ELECCIONES DE SUTEBA EL 13 DE MAYO

Los docentes de la COR de la provincia de Buenos Aires, que militamos en la agrupación Nueva Letra, participamos del frente multicolor en Florencio Varela y Quilmes y llamamos a votar a la lista provincial. Sin embargo, no apoyamos la lista en Matanza. Y en este artículo queremos empezar un debate fraternal con todas y todos los activistas, militantes, delegados y docentes que honestamente están participando de estas elecciones para darle un puñetazo a la burocracia de la Celeste y así dar la pelea por un sindicato independiente de los partidos patronales y los gobiernos de turno.

RADIOGRAFÍA DE UNA BUROCRACIA CUARENTONA

El 13 de mayo hay elecciones en SUTEBA. Hace un buen tiempo ya, desde la última reforma del Estatuto del sindicato docente más grande de la provincia de Buenos Aires, se renuevan las juntas ejecutivas seccionales y la provincial cada cuatro años. La agrupación Celeste, conducida por Roberto Baradel desde el 2004, es una corriente sindical del peronismo. Desde la fundación del SUTEBA, que está por cumplir 40 años, dirige el sindicato de manera mayoritaria. Mary Sánchez y la Marcha Blanca del ‘88. Yasky, durante la Carpa Blanca y el conflicto bonaerense del 2001, son los antecesores de Baradel, un dirigente tan desprestigiado que esta vez, no se presenta. María Laura Torre es la dirigente que viene preparándose para ser la próxima Secretaría General del SUTEBA. Desde hace varios años, más precisamente durante la consolidación del kirchnerismo en el gobierno con el Frente para la Victoria, la agrupación lista Violeta, del PC, se convirtió en aliada sindical de la Celeste, en consonancia con la política de este partido que no sólo apoyó a los Kirchner, sino que son parte fundacional de La Cámpora, brazo interno del kirchnerismo en el PJ.

Esta radiografía política de lista Celeste-Violeta, no sólo es necesaria, podemos decir que es suficiente para comprender porqué con el paso de los años este sindicato que supo ser el más grande en número de afiliados, pero también de participación sindical, con centenares de delegados y delegadas que participaban de las instancias intermedias de la vida gremial del SUTEBA; hoy se ha transformado en un aparato burocrático, con dirigentes repudiados y con cada vez menos afiliados, pero más superestructura.

La Celeste le ha garantizado la aplicación de las políticas a todos los gobernadores peronistas y, cuando no gobierna el peronismo, al igual que al mando de la CTERA a nivel nacional, subordinan la política sindical al rol opositor del peronismo, que se puede resumir en “hacer que me opongo”, para desgastar al gobierno y presentarse como la alternativa. Como toda la burocracia sindical peronista, la política gremial de la Celeste -Violeta siempre se trata de lo mismo: que la clase trabajadora sea furgón de cola de algún sector patronal “nacional y popular”, a veces con discursos más progres, otros más conservadores, de lo que se trata es de garantizar la gobernabilidad y la alternancia de los partidos patronales en el poder. Así la Celeste ha sido el brazo ejecutor sindical en la docencia de las políticas educativas, como ahora, entregándole sus mejores cuadros como funcionarios al gobierno de Kicillof.

Pero como mencionamos más arriba, en estos 40 años la Celeste ha buscado y conseguido aliados, ahora con la Violeta, pero en algunos mandatos con la Azul y Blanca, agrupación sindical docente del PCR.

Y si analizamos políticamente, tiene mucho sentido esta unidad que supieron tener las dos agrupaciones. Porque el PCR anda buscando siempre algún sector patronal nacionalista donde cobijarse. Y ha sabido encontrar refugio en diferentes sectores del peronismo, tanto es así que en su momento formaron un frente electoral con un ex ministro kirchnerista que quiso jugar por separado, para luego directamente ser una parte más del “Frente de Todos”.

