Molino Minetti: Derrotado el primer intento de desalojo
Poner a producir el molino con los 150 adentro
El miércoles 22 de enero se vivieron momentos de tensión en el molino Minetti. Tras el cierre fraudulento de los portones por parte de la empresa para fortalecer el lock out, los compañeros decidieron recuperar la planta, con el apoyo de la comisión de mujeres y algunos grupos de izquierda, incluida nuestra corriente. La respuesta de la patronal y de toda la institucionalidad del Estado no se hizo esperar: la justicia mandó la orden de desalojo y Schiaretti a la policía provincial con un operativo contundente. Son los cómplices, junto a la burocracia de UOMA, de garantizar el no pago de salarios, el lock out y los despidos de los tenaces molineros que vienen desde hace meses resistiendo este ataque.
Finalmente, luego de horas de tensión, los delegados hicieron un acuerdo para que la policía retrocediera, un acuerdo precario ya que se mantiene la amenaza de desalojo y un móvil policial se mantiene en el predio haciendo inteligencia. La tenacidad de resistencia de los molineros es ejemplar, merece el apoyo del conjunto de nuestra clase. La burocracia sindical de las CGTs y CTAs provinciales, amigas de Schiaretti y de Alberto, le está dando la espalda al conflicto, preocupadas más por garantizar el pacto social. Las oposiciones dentro de los sindicatos debemos redoblar esfuerzos, para sostener la pelea de los molineros y para poner a nuestros sindicatos en pie de lucha. ¡Que las CGTs y CTAs llamen ya a un paro provincial!
Para avanzar en la lucha, es necesario romper el lock out poniendo el molino a producir, convocando al conjunto de los compañeros para esta enorme tarea. Los mejores aliados para esto son los sindicatos de las ramas vinculadas a los servicios, al trasporte y la distribución de la materia prima y la harina, como Camioneros, Empleados de Comercio, Luz y Fuerza y Gas. Es necesario llamar a estos sindicatos y a sus trabajadores, con la tarea principal de derrotar el actual intento de desalojo y avanzar en la puesta en producción. También es necesario continuar luchando para derrotar la política cómplice de la UOMA y preparar el paro molinero. El camino de confiar en el ministerio, en la justicia o en el gobierno de Schiaretti ha demostrado llevar a un callejón difícil de sortear.
¡Reincorporación de todos los despedidos!
¡Poner el molino a producir!
¡Abajo el desalojo!
COR Regional Córdoba
24/01/2020
Tras más de dos meses y medio de conflicto docente, con enormes movilizaciones y paros contundentes, el gobierno de Llaryora y su ladero Cristalli debieron recurrir a la militarización de una de las sedes de la UEPC para intentar cerrarlo. La bronca de los trabajadores de la educación se asienta en una situación calamitosa, tanto desde el punto de vista salarial como de las condiciones de trabajo, permeadas por el descalabro económico impuesto por el plan de Milei, los yanquis y el FMI que se expresa en una creciente descomposición del tejido social en toda la provincia. No les alcanzó con cuatro ofertas salariales engañosas, con los aprietes del gobierno escolar, con los descuentos por los días de paro, incluso la conciliación obligatoria no les garantizaba poder imponer un acuerdo a la baja a la docencia. Debieron recurrir a la Policía de Córdoba, dejando al desnudo la estatización de los sindicatos y la crisis pasmosa de la burocracia celeste como mediación.
Repudiamos enérgicamente la militarización, la represión y la detención del delegado departamental de Capital, Pablo Perón, ocurrida el pasado lunes 20 de abril en las inmediaciones de la Casa del Docente. En ese recinto debía realizarse la asamblea provincial de delegados departamentales que, mandatados por las asambleas escolares, llevaban el contundente rechazo a la cuarta propuesta salarial del gobierno.
