que los resultados vayan a traer alguna modificación favorable a los trabajadores.

La burocracia no convence a nadie que con Kicillof hay futuro. El parazo de las escuelas el 20 de Mayo fue una respuesta contundente, que con Kicillof no llegas a fin de mes.

Baradel y Alesso nos quieren atar al tren fantasma de un peronismo descarrilado, que no sólo no le sirve a los trabajadores para pagarle el carro a Milei, sino que dónde gobierna aplica políticas de ajuste.

 

PARA DERROTAR EL AJUSTE DE MILEI Y EL FMI, HAY QUE IMPONER UN PLAN DE LUCHA EN SERIO

 

El 2025 es un año de elecciones de medio tiempo, pero la crisis económica y los compromisos del gobierno con el FMI y las grandes patronales, no esperan. A boca de jarro el presidente se jacta de que su plan motosierra no sólo sigue en marcha, sino que  profundizará el ajuste y la ofensiva antiobrera.

Toda la burocracia sindical responde a sus ataques, con  medidas de fuerza que pueda controlar, más para descomprimir la bronca que para de verdad, asestar  un buen golpe con el puño de los métodos de la clase trabajadora.

Sin embargo, no siempre le sale bien. La oposición en la UTA que hizo activo el paro de transporte. Los docentes bonaerenses que protagonizaron un parazo el 20/5. Los trabajadores del Garrahan que impulsan la lucha. Los obreros de la UOM de Tierra del Fuego que están de paro en defensa de su fuente de trabajo. Y así, muchos conflictos que la burocracia sindical se encarga de dividir y aislar.

Las/os trabajadores necesitamos imponer la forma y el programa de lucha. Necesitamos disputar la dirección de los conflictos a la burocracia. Para eso hay que desarrollar más oposiciones antiburocráticas en los sindicatos, que impulsen mecanismos de participación y decisión al servicio de desarrollar la resistencia al plan motosierra y de ajuste, de los gobiernos y las patronales; que pongan a discusión la necesidad de conquistar la independencia política de la clase trabajadora, al revés de la orientación de la podrida burocracia sindical, que nos quieren de furgón de cola de proyectos políticos patronales.

 

Está tarea del conjunto de la clase trabajadora, también es la tarea que tenemos que  impulsar las/os delegadas/os, activistas y agrupaciones docentes, que damos pelea a las maniobras de la burocracia sindical de CTERA y sus sindicatos de base.

 

Para esto, es imprescindible que los sectores de la oposición que conducen seccionales, o sindicatos,y que empezaron a coordinar algunas acciones y declaraciones comunes, tomen la tarea de poner en marcha una oposición que sea una alternativa para disputar la dirección. Es decir que desde esos puestos de lucha arrancados a la burocracia sindical, se abra el camino para que se expresen las tendencias más progresivas y antiburocráticas que da esa a situación, en plenarios de delegadas/os que organicen esas tendencias de la lucha de clases. La burocracia sindical está jugada a hacerle el aguante al peronismo, porque son el peronismo. Por eso hay que impulsar a fondo las iniciativas que fortalezcan la orientación de superar esa dirección burocrática, con un programa de independencia de clase.

 

MARINA

docente bonaerense

de la COR y miembro de Nueva Letra

22/5/2025

Hacia un pacto de la casta

02/03/2024

El 1 de marzo, Milei abrió las sesiones ordinarias del Congreso en Asamblea Legislativa. En el discurso intentó mostrar alguna fortaleza, cuando el gobierno es muy débil y sin poder político. Los ejes principales se centraron en denunciar la pesada herencia que recibió, la mejora de la macroeconomía ante el ajuste y la necesidad de reformas estructurales ya sea con acuerdo parlamentario o por decreto. Reforzó las ideas represivas y el ataque a los sindicatos, a las organizaciones piqueteras y a los trabajadores. Despotricando contra los que defienden sus privilegios, anunció su proyecto de ley “anti casta”, mediante la cual pretende atacar a los sindicatos con una supuesta democratización. De esta manera, pone en evidencia que la esencia de su gobierno encarna el objetivo histórico de los capitalistas: libertad para el mercado y fuerte intervención estatal para los sindicatos.  Desde esta perspectiva, es fácil descubrir el hilo que une a Milei con el resto de los gobiernos, sean peronistas, radicales o macristas variopintos: reforzar la estatización de las organizaciones sindicales para tener controlado a su auténtico enemigo y al que realmente le temen: la clase obrera.

Luego de tanto despliegue de resentimiento en las redes, tuvo que llamar al dialogo a la casta y pedirles un “Pacto del 25 de mayo” (fecha patria en la Argentina), que propone 10 puntos para refundar el país. A cambio, les exige la aprobación en el Congreso de la fracasada ley ómnibus y un pacto fiscal.  Se trató de una jugada anticipada ante una posible caída del DNU que impuso ni bien asumió el cargo de presidente y que constituye por ahora la única herramienta que le queda para sostener el ajuste brutal hacia los trabajadores.  Si los gobernadores lograban sortear las maniobras dilatorias de la Vice Villarruel y obtenían el rechazo en el Senado, habría significado una debilidad extrema del gobierno y habría abierto una posibilidad más concreta de forzarlo a un gobierno de coalición, lo cual podría implicar la destrucción de su partido, La Libertad Avanza (LLA).

La propuesta del “Pacto de Mayo” busca emparchar el debilitado régimen político argentino, que está atravesando la crisis histórica de su último pacto entre castas, que fue el Pacto de Olivos y la reforma constitucional del ‘94.  Se trata de un nuevo intento de pacto anti obrero y de sumisión al imperialismo.