En realidad, la Celeste y la Azul y Blanca se unen o dividen por cuestiones ajenas a la lucha docente. En 2008 eran conducción juntas y las separó la crisis por la 125, es decir, una pelea entre distintos sectores de la patronal argentina. La Azul y Blanca se alineó con la patronal del campo, mientras que la Celeste apoyó a CFK. Pero no tuvieron problema en volver a unirse cuando peligró su conducción en algún distrito, a manos de la oposición.

La Azul y Blanca sabe jugar cualquier juego, para mantenerse como conducción, se ha pintado de Celeste, pero también de multicolor, un verdadero camaleón gremial. Con esta política ha sido oficialista y opositora a la Celeste, según le convenga, aunque pagando el costo de perder luego de 36 años la conducción en Quilmes.

 

LA MULTICOLOR

En el SUTEBA siempre hubo oposición a la Celeste, las corrientes de la izquierda trotskista son parte de la vida interna sindical bonaerense desde antes de la formación del SUTEBA. Con los vaivenes de la lucha de clases, la docencia argentina tiene tradición de lucha y organización, y la bonaerense no es la excepción. Antes del 2001 ya hubo, con La Matanza a la cabeza, un bloque de seccionales opositoras, que jugaron un rol combativo durante los conflictos. La Azul y Blanca, conduciendo Quilmes y Berazategui.

El frente Multicolor, surgió como un frente de agrupaciones para ganarle a la celeste, y así se conquistaron varias seccionales en algunos períodos.

Este frente incluyó a la Azul y Blanca, que en la elección anterior definió “salir de la multicolor”. Y en este 2026, presenta SU en muchos distritos y a nivel provincial. Excepto en La Matanza, distrito en el que se formó un Frente “Multicolor- Azul y Blanca”. Al PCR no le importa mucho lo cromático, tampoco lo programático, le interesa ganar en algún lado, y parece que están convencidos de que en Matanza se le puede ganar a la Celeste-Violeta.

 

 

UN DEBATE QUE HAY QUE DESARROLLAR: ¿QUÉ OPOSICIÓN NECESITAMOS?

 

Los docentes la agrupación Nueva Letra no fuimos parte de la Multicolor porque para nosotros la Azul y Blanca es parte de la burocracia sindical, por su programa político y sus métodos en las seccionales que condujo. No estamos diciendo que puntualmente no se pueda hacer unidad de acción para impulsar la lucha, pero el PCR no es combativo ni antiburocrático.

Los docentes hemos perdido conquistas y ha avanzado la precarización y la flexibilización en nuestro sector, además de la pérdida de poder adquisitivo de nuestro salario. La clase trabajadora lucha por sus reivindicaciones y/o resiste a la ofensiva de la burguesía, y la docencia no escapa a eso. Todos los años se desarrollan procesos de lucha docente, en todo el país. Y en cada lucha se evidencia la necesidad de sacarse de encima a la burocracia sindical, que año tras año se transforma en un escollo mayor. Y en cada entrega o agachada, la bronca e impotencia del activismo docente se percibe con más claridad.

Es una tarea ineludible de las agrupaciones antiburocráticas disputar la dirección a la burocracia sindical y recuperar los sindicatos como herramientas de organización y lucha, pero también como organismos de la clase trabajadora para luchar contra este sistema capitalista que nos hunde en la miseria y la descomposición social, y nos lleva a la barbarie. No se trata solo de luchar por el salario. La independencia de clase es una frase muy usada por el activismo militante de izquierda, pero ¿qué quiere decir? Ésta es para nosotros una discusión muy importante, que hay que desarrollar.