La presencia de la policía dispuesta por el gobierno de Llaryora y avalada por Cristalli, tuvo como objetivo imponer la aprobación de una cuarta propuesta bis, que incluía tres enmiendas (de mayo a octubre, dejar sin efecto el 2% y calcular la actualización por el 100% del IPC, un monto no remunerativo de $30.000 más para jubilados y el no descuento de uno de los días de paro) para permitir la conocida maniobra del cambio de los mandatos de los departamentales celeste aduciendo una “mejora”. Ante la falta de patotas propias, Cristalli y la celeste hicieron ingresar a policías de civil a la sede, mientras un brutal operativo acordonaba la cuadra para evitar que los activistas manifestaran su repudio al fraude de la burocracia. Cristalli ya había entregado la paritaria al estado patrón, ahora pasaba a entregar directamente el sindicato a la policía. Este accionar no sólo constituye un ataque a la organización democrática de la docencia, sino también un intento deliberado de silenciar la voluntad colectiva. Denunciamos estos hechos como parte de una política sistemática de disciplinamiento y rechazamos la presencia de policías infiltrados en la sede gremial.
La traición de la genuflexa conducción Celeste de UEPC no sorprende a nadie. La docencia de toda la provincia estamos llamados a desconocer y rechazar lo resuelto en esa asamblea provincial viciada, atravesada por prácticas burocráticas y condicionada por la presión del aparato de represión del Estado burgués.
Frente a este escenario, se vuelve imprescindible reafirmar la organización desde las escuelas, recuperar la iniciativa y exigir una representación que esté a la altura de las circunstancias. Impulsemos asambleas escolares para revocar a los delegados de la celeste y a todos los delegados que avalen la militarización de nuestra organización y su entrega a la patronal. Elegir nuevos delegados que respondan a la voluntad de la base es una tarea urgente.
La docencia necesita una conducción que no vacile frente a las presiones, sino que defienda con claridad las decisiones expresadas en los mandatos de las bases. Ahora bien, a nuestro entender, la conducción de la UEPC Capital en lugar de apoyarse en la fuerza de la base docente organizada en las escuelas, viene perdiendo tiempo sin avanzar en una definición clara en relación al problema de los problemas: la independencia de los sindicatos en relación al Estado. Primero, “rechazando” la conciliación obligatoria sólo de palabra, es decir, sin desacatarla y limitándose a exigir a la burocracia celeste que lo haga... cuando fue esa misma burocracia la que negoció la conciliación con Llaryora para evitar su propio derrumbe! Y ahora -con la anunciada traición de la burocracia Celeste- la línea fue “esperar y ver” como eso se traduce en “costo político” para Cristalli. Es decir, en lugar de poner toda la fuerza de la docencia -en unidad con el resto de los estatales como los judiciales que están en pleno plan de lucha o los trabajadores de hospitales que comienzan a calentar motores- para derrotar la imposición de un acuerdo a la baja a través de la represión, apuestan a un desprestigio de la Celeste (innegable) para recuperar el sindicato por la vía de las urnas el año que viene.
Frente al intento de disciplinamiento por parte de Llaryora y su ladero Cristalli, debemos ser claros con la docencia en lucha y enfrentar la injerencia del Estado en nuestros sindicatos. Enfrentando la reaccionaria Ley de asociaciones sindicales. Por la independencia de los sindicatos del Estado. Abajo el estatuto burocrático. El primer artículo del nuevo estatuto que debemos imponer para la UEPC debe decir bien grande: expulsión inmediata de todo representante sindical que colabore con las fuerzas represivas.
No podemos permitir que todas las enormes luchas que ha dado la docencia en Córdoba terminen traicionadas de la misma forma: en una votación amañada en la burocrática asamblea de delegados departamentales controlada por el aparato Celeste. Insistimos en la necesidad de barrer con ese organismo burocrático y reemplazarlo por un Plenario Provincial de delegados mandatados, una instancia de deliberación y resolución que exprese genuinamente la voluntad de las bases y que esté dispuesta a llevarla hasta sus últimas consecuencias. Algunos sectores de la propia conducción de la UEPC capital, como Construcción, dicen que eso significaría salirse del estatuto: ¡claramente el estatuto es parte de las ataduras del sindicato al Estado y fuente del poder de la burocracia! ¡Votemos en un plenario verdaderamente democrático un nuevo estatuto, cuyo principio sea la independencia del Estado, donde la asamblea sea soberana y rija la voluntad de las escuelas! En el interior provincial, numerosos compañeros y compañeras ven a UEPC Capital como una referencia de lucha y como la posibilidad cierta de desprenderse del lastre que representa la burocracia sindical. La delegación capital debe dejar sus vacilaciones de lado y ponerse a la cabeza de esta pelea, sólo tirando el estatuto celeste al basurero de la historia podremos conquistar el triunfo de la lucha de la docencia.