Argentina nunca logró, a pesar de los diversos intentos históricos, resolver del todo la arquitectura jurídica institucional del federalismo y la relación de las provincias con el Estado central. La concentración asimétrica de los puertos, el carácter parasitario del Estado con respecto a la producción exportadora de commodities generaron y generan grandes contradicciones en el precario sistema productivo nacional. Esto se intentó resolver con la reforma constitucional del ‘94, cuando el ex presidente Menem estableció provincialización de los recursos naturales, aunque la recaudación impositiva queda en manos del gobierno central.  Para paliar esta situación perjudicial, se estableció la llamada “coparticipación federal”, mediante la cual el Estado nacional reparte una porción de lo recaudado a las provincias. Otro motivo de la coparticipación es que los Estados provinciales más débiles tienen muchas dificultades materiales para recaudar los impuestos, por lo que dejaron esta tarea a los sabuesos de la DGI, hoy AFIP. Esta coparticipación ha servido, por un lado, como moneda de cambio para acuerdos políticos de todo tipo con los gobernadores provinciales y, por el otro, para aplacar disputas territoriales. Los impuestos son, juntos con la renta agraria, los intereses, la ganancia capitalista, una cuotaparte de la plusvalía que estos zánganos nos extraen como clase obrera; los revolucionarios no luchamos por redistribuir mejor los impuestos sino por acabar con la explotación del trabajo asalariado.

Después de la caída de la ley ómnibus, el gobierno tuvo que recalcular y acelerar el ajuste a las provincias y el ataque a las masas para intentar convertir esa debilidad en fortaleza. Recortó la coparticipación con diferentes excusas, enfrentándose a gran parte de los gobernadores, donde se destacó la “liga de los patagónicos”, provincias mayormente petroleras, que no escaló más porque una resolución de un juez le dio la razón a la provincia de Chubut, que había amenazado con cortar el envío de gas y petróleo si no le giraban los fondos.

 Si bien el gobierno nacional dice que va a apelar el fallo, en los hechos se produjo una tregua. Detrás de los discursos encendidos se escondía el plan de Caputo, el negociador financiero del gobierno, que implicaba, mediante el recorte de los fondos a las provincias y el no pago de la deuda a los sectores intermediarios de la energía, mostrar un “superávit” financiero engañoso ante el FMI, con el fin de obtener más crédito. Esto se empantanó porque quedó en evidencia que no sólo este superávit, sino la ausencia de déficit, son muy precarios y no pueden ser sostenibles en el tiempo, como advirtieron los mismos representantes del organismo.

El slogan de “motosierra y licuadora” de Milei, combina recorte de gastos y licuación de los salarios de los trabajadores activos y pasivos. Es decir, es una fenomenal transferencia de recursos y ganancias a los grandes capitales extranjeros y el sector “nacional” relacionado con estos últimos. Todo complace a una fracción burguesa y pequeñoburguesa que festeja la sumisión al imperialismo y su disciplinamiento. Pero a pesar de este escenario, sus jefes en el FMI están desesperados por advertirle, como también lo hizo el Papa Francisco, que los votos no son base política ni social para dirigir una semi colonia y que si los procesos de lucha de clases se radicalizasen más desestabilizaría la región y abriría posiblemente un proceso más convulsionado en América Latina.

La profundización de la penetración imperialista en la región fue reconfigurando y descomponiendo a las débiles burguesías, al proletariado y sus instituciones estatales. Esas condiciones especiales de poder estatal, que son una característica de los bonapartismos suigéneris, se tornan aún más débiles e inestables ante la crisis de los partidos nacionales, de los frentes populares en forma de partido, el parlamento, la figura del presidente, etc. Esta descomposición de las instituciones, en definitiva, la crisis de la democracia pequeñoburguesa propia de las semicolonias hace que el poder estatal entre en una crisis histórica y casi sin salida.

Milei muestra de forma descarnada este fenómeno, ya que es un gobierno débil, sin poder en el congreso, sin gobernadores, sin partido. Ante el fracaso de variantes estatistas, populistas y liberales que lo precedieron, un sector se expresó a favor de esta variante decadente del régimen burgués a través del voto. Es tan débil que, obviamente, debe buscar el apoyo del imperialismo y asentar su poder en una supuesta opinión pública, que, como se sabe, va a oscilar según los acontecimientos y la situación.

Pero entonces, ¿por qué aún se sostiene? Por ahora ha podido resistir fundamentalmente gracias a las direcciones pequeñoburguesas del PJ, el PRO, la UCR, los empresarios y la burocracia sindical. Ya que ante todo defienden al sistema capitalista y al Estado burgués y su forma de dominación, que es la democracia burguesa. El PJ y sus satélites ayudan haciendo tiempo, ya que aún no pueden postularse como recambio burgués y aún se sigue desarrollando la crisis dentro su movimiento luego de la derrota electoral. El PRO y la UCR, preparándose para ser recambio o hacer una coalición. Los empresarios, mediante los gobernadores, negociando su nueva relación con el imperialismo para no quedar sólo como una burguesía rentista. La burocracia sindical tratando de contener a los trabajadores, defendiendo la estatización de los sindicatos y actuando como agente de la burguesía en las instituciones obreras, mientras se pauperizan nuestras condiciones de vida.

Después del discurso de apertura de sesiones parlamentarias ha quedado claro que buscan una unidad burguesa para enfrentar a los trabajadores y que los trabajadores debemos organizarnos de forma revolucionaria para enfrentar este ataque y este pacto que preparan. Enfrentar a Milei y a toda la oposición pequeñoburguesa que por omisión o complicidad no lo enfrenta es luchar por el poder de la clase obrera como caudillo de la nación oprimida. Debemos forjar la unidad internacionalista con los trabajadores de la región como el proletariado brasilero, chileno, colombiano, peruano, boliviano para nombrar sólo algunos, en una lucha antimperialista que logre la solidaridad del proletariado norteamericano, para derrotar los planes imperialistas, que discutieron en el último G20 en Brasil y dar una salida revolucionaria a la crisis mundial y las guerras en curso.