Las agrupaciones sindicales de la Multicolor son parte de la oposición antiburocrática y en este último periodo la Multicolor como frente ha desarrollado la lucha desde las seccionales que conducen, muchas veces abriendo la posibilidad de que miles de docentes se sumen a luchar y expresen su descontento con la burocracia de la Celeste. Son indudablemente combativas las seccionales conducidas por la Multicolor y expresan a los sectores combativos de la docencia en toda la provincia. Esa es la razón por la que impulsamos un frente con ellos en estas elecciones del 13 de mayo. Sin embargo, nos parece un error la unidad que concretaron en La Matanza con la Azul y Blanca. ¿Por qué? Tenemos mucho para decir sobre esta corriente que condujo sola o en diferentes alianzas en Quilmes y Berazategui, pero lo esencial HOY se puede resumir en que son aliados políticos de Kicillof y, por tanto, de la Celeste-Violeta. Transcribimos algunas definiciones de dirigentes de la Azul y Blanca en la prensa del PCR:

Entonces, ¿dónde queda la independencia de clase en una alianza con el PCR? Nos debemos esta discusión y este balance ¿hasta dónde vamos a recuperar SUTEBA Matanza de la mano de un socio político de la Celeste-Violeta y Kicillof?

 

 

 

 

 

 

 

 

1° de mayo: Derrotemos al imperialismo. Por una salida revolucionaria a nivel mundial

1 de mayo

Publicado en TRCI-web

En el mundo se sigue desarrollando una etapa que hemos denominado de descomposición del imperialismo y procesos de asimilación de los ex Estados obreros. Asistimos a una nueva guerra del imperialismo norteamericano en alianza con el enclave de Israel, esta vez contra Irán. Defendemos a la nación oprimida y sostenemos que la derrota del imperialismo en Irán debe ser con la clase obrera a la cabeza de una lucha antiimperialista, que implica indefectiblemente la tarea de echar al gobierno teocrático y reaccionario de los ayatolas iraníes.

El imperialismo norteamericano, la actual dirección de esta fase del capitalismo imperialista, intenta revertir su pérdida de hegemonía recurriendo a su poderío militar, como uno de sus últimos recursos ante la imposibilidad de imponer su poderío económico y en la necesidad de recrear un nuevo equilibrio inestable. Este retroceso en la guerra contra Irán, aunque coyuntural, no es un problema menor, ya que lo debilita frente a las otras potencias y a nivel interno le ha generado una crisis política que no sólo puede expresarse en las próximas elecciones de noviembre, sino que puede profundizar las acciones de masas que vienen generando enormes movilizaciones contra el gobierno.

Tenemos que frenar las políticas guerreristas del imperialismo en todo el mundo:  por el triunfo de las masas iraníes contra EEUU y el enclave israelí; por que en Medio Oriente triunfe la resistencia palestina y destruya al enclave israelí y a todas las direcciones contrarrevolucionarias; para que el proletariado ucraniano y ruso enfrenten a sus gobiernos y desarrollen una guerra revolucionaria para derrotar el proceso de asimilación en curso; para que el proletariado chino sea parte de las luchas del proletariado mundial y enfrente el proceso de asimilación del ex Estado obrero. Desarrollemos una lucha antimperialista contra el imperialismo norteamericano en nuestra región y el avance de su política reaccionaria para Cuba.

Los trabajadores del todo el mundo debemos enfrentar esta situación mundial con la fuerza de nuestra clase para destruir este sistema capitalista que sólo nos garantiza super explotación y una vida miserable.

El sistema capitalista expresa una crisis histórica en su organización de las relaciones sociales de producción y sus formas de dominación. La economía mundial se encamina a una recesión con elementos de depresión, con crisis de deuda y procesos inflacionarios en gran parte del planeta.

Este 1º de mayo reafirmamos nuestra historia como clase y levantamos con firmeza las banderas de la Comuna de París, de la Revolución Rusa, de los mártires de Chicago y de los dirigentes obreros que murieron o fueron asesinados enfrentando a este sistema capitalista. Por eso a 140 años de aquel 1° de mayo en el que la burguesía norteamericana asesinaba a los mártires de Chicago es central retomar las tareas de los revolucionarios en la pelea contra el capitalismo y sus instituciones, especialmente los Estados nacionales. Luchamos por la destrucción del Estado burgués y nos apoyamos en la experiencia de la Revolución Rusa y su sistema soviético.