Debemos discutir con los docentes de las otras provincias que se encuentran peleando, aislados por la acción de la CTERA. La burocracia celeste es una sola en todo el país y es responsable directa del ataque perpetrado por el gobierno de Milei y los gobernadores a los trabajadores. Como primer paso, la UEPC Capital puede convocar, desde el lugar que se ha ganado en la lucha cordobesa, a un Congreso Nacional de delegados mandatados de toda la oposición docente para organizar el enfrentamiento a la burocracia sindical y discutir el programa y los métodos para llevar la lucha a la victoria. Por un paro educativo nacional para torcerles el brazo a las burocracias locales y a los gobernadores cómplices.
La militarización de los sindicatos para apuntalar a la burocracia sindical podrida es un precedente que como movimiento obrero no debemos dejar pasar, es un adelanto de los métodos que prepara la burguesía y los gobiernos ante el avance de la crisis. Impulsemos asambleas en las fábricas y lugares de trabajo y mocionemos el paro provincial activo e impongamoslo a las CTAs y CGTs como rechazo a este ataque de nuestros enemigos de clase. Es una forma de preparar el paro nacional en el camino a la huelga general para derrotar a Milei y sus aliados como el peronista Llaryora.
La gestión provincial al servicio de los planes de expoliación minera, bate récords de detenciones a manifestantes en defensa del agua, más de 40.
La movilización en contra de la reforma a la ley de glaciares terminó en Mendoza, una vez más, con una brutal represión y la detención de 8 personas. Tres compañeras fueron llevadas a la comisaría 7ma de Godoy Cruz, entre ellas una docente jubilada que fue una activa delegada escolar. Y cinco compañeros están detenidos en el Polo Judicial de Ciudad. Movilicemos a los lugares de detención por la libertad inmediata de las y los compañeros!!!
La decisión de Cornejo de gobernar en representación directa del capital minero, va mostrando resultados: récord de presos políticos, récord de aumento de la pobreza y la indigencia, récord de los salarios más bajos del país, récord de pérdida de puestos de trabajo, récord de retroceso en todas las ramas de la economía y de caída en la actividad económica.
Sin embargo, no puede mostrar el control de la calle que vendió en los foros de empresarios. La represión y persecución a los que se movilizan en defensa del agua, soportando brutalidad policial, abusos y arbitrariedad judicial, no ha sacado la protesta de las calles. El malestar está instalado en la provincia, en los lugares de trabajo, en las barriadas donde se vive cada vez peor, en escuelas y universidades. El impacto de la guerra, para cuya maquinarias estarán destinados los minerales que quieren extraer, ya golpea de lleno en el costo de vida.
Hay que sacudir los sillones de la burocracia sindical, garante de una paz social insoportable, pactada en paritarias a la baja. NO NOS ALCANZA Y NO SE AGUANTA MÁS. En cada lugar de trabajo y estudio instalemos el debate: impongamos a la burocracia la convocatoria urgente a asambleas y plenarios. Por la reapertura de paritarias. Por recomposición salarial. En repudio a la represión y contra el plan de expoliación imperialista.
BASTA DE CRIMINALIZAR LA PROTESTA!!!
Una vez más, la movilización por el agua y los glaciares termina en Mendoza con múltiples detenciones arbitrarias.
La jornada nacional de lucha en contra de la reforma a la Ley de Glaciares tuvo en Mendoza una movilización masiva que se desarrolló sin incidentes. Pero el gobernador Cornejo desplegó un desproporcionado operativo de seguridad, que usó para encerrar y violentar a los manifestantes en las veredas durante la desconcentración.
Son 9 los luchadores por el agua detenidos en esta jornada, llevando a más de 30 las personas detenidas en distintas acciones de protesta en la provincia solo por expresar su defensa del agua y el repudio a los intereses megamineros para los que gobierna Cornejo.
EXIGIMOS LA LIBERTAD INMEDIATA DE LOS 9 LUCHADORES DETENIDOS.
BASTA DE CRIMINALIZAR LA PROTESTA. EL AGUA NO SE NEGOCIA.
PARA DERROTAR LAS REFORMAS ANTIOBRERAS DE MILEI, CORNEJO Y LA OPOSICIÓN CÓMPLICE HAY QUE PARAR TODO!!!
PARO GENERAL Y PLAN DE LUCHA
Corriente Obrera Revolucionaria - Regional Mendoza
04/02/2026
El viernes 23 de enero, la empresa multinacional WEG lanzó una nueva tanda de despidos echando a 19 operarios a lo largo del fin de semana. Más tarde, desvinculó a varios jefes y supervisores, mostrando que lo que llaman “reestructuración” va en serio. Los compañeros respondieron con protestas de los despedidos en el portón y un quite de colaboración bajando la producción en la línea.
No se trata de un hecho aislado: la política de reducción de operaciones, cierres y despidos se da en todo el país, salvo en nichos muy puntuales de la producción que privilegia el gobierno lamebotas de Milei y sus socios imperialistas como la minería, el agro y Vaca Muerta. Pero también se multiplican las acciones obreras de resistencia, como los paros en Lustramax, Neumáticos Ruíz y Acindar, la lucha de los estatales con el Garrahan a la cabeza, las ocupaciones que vimos el año pasado en PR3. El ataque patronal contra el salario, los puestos y las condiciones de trabajo se da en medio del intento de las empresas y el gobierno de imponer una reforma laboral que modifique las relaciones capital-trabajo a favor de ellos. Buscan desmantelar la organización sindical en las fábricas, prohibir las asambleas y bloqueos, acabar con la negociación colectiva, flexibilizar los turnos y todas las condiciones de trabajo, rebajar aún más los salarios, entre otros. Todo en nombre de la competitividad de sus empresas en el mercado mundial. Por eso, usan la apertura de las importaciones como lanza para intentar derrotarnos.
La empresa tiene dos fábricas en la provincia de Córdoba, una en San Francisco que produce tableros eléctricos y otra en Córdoba capital, de motores destinados centralmente a la línea blanca (lavarropas y secarropas). La apertura de las importaciones ha afectado a esa rama, sobre todo obligando a las empresas a bajar los precios por la competencia de Brasil y China. Se trata de un descalabro producido por la propia desorganización económica capitalista. Pero por supuesto, WEG responde sin perder un centavo, con lo que llaman una “reestructuración”. Entendemos que esto probablemente signifique convertir la fábrica en una ensambladora, donde se monten piezas importadas. Esto ya ha pasado en muchas fábricas, sin ir más lejos en la vecina VW, donde cambiaron el mecanizado y armado de cajas de cambio por el ensamblado de motos y colectivos. Esta reestructuración, por supuesto, significa menos puestos de trabajo. WEG no pierde guita y los que pagan son los trabajadores, tirados a la calle como scrap. ¡No lo podemos permitir! Es necesario mantener la unidad con asambleas conjuntas entre despedidos y no despedidos y avanzar en la paralización total de la producción.
Los trabajadores industriales tenemos que enfrentar la desorganización económica que destruye nuestras condiciones de vida y trabajo. Para eso, es necesario ponernos en pie de lucha e imponer que la empresa abra los libros contables para ver cuál es la supuesta crisis que tiene y también los negocios que viene haciendo con el resto de las empresas a nuestras espaldas. No vamos a pagar su crisis: impongamos el control obrero de la producción y luchemos por el control de toda la rama, para así imponer las escalas móviles de horas de trabajo y salarios. Para eso, necesitamos recuperar la UOM y los sindicatos, sacándonos de encima a una burocracia que cacarea pero no toma ninguna medida firme contra los despidos que vienen afectando a los metalúrgicos desde hace más de dos años.