¡A tirar el protocolo y el DNU con los métodos de la clase obrera!

Ayer realizamos una marcha en conmemoración del 20 de diciembre y contra la continuidad del ajuste de Milei. Logramos derrotar al protocolo de Bullrich que impedía marchar por las calles, llegando a la Plaza de Mayo. Esta acción de los sectores de izquierda y los movimientos piqueteros permitió romper el miedo que estaban metiendo desde el gobierno a manifestarse. Después de que Milei leyó el DNU por cadena nacional se produjeron cacerolazos y una masiva concentración en el Congreso.  El nivel de crisis que estamos viviendo acelera todo proceso de concientización y politización en grandes sectores de masas, tengamos en cuenta que han pasado diez días desde la asunción de Milei.

Tenemos que ser conscientes de que no se derrota a un gobierno sólo con manifestaciones en las calles, sino que debemos organizarnos. Hay que sacar lecciones del 2001 y el 2017, para que los intentos de institucionalizar los procesos de lucha de clases no triunfen. La cooptación de los movimientos sociales y de derechos humanos post 2001 por el gobierno de Kirchner y el “Hay 2019” después de la lucha en el congreso en contra de la reforma previsional macrista, son ejemplo de los desvíos de la lucha en función de proteger al régimen político y al semi Estado burgués.

Después del DNU y los cacerolazos, y de haber estado ausentes en la marcha del 20, el PJ y la CGT comienzan a despertarse y llaman a judicializar el decreto, llevar todo al Congreso o incluso un llamado a paro de carácter incierto, no por mejorar las condiciones de los trabajadores, sino más bien por el ataque del DNU a las cajas de la burocracia sindical en los sindicatos.

El hecho de que plantee la limitación del derecho a huelga y asamblea en lugares de trabajo demuestra que el verdadero objetivo es disciplinar a la clase obrera. Enfrentar el DNU significa organizarse en los lugares de trabajo, votar delegados o echar a los de la burocracia, recuperar nuestras organizaciones sindicales y atacar al régimen burgués en la producción, donde está su base de dominación. Ninguna ley ni DNU van impedir que confiemos en nuestras propias fuerzas y en nuestros métodos. Quieren reglamentar el derecho a huelga, más huelgas prepararemos; quieren precarizar el trabajo, más nos organizaremos para impedirlo.

Nos enfrentamos a los representantes políticos de una fracción del capital que consideran que el Estado debe ser sólo un ente de control entre las partes y que debe haber libertad para comerciar. Intentan hacernos creer que se negocia entre iguales, pero, mientras nosotros sólo tenemos nuestra fuerza de trabajo para vender, ellos tienen la propiedad privada de los medios de producción, el capital, al Estado, sus instituciones y, en nuestro caso, como somos una semi colonia, tienen de su lado al imperialismo para acentuar aún más su dominio. Intentan borrar todo atisbo de organización, para que las relaciones sociales de producción sean de carácter individual. El DNU es un decreto hecho para el gran capital nacional e internacional, para permitir el saqueo de los recursos y la superexplotación. La otra fracción pequeñoburguesa que nos gobernó hasta hace poco considera al Estado como un regulador y aplica el estatismo, que es una idea de economía dirigida orientada a preservar la propiedad privada en detrimento de las fuerzas productivas. El estatismo intenta mantener capas sociales parasitarias, por eso es profundamente reaccionario.

Tenemos diferencias irreconciliables con estos sectores de clase, nosotros luchamos por la destrucción del Estado burgués, por una revolución obrera y socialista, por la dictadura del proletariado, por la organización del trabajo sobre nuevas bases sociales. No tenemos puntos en común, no peleamos por una idea de democracia en abstracto, somos conscientes de que la democracia que defienden ellos es la democracia burguesa, de una clase reaccionaria que sostiene al sistema capitalista.

Luchamos por el poder, en la necesidad de construir un partido revolucionario, en medio de un escenario mundial de crisis y guerras como las que están sucediendo en Rusia-Ucrania y el genocidio de Israel a Palestina.

Abramos el debate en nuestra clase para organizarnos y elaborar un programa transicional que dé respuestas revolucionarias a la crisis.

Por un congreso de delegados de base con mandato.

Por un paro general.

Abajo el protocolo anti piquete y el DNU.

Fuera el FMI.

Ningún ajuste.

 

 

   

 

 

 

Milei y su versión del anarcocapitalismo

Milei y su versión del anarcocapitalismo

La revancha de Caputo

Ayer se dieron a conocer las primeras medidas económicas del nuevo gobierno de Milei, que podemos resumirlas en una brutal devaluación, recorte de subsidios y suba de impuestos para buscar recaudación y reservas. Es un ataque al conjunto de los trabajadores activos y pasivos para preservar las ganancias de las grandes empresas y del campo. Todo esto, mostrando la intervención del Estado burgués en función de cuidar y administrar los negocios de la burguesía. En dos días se fue al tacho el tan mentado “anarcocapitalismo” para mostrar en definitiva la anarquía del capital y la utilización de Estado como institución que intenta equilibrar los antagonismos irreconciliables de clase.

Es el ajuste a lo Milei, preparado por el FMI, que, como dijeron algunos economistas del exministro, Massa también hubiera tenido que hacer, pero no tan drástico. Demostrando —por si había que reforzar esta idea— que pertenecen a la misma clase y que los intereses que ellos defienden están en las antípodas de nuestros intereses de clase obrera.

El peronismo, en sus distintas variantes, ya está largando la famosa frase “desensillar hasta que aclare”. Lo cínico de esta frase es que ya han pasado varios gobiernos y se podría decir que han perdido hasta el caballo, porque vienen sin luchar hace ya bastantes años.

Tenemos que retomar la lucha y nuestros métodos, sacarles balance a nuestras direcciones sindicales vendidas y a los partidos patronales que representan, como el PJ. Realizar asambleas en nuestras estructuras para votar un plan de lucha para derrotar este plan de ajuste. Por la reapertura de las paritarias para que no pierda nuestro salario, ningún despido ni suspensiones. Por el control obrero de las empresas de transporte y servicios ante la desorganización de la economía para mostrar el poder de la clase obrera. Es necesario formar oposiciones sindicales revolucionarias, con libertad de tendencia para recuperar los sindicatos echando a la burocracia cómplice, y preparar las condiciones para un paro general. Por un congreso de delegados de base con mandato que permita discutir un programa de salida a la crisis.

La tarea es la organización para superar los procesos donde fuimos protagonistas en las calles, tirando presidentes o dando una lección de lucha como fue el 2001 y el 2017 en contra de la reforma jubilatoria y parando la reforma laboral. Debemos construir un partido revolucionario con lo mejor de la vanguardia que saque las lecciones de los desvíos parlamentarios, estatistas y redistribucionistas de una izquierda como el FITU, que terminó siendo ala izquierda del régimen político.

A la asunción de Milei vinieron varias representaciones internacionales para mostrarle su apoyo y reforzar a una democracia pequeñoburguesa que cumple 40 años y está en crisis. Nosotros tenemos que lograr que nuestra clase vea sus aliados en los que están combatiendo en la Franja de Gaza, en los trabajadores europeos que se levantan contra su gobierno y apoyan a Palestina; además de luchar por convertir la guerra Rusia-Ucrania en una guerra revolucionaria para derrotar la restauración capitalista y al imperialismo de la OTAN.

Milei invoca el misticismo de la religión para disciplinar a las masas y que acepten su destino. Nosotros confiamos en nuestras propias fuerzas y eso nos hace conscientes de que luchamos por nuestro propio destino.

Milei, se ha rodeado de ex menemistas, macristas, peronistas de Schiaretti, de Massa y ex K, además de tener funcionarios que fueron empresarios de Rocca (Techint), Eurnekian y otros. Es la unidad de clase, protegidos por el imperialismo, que deben formar para enfrentar al proletariado. Nosotros debemos desplegar la independencia de clase para soldar una férrea unidad que mande al basurero de la historia a una clase tan reaccionaria.

Los docentes no faltan. Faltan docentes.

El ítem aula triunfó.

Los docentes no faltan. Faltan docentes.

 

La campaña electoral está desatada y, otra vez, está la educación en el barro de la disputa. Fracasada la aventura presidencial de Cornejo, vuelve a disputar la gobernación de Mendoza embanderado en el ítem aula como emblema de su gestión, muestra números de la caída del ausentismo docente del 18% en 2016, al 5% actual, a partir de la imposición de este ítem de productividad, que duplica al preexistente adicional por presentismo. A este número agregan que el Estado se habría ahorrado $5460 millones de pesos entre 2016 y 2019 gracias a la reducción de reemplazos. ¿A dónde fue a parar ese supuesto ahorro? Porque la provincia de Mendoza, junto con CABA, está entre los distritos de mayor reducción presupuestaria en Educación.

 

Cambia Mendoza, y Cambiemos en CABA, hicieron de la presencialidad sin condiciones en pandemia, su caballito de batalla. Se volvió a la presencialidad con la misma carencia de preparación y recursos que hubo para enseñar de manera remota. “El hecho educativo” naufraga en escuelas sobrepobladas, que se caen a pedazos, estallan, o están atestadas de ratas. El gobierno del Frente de Todos pretendió disputar la bandera de la educación, extendiendo la jornada escolar en esas mismas escuelas, y dentro de la política general de ajuste brutal que el acuerdo con el FMI impone. En estas condiciones, la paritaria 2023 defendida por la burocracia de la Celeste Nacional en CTERA, y de sus sindicatos de base, le puso un techo de miseria al salario de referencia. El conflicto está instalado en las provincias donde la crisis de dirección de los trabajadores de la educación ha llevado al desborde de las conducciones y aparatos sindicales en procesos de lucha del activismo y sectores autoconvocados. San Juan, Misiones, La Rioja, Buenos Aires, y más recientemente Salta, desafían el techo salarial, e interpelan a las tendencias antiburocráticas a que asumamos la tarea de unificar las fuerzas dispersas y golpear unificadamente hasta romper la paz social electoral de la burocracia y los gobiernos nacional y provinciales. 

 

Los docentes no faltan. Faltan docentes.

En Mendoza, la situación es crítica. Los docentes no faltan, pero sí renuncian, o no se presentan a los llamados para cubrir horas y cargos. Este es el gran logro del gobierno del ítem aula, con la enorme colaboración de la burocracia peronista, la lista Azul Naranja, que conduce el SUTE y que firmó una paritaria de ajuste brutal sobre el salario. Un acuerdo paritario vergonzoso que reconoce el piso miserable nacional de 130.000$ al cargo, pero que baja a 110.000$ si el docente tiene doble cargo. En la Mendoza del ítem aula y la represión a la protesta obrera en las calles, el salario disminuye a mayor carga horaria, o mayor antigüedad. El resultado de este disciplinamiento y colaboración del sindicalismo peronista con el gobierno radical, es un reflujo provisorio de la disposición a luchar que mostró el sector en 2022, y la primacía de la salida individual frente al hundimiento del salario en educación.

 

Desde la oposición antiburocrática hemos impulsado la organización de las escuelas que defendimos en los plenarios el rechazo al acuerdo salarial de ajuste, organizando concentraciones en el sindicato e instancias de formación sindical en el gran Mendoza y en el Sur provincial. Desde la Lista Roja, junto a Tribuna Docente, COPLE, SITEA, vitivinícolas autoconvocados, la delegación Mendoza de Actores y otros sectores, estamos convocando a una Asamblea de Trabajadores, estatales y privados, ocupados y desocupados. Estamos convencidos que los trabajadores tenemos que poner en pie nuestras propias instancias de debate y decisión sobre cómo enfrentar la crisis. Mientras las coaliciones burguesas y sus acólitos en los sindicatos, pero también los frentes electorales de izquierda, pretenden que vayamos sumisos a votar quiénes serán los próximos gestores del ajuste, hay trabajadores que discutimos cómo intervenimos con nuestros métodos: asambleas, planes de lucha, paro general.

 

Necesitamos construir una posición de fuerza, para obligar al gobierno nacional y provincial a recomponer salarios, para tirar abajo los instrumentos de disciplinamiento como el ítem aula y las leyes contra la protesta social. Los tiempos de la campaña electoral no son los nuestros. Instalar en cada lugar de trabajo la convocatoria a la asamblea de trabajadores del 24/6, organizando asambleas y elaborando mandatos, serán una primera instancia para reagrupar a los sectores que estén dispuestos a preparar las condiciones para derrotar al gobierno del ítem aula en Mendoza, y al gestor del FMI en la nación.

UNC: Una caja de resonancia de la crisis

Este 2023 comienza con una gran muestra de cómo el gobierno de Alberto, Cristina y Massa profundiza su sumisión al imperialismo yanqui. En la cumbre de CELAC del 24/01 lo que se dejó ver fue el nivel de descomposición de los semi-estados que sólo pueden recostarse en el imperialismo y apoyar sus políticas guerreristas y económicas para tener algo de sobrevida. La jefa del Comando Sur, Laura Richardson, lo dijo sin eufemismos: el interés yanqui en la región son los recursos estratégicos como el litio, las tierras raras en general, el oro, el petróleo, el gas y los acuíferos, por eso cuando Lula y Alberto hablan de “unidad” lo que están buscando es como viabilizan negocios para un puñado de monopolios asociados a los yanquis y a la UE.

En Argentina este será un año electoral en medio de una crisis global signada por la desaceleración económica, profundizada por la intervención reaccionaria de los Estados frente a la pandemia y los efectos que hace más de un año viene produciendo la Guerra de Rusia con Ucrania. Los altos niveles de inflación que sufren ya no sólo los países semicoloniales, sino las principales economías, son muestras de que lo que se ve en el horizonte es un camino sin vuelta hacia la recesión. Las disputas por candidatos y las internas furibundas que recorren tanto al Frente de todos, como a Cambiemos o al Pj no-Kirchnerista de Schiaretti-Urtubey, buscan medir quien tiene la capacidad para disciplinar a los trabajadores y ser los garantes del acuerdo con el FMI. Este último reclama que quien esté al frente del semi-estado argentino sea capaz de modificar la relación capital-trabajo en favor del primero. La mayor flexibilización laboral, la modificación en la semana laboral, la devaluación continua del salario real, los despidos y suspensiones, las reformas educativas y en las jubilaciones, son solo algunas muestras de que la coalición gobernante viene haciendo los deberes, con la ayuda inestimable de las burocracias sindicales que han dejado correr el ajuste.

Por eso para los trabajadores lo que está en disputa no son discursos más democráticos vs discursos más “fachos”, o como mejorar las descompuestas instituciones de esta democracia para ricos, se trata de una pelea sin cuartel por evitar que sigan degradando nuestras condiciones de vida y preparar los prerrequisitos que permitan a la clase obrera erigirse como dirección. Desde la COR creemos que es urgente la pelea por recuperar los sindicatos de manos de las burocracias, poniendo en jaque a las patronales en el único lugar que les duele, la producción. Los conflictos que viene recorriendo el mundo, como las huelgas en Francia en contra del aumento de la edad jubilatoria, las huelgas de ferrocarriles en Inglaterra, los procesos de sindicalización en EEUU, los procesos semi-insurreccionales de Perú, o en nuestro país, el conflicto del Neumático con un sindicato recuperado a la cabeza o el conflicto de salud que aún sigue abierto, solo por mencionar los más recientes, son una muestra de que el proletariado no está dispuesto a entregar nada sin dar pelea.

Metamos la lucha de clases al aparato educativo

En la UNC la crisis se cuela por todos lados. El ajuste presupuestario exigido por el FMI fue aplicado en el presupuesto 2023, que vía inflación recorta más del 10% los fondos a las universidades nacionales.  Las reaccionarias autoridades universitarias administran la miseria. El rector Jhon Boretto sigue los pasos de su antecesor Juri: mientras mantiene la precarización laboral, los salarios de miseria, el comedor reducido a migajas, el recorte en los planes de estudios y edificios cayéndose a pedazos, anuncia con  bombos y platillos las inversiones provenientes de diversos “fondos propios” que tiene la UNC (léase la plata que ingresa por postgrados, los acuerdos con empresas privadas, etc) para su proyecto de “Campus Norte” en Juárez Celman de “innovación educativa y tecnológica”, un ejemplo entre muchos de cómo la universidad busca adecuarse a los planes que dicta el BM y el FMI para la educación, formando a la mano de obra barata y flexible que exigen las empresas.

Es esta dirección reaccionaria de la educación la que tenemos que derrotar, por eso desde la COR sostenemos que las consignas de “defensa de la educación pública” no solo confunden a los sectores combativos dispuestos a dar pelea, sino que esconden algo esencial, que la educación tiene un carácter de clases: burgués, y el régimen que la sostiene defiende los intereses de esa clase. Además, la educación no es pública porque la inmensa mayoría de trabajadores se queda fuera de la universidad. Es por esto que para meter la lucha de clases al aparato educativo debemos poner en cuestionamiento su dirección, peleando por un gobierno tripartito de los sindicatos docentes, no-docentes y las organizaciones estudiantiles para poner la universidad al servicio de la lucha de la clase obrera.

Pelear por esta perspectiva implica recuperar nuestras organizaciones de manos de las burocracias sindicales y las conducciones de nuestros centros de estudiantes y la FUC que son las garantes para que se apliquen los planes del régimen universitario. Comencemos desde ahora desarrollando asambleas en cada curso de nivelación, discutiendo los problemas que tenemos, eligiendo delegados/as para comenzar a organizarnos.

Los docentes y no docentes también sufren las consecuencias del ajuste presupuestario, debemos preparar junto a ellos un plenario de delegados docentes, no docentes, investigadores y estudiantes para deliberar sobre todos los problemas de la universidad y que nos permita definir un pliego único de reivindicaciones, donde se incluya la reapertura inmediata de las paritarias docente y no docente, el aumento del presupuesto universitario, el no pago de la deuda externa, el salario inicial igual a la canasta básica, el pase a planta permanente de los precarizados, horas de estudio bancadas por las patronales, el triple turno de cursado, el ingreso irrestricto, un boleto obrero-estudiantil, la reapertura irrestricta del comedor y demás reivindicaciones. Es sobre esta base que prepararemos un plan de lucha con nuestros métodos como el paro, la movilización, la toma de edificios, etc para imponer nuestras demandas.

¡Fuera el FMI y los yanquis de América Latina!

Mientras los gobiernos latinoamericanos se reúnen en la CELAC para arrodillarse al gobierno de Estados Unidos, Perú vive un proceso semiinsurreccional donde miles se han lanzado a las calles para exigir la destitución de Boluarte; la represión ha sido brutal cobrando la vida de más de 50 personas. El pueblo peruano sigue en pie de lucha, las huelgas no cesan y los jóvenes y estudiantes también se ponen al frente de la pelea. Se hace urgente poner en pie en cada centro de estudiante y en la FUC secretarías de relaciones internacionales para establecer relaciones de solidaridad y lucha mancomunada con las juventudes y el movimiento estudiantil que en toda América Latina y el mundo pelea contra los ataques de los capitalistas para descargar su crisis sobre nuestras espaldas, como el pueblo palestino que hoy enfrenta la ocupación sionista. Proponemos una campaña por el derrocamiento de Boluarte y sus aliados y que desarrolle las acciones de solidaridad internacional para apoyar a la clase obrera, los campesinos y jóvenes peruanos en lucha. La lucha de los trabajadores y pueblos de nuestro continente tiene un profundo contenido antiimperialista, debemos ganarnos el apoyo de la clase obrera de EEUU y Europa en esta lucha y pelear por una dirección revolucionara para expulsar al imperialismo de nuestra región.

Llamamos a las corrientes de izquierda de la UNC y los trabajadores y estudiantes combativos a debatir las tareas de la vanguardia en esta crisis, con el objetivo de poner en pie una Corriente Revolucionaria en la universidad, docente, no docente, estudiantil, con libertad de tendencias, que se proponga dar la pelea que está planteada.

Ajuste presupuestario en la UNC, bajo las ordenes del FMI

Alberto Fernández y Massa viajan a EEUU a recibir órdenes y detalles del programa imperialista que el FMI impone al país. En medio de la Guerra en Ucrania y la crisis mundial, el gobierno ya optó por arrojarse a los brazos del Tío Sam, que le reclama más y más ajuste. Así, el nuevo proyecto de presupuesto presentado por Massa al congreso establece 770 millones de pesos para todo el sistema universitario, muy por debajo de los casi 900 millones que pidió el CIN (rectores) en su último congreso y representa apenas un aumento del 57% respecto al presupuesto por decreto del 2021 muy por debajo, también, de la inflación. En la UNC, estos recortes se evidencian a cada paso, desde la vuelta a la presencialidad el comedor fue reducido a un puñado insignificante de becas para estudiantes y cerrado para docentes y no docentes, la situación edilicia es cada vez peor, las aulas están hacinadas, se redujeron contenidos, etc. Al mismo tiempo, la precarización laboral ha avanzado escandalosamente, han proliferado los contratados, monotributista, ad honorem, muchos docentes cumplen tareas de titulares con cargos de categorías más bajas, hay una sobrecarga del trabajo de no docentes y ni hablar de la miseria salarial. Sin ir más lejos, la última paritaria cerrada por las burocracias de CONADU (docentes) y FATUN (no docentes) no solo no ha recuperado todo lo perdido en los últimos años, sino que además apenas supera el 60% para todo el 2022, cuando la inflación ya se calcula que será mayor al 94%. Todo el ataque que lograron hacer pasar durante la cuarentena quieren cristalizarlo como la “nueva normalidad”, muy a tono con las exigencias del FMI de reducción del gasto público y las reformas en educación, trabajo, jubilación, etc. La contrapartida son los enormes recursos destinados a posgrados, los acuerdos con clúster tecnológicos, acuerdos con universidades privadas y de la iglesia, todas las inversiones en programas de educación virtual a distancia, etc. No se trata de un problema administrativo de cómo se usan los recursos, sino que es el plan educativo del FMI y el BM que las autoridades universitarias de todos los colores están comprometidas a implementar.

Recuperemos nuestras organizaciones

El pasado 05-09 estudiantes de FFyH nos hicimos presentes en la sesión del consejo directivo para reclamar por el arreglo inmediato de casa verde que se hunde literalmente, lo que llevó al cierre de la fotocopiadora del CEFyH, de un aula y dos baños. La respuesta del directivo fue echarle la culpa al consejo superior que no destina fondos y crear una comisión ad hoc para tratar el problema edilicio.  La decana Dezutto y compañía intentarán usar el reclamo estudiantil en sus  peleas internas con el rector Boretto, la otra facción que dirige la UNC, para conseguir agua para su molino, mientras intenta desviar al activismo en los estrechos márgenes de sus instituciones. Quienes estuvimos en la lucha del 2018 ya conocemos estas artimañas.
 Hemos logrado que la conducción del CEFyH (Estudiantes al Frente-Bisagra) llame a una asamblea general para el martes 27-10 a las 18:30 en casa verde. Esta será una primera instancia para comenzar a organizarnos, debemos poner en debate recuperar nuestras organizaciones de manos de quienes no son más que voceros de las autoridades, votemos poner en pie un cuerpo de delegados de curso o comisión (mandatados y elegidos en asamblea), y que la comisión directiva del centro se subordine a las decisiones de este organismo verdaderamente democrático.
Debemos encarar la pelea contra el ajuste presupuestario en conjunto con docentes y no docentes, también los compañeros deben sufrir direcciones que se arrodillan ante las autoridades universitarias y el gobierno, impulsemos un plenario de delegados Docentes, No Docentes, Investigadores y Estudiantes que nos permita definir un pliego único de reivindicaciones y el plan de lucha para imponerlo. Tomemos el ejemplo de los docentes de la UEPC y de tantas otras provincias, así como los de numerosas fábricas, que con el paro y la movilización salen a dar pelea por el salario y las condiciones de trabajo.  
La crisis se acelera, el intento de asesinato a Cristina a manos de un grupo de lumpenes es expresión del nivel de descomposición del semi estado argentino, nos llaman a defender su democracia para ricos y sus instituciones mientras preparar más ajuste y explotación. Debemos meter la lucha de clases al aparato educativo cuestionando su dirección, debemos enfrentar a los administradores de la miseria, peleando por un gobierno de los sindicatos docentes, no-docentes y de las organizaciones estudiantiles para poner la universidad al servicio de la lucha de la clase obrera, que en Córdoba y todo el país enfrenta con sus métodos el ajuste del FMI que aplican el gobierno nacional del FdT y los gobernadores.

La conducción de CTERA, garante de la reforma laboral y del ajuste

El paro docente en CABA contra la reforma del Estatuto, impulsada de forma unilateral por el gobierno de Rodríguez Larreta, tuvo altísima adhesión en las escuelas. Las medidas de lucha contra esta reforma laboral vienen siendo militadas por el activismo de Ademys, que obligó a UTE a poner su tregua con Cambiemos en suspenso y adherir a la medida de fuerza ante el rechazo masivo que genera en la base este ataque, que incluyó la represión a trabajadores y estudiantes mientras se aprobaba en la legislatura porteña.

Sin embargo, de parte de la conducción celeste de CTERA sólo recibió como apoyo un tibio comunicado. La ofensiva sobre las condiciones de trabajo de parte de los gobiernos del Frente de Todos, como de los gobiernos de la oposición burguesa, tiene un marco común: los acuerdos en el Consejo Federal de Educación, los acuerdos de ajuste en la paritaria nacional docente, y la negociación inconsulta de un Convenio colectivo de trabajo docente, todas instancias en las cuales la conducción celeste de CTERA colabora activamente, sin mandato de base.

Esta colaboración de la Celeste nacional desde CTERA y las conducciones sindicales de base, con el ajuste que se pactó con el FMI, y la cristalización en nuevas normativas que imponen los gobiernos nacional y provinciales, están avasallando las condiciones de trabajo, de ingreso y estabilidad en el cargo, la jornada laboral (extensión e intensificación), la bimodalidad, y un largo etcétera. Al que ahora hay que agregar nuevos intentos de declarar a la educación servicio esencial, para eliminar el derecho de huelga docente. Medida que gobiernos “nacionales y populares” como Correa en Ecuador y Tabaré Vázquez en Uruguay, impusieron respectivamente para castigar a los docentes en lucha. Por entonces, en Mendoza Cornejo imponía el ítem Aula, y Alicia Kirchner en Santa Cruz imponía un puntaje adicional en el bono docente por asistencia perfecta. Por esa misma época, las huestes de funcionarios kirchneristas (ejemplo: en 2014, Mariotto, vicegobernador de Bs As) dieron impulso al mismo debate que hoy retoma Finocchiaro.

Hay interna en el FdT y en Cambiemos, pero hay absoluta unidad burguesa y conciliación de clases de la burocracia sindical docente en consolidar el desplome salarial, y hacer pasar la reforma educativa y laboral que exige cumplir con el pago de la deuda externa. Están aprovechando el enorme terreno cedido durante la cuarentena, la dispersión y atomización del activismo aislado en sus casas, al que se adaptó la oposición antiburocrática docente, y que hoy, vuelta a la presencialidad en peores condiciones, no ha sabido revertir, como lo demuestra el retroceso de la multicolor en SUTEBA.

Brutal desplome del salario docente y del presupuesto educativo

Preventivamente se adelantaron revisiones paritarias y negociaciones en diferentes ramas de la industria y los servicios, para contener el malestar frente a la aceleración inflacionaria y la caída en la pobreza de los asalariados ocupados. Pero en el caso de la paritaria nacional docente, CTERA ni siquiera ha formalizado el pedido de reapertura. En paralelo, se ha desplomado el gasto público destinado a educación. Trabajadores con salarios de indigencia, aulas sobresaturadas de estudiantes, en edificios inhabitables. Hablan de más horas y días de clase, hablan de prohibir los paros docentes, pero no pueden garantizar la presencialidad por falta de espacio físico, mobiliario e incluso de docentes (caso de Jujuy).

Nunca les interesó la educación, sólo les interesa mostrarse como los más eficaces en la reducción del déficit y el disciplinamiento de la clase trabajadora ante el verdadero gobierno del país: el FMI y los acreedores privados.

Enfrentar la paz social de CTERA con el acuerdo gobierno/FMI, es la tarea de la oposición antiburocrática en cada sindicato de base. Instamos a forjar una oposición sindical, con independencia de clase y arraigo en la base, que dispute la dirección de los trabajadores de la educación, enfrentando la colaboración de la burocracia con el ajuste y la reforma educativa y laboral en curso.

Organicemos un congreso nacional de listas y agrupaciones antiburocráticas, para debatir fraternalmente un balance de las experiencias de las multicolores en los años recientes. Un balance que podamos discutir de cara a la base mediante boletines con libertad de tendencia, y plenarios de delegados escolares, y orientar la reorganización de la oposición a la Celeste a nivel nacional. Un congreso donde debatir un programa que arme para retomar el camino de lucha contra el ataque patronal en curso, y recuperar los sindicatos como parte de un nuevo ascenso en la lucha de las y los trabajadores de la educación.

 

Tarifazo en Mendoza

El 2021 empezó con malas noticias para los ya muy vapuleados bolsillos de la población trabajadora y empobrecida de Mendoza.

Una brutal descarga de aumentos en diferentes servicios fue anunciada por el Gobierno de Suárez: el primero se efectivizó con la autorización de una suba en las tarifas de electricidad, cercana al 30% en las diferentes categorías. Acto seguido, a través de otro decreto, se impuso un tarifazo del 38% al costo del boleto del transporte público, llevando su precio de $18 a $25 en el caso de la tarifa mínima. Y llegando el valor en algunos recorridos diferenciales hasta los $55. Este aumento del boleto comenzó a regir este 21/1.

Para completar este cuadro de subas, días después se hizo público un aumento en los servicios de agua potable y cloacas. El mismo será de forma escalonada y llegará a ser del 100 %: 60% de forma inmediata, subirá 20% dentro de dos meses, y en cuatro meses otro 20%.

A todo esto, se suma el anuncio nacional de las petroleras YPF, Shell y Axion de un aumento del 3,5% promedio del precio de sus combustibles. Así, los valores de las naftas promedian más del 25% de suba desde agosto hasta la fecha. De más está decir que cada aumento en los combustibles se traslada directamente a la cadena de valor y movimiento de las mercaderías, lo que impacta en una suba generalizada del precio de los alimentos.

Los últimos datos oficiales reconocen que el valor de la Canasta Básica Total en Mendoza llegó a $48646 en diciembre de 2020 (un año atrás, el valor era de $33262), acumulando un aumento de 46,2%. Si tenemos en cuenta que este brutal ataque a los pauperizados salarios de los trabajadores (y que, en el caso de los estatales, el Gobierno impuso el cierre de la paritaria 2020 con 0% de aumento) se da en el marco de un 44% de pobreza y con los números de la desocupación en alza. Este tarifazo brutal sólo empeorará la carestía y las condiciones de vida del conjunto de la población trabajadora.

Ante este escenario, algunas corrientes de izquierda plantean como salida la estatización, "bajo control de los trabajadores" de las empresas de servicios. Dicho planteo queda trunco al no cuestionar el carácter de clase del Estado burgués, ya que cualquier "estatización" y/o "nacionalización" que no cuestione y enfrente a la burguesía en el seno de su poder, la economía capitalista, no pasaría de ser (en el mejor de los casos) una serie de reformas a la ya putrefacta organización de la matriz productiva capitalista.

Desde la COR sostenemos que la lucha contra los tarifazos y el aumento en la carestía de vida, no puede estar escindida de la lucha por enfrentar al Estado, y por disputar a la burguesía el control de los grandes medios de producción y de servicios en el corazón del poder capitalista, la economía. Es central plantear la reapertura inmediata de paritarias para la recomposición salarial acorde al aumento del costo de vida. Como señalamos en el acto que coronó la primera movilización contra el tarifazo en Mendoza, el pasado 12/1, no ha quedado sector de la población asalariada sin golpear bajo la política de ajuste de Suárez y Alberto, a tono con el sostenimiento de las ganancias patronales y la priorización del pago de la deuda externa con los buitres y la negociación con el FMI. Esto genera, objetivamente, las condiciones para un paro general que unifique a toda la clase obrera y los sectores empobrecidos en una acción conjunta. Un primer obstáculo a vencer es la tregua de las direcciones de las centrales obreras. La profunda crisis de dirección en el SUTE, único sindicato que vivió un proceso de recuperación por parte de un frente multicolor donde la izquierda del FIT tiene responsabilidad en su conducción, así como el quiebre del Frente de Unidad Estatal con el alineamiento de la conducción de ATE a la política de ajuste salarial de Suárez, complejizan aún más la situación.

Apostamos a que sectores de la vanguardia obrera tomen en sus manos esta perspectiva, para que no sean los trabajadores quienes paguen con su trabajo los costos de los negocios y la especulación capitalistas, y se pueda imponer un Plan Obrero de salida a la crisis. Instamos a reagrupar al activismo y los delegados antiburocráticos, para desplegar una fuerte campaña militante por un congreso de delegados de base mandatados de la industria, los servicios y estatales, que prepare un plan de lucha unificado y abra un debate con los trabajadores de las ramas del transporte y los servicios públicos sobre la necesidad de avanzar en medidas de control obrero. Necesitamos poner en pie una instancia de los trabajadores, de deliberación y resolución, que organice un PARO PROVINCIAL como tarea inmediata.

COR Regional Mendoza