Recuperar las banderas del internacionalismo pone como tarea central la reconstrucción de la IV Internacional, para dotar de una dirección revolucionario a este proceso histórico, para regenerar una vanguardia obrera que pueda dar una perspectiva marxista al proletariado mundial. Sostenemos la necesidad de llamar a una Conferencia internacional de las corrientes trotskistas que aun reivindican la dictadura del proletariado para discutir las tareas ante la situación mundial.

Para los trabajadores latinoamericanos, la tarea es tirar de forma revolucionaria a nuestros gobiernos y el imperialismo norteamericano. Y que esto aporte para comenzar un proceso antimperialista en América Latina que barra con los gobiernos bonapartistas sui generis y abra camino, mediante la revolución obrera y socialista, a la Federación de Repúblicas Socialistas de América.

Por la unidad internacionalista de los trabajadores. Por la derrota del imperialismo

Por el triunfo de las masas iranies y la expulsión del imperialismo de la región.

¡Por la derrota del enclave de Israel y el triunfo de la resistencia Palestina!

¡Viva la lucha de la clase obrera mundial! ¡Viva la IV Internacional!

EL IMPRESO #95


95.pdf

Campaña Independiente de Solidaridad Obrera y Estudiantil con Cuba

A continuación reproducimos el llamamiento del Comité de Solidaridad Obrera y Estudiantil con Cuba

 

 

El bloqueo con el que desde hace décadas el imperialismo yanqui asfixia a Cuba se ha profundizado con las criminales medidas tomadas por el gobierno de Donald Trump prohibiendo bajo amenaza a terceros países el suministro de petróleo a la isla.

Como si el planeta fuera un dominio colonial yanqui, esta gangsteril imposición imperialista busca sitiar a Cuba para obligar al gobierno cubano a optar entre capitular o enfrentar un estallido desesperado que abra el camino de la contrarrevolución.

Los gobiernos “progresistas” de Sheinbaum, Lula y Petro se han sometido a las órdenes de Trump y Marco Rubio y han dejado de enviar petróleo, que es lo que realmente necesita Cuba en primer lugar para enfrentar la aguda crisis energética.

Desde hace meses Cuba no recibe una gota de petróleo.

Este sitio a Cuba, como la guerra genocida contra Palestina, el secuestro de Nicolás Maduro y su reemplazo por el gobierno títere de Delcy Rodríguez o la guerra contra Irán, forma parte de una ofensiva del imperialismo yanqui para intentar revertir la decadencia de su hegemonía a escala mundial.

En el contexto de esa ofensiva pretenden recolonizar Cuba como parte de una política para convertir a toda América Latina en un protectorado colonial yanqui.

Somos críticos del gobierno cubano, del programa de reformas de mercado y de promoción del turismo de lujo como salida para Cuba y de su impacto en el crecimiento de la desigualdad y el deterioro de los servicios sociales conquistados por el pueblo trabajador cubano. 

Así como somos críticos de la gestión burocrática económica y política del país que ha venido deteriorando la situación de las mayorías trabajadoras y de su opresión burocrática en todos los terrenos.

Defendemos el derecho de los trabajadores y el pueblo cubano a manifestarse por sus derechos. 

Pero no por eso perdemos de vista que la solución no es la recolonización yanqui de Cuba ni que se hagan del poder los gusanos de Miami que están apoyando el bloqueo criminal.

La solución no es volver a la Cuba del analfabetismo, de la tuberculosis y del latifundio.

La solución no es restituir los negocios del gusanaje de Miami cuyo principal lobbysta es el propio secretario de Estado Marco Rubio,

La solución no es volver a la condición de prostíbulo y casino del imperialismo yanqui.

La solución es defender la independencia de Cuba que solo puede garantizar un verdadero gobierno de la clase trabajadora que planifique la economía de manera democrática.

¡La recolonización yanqui de Cuba sólo agravará las penurias y las injusticias que sufre la clase trabajadora cubana!

Es el pueblo trabajador cubano el que debe decidir su propio destino