No hay nada que esperar. ¡Hay que salir a enfrentar la ola de despidos ya! Necesitamos un paro provincial metalúrgico por la reincorporación de los 19 despedidos de WEG y de todos los despedidos de la rama. Basta de despidos. El paro provincial debe servir también para preparar el paro nacional para el día en que se trate la reforma laboral (10 u 11 de febrero), no alcanza con marchas, debemos golpear a las patronales en la producción para hacerlos retroceder y pasar a la ofensiva.
La crisis económica no se toma receso por fin de año. Mientras, los gobiernos de Milei y Llaryora se encargan de garantizar los negocios de los empresarios, que quieren hacernos pagar su fiesta. La cara más cruda de este ataque, orquestado por el gobierno yanqui y el FMI que manejan el joystick de su representante Milei, son los despidos, los cierres de líneas de producción y hasta de fábricas enteras como los recientes casos de Electro Part (metalúrgica) e IBF (neumático). Esta ofensiva pretende ser coronada con la reforma laboral que el gobierno debió posponer para febrero.
Mientras tanto, en el congreso nacional y en la legislatura provincial, gobiernos y oposición vienen de debatir los presupuestos de ambos niveles del Estado capitalista. Discuten, en tanto representantes patronales, como repartir parte de la plusvalía que extraen a nuestra clase a través de los impuestos. Es otra vía para aplicar el ajuste a los trabajadores, principalmente a los estatales, sometiéndolos al congelamiento salarial, a despidos y al deterioro de sus condiciones de trabajo.
En Córdoba, Llaryora pretende desatar el nudo de la vieja disputa patronal con Nación por los fondos de la caja de jubilaciones aplicando un descuento extra a los trabajadores aportantes (lucifuercistas, judiciales, bancarios de Bancor, municipales de la capital, estatales provinciales, entre otros). Incluso amenaza con dejarle los despojos de la caja, utilizada como una lata donde meter la mano desde hace años por los gobiernos cordobecistas del PJ provincial y sus aliados, a los sindicatos. O unificarla con ANSES, otra fuente del saqueo de los diferentes gobiernos nacionales. Los descuentos, que van del 2% al 8% según una escala arbitraria fijada por el propio gobierno, han desatado la bronca de los estatales, ya sometidos a la destrucción salarial del tandem Milei-Llaryora y a un crecimiento exponencial del trabajo precarizado, sobre todo desde la pandemia. Las jubilaciones son lastimosas, luego de múltiples recortes y diferimientos, como denuncian los jubilados de Plaza San Martín todos los miércoles.
La burocracia sindical, que todo 2025 se ha limitado a hacer campaña electoral por alguno de los tres candidatos del peronismo, se ha visto obligada a salir, si bien con marchas sin paro y acotadas a los cuerpos orgánicos, salvo en aquellos sectores donde el activismo se viene organizando como en Judiciales, el SUOEM y la docencia de capital donde se recuperó la delegación de la UEPC.
Es necesario organizar la lucha en los lugares de trabajo, reforzando las asambleas e imponiéndolas en los lugares donde no se realizan, expulsando a los delegados vendidos. Mocionemos el llamado a poner en pie un congreso de delegados estatales con mandato de base, para organizar la lucha e imponer el paro provincial con toma de edificios. Tomemos el ejemplo del movimiento obrero que sale a luchar en Europa contra la crisis, ¡ocupemos todo!
La burocracia sindical es cómplice de Llaryora y Milei, ¡debemos echarla y recuperar los sindicatos! Además, nos mantienen divididos; la lucha de los trabajadores aportantes a la caja, para triunfar, deberá extenderse al conjunto de la clase obrera, principalmente a su núcleo industrial que es el que viene sufriendo los ataques más cruentos con despidos, retiros voluntarios y cierres. Impongamos un congreso provincial de delegados con mandato de la industria, los servicios, estatales, desocupados y jubilados, convocando a la juventud, para votar un programa y el paro provincial para derrotar el ajuste y pasar a la ofensiva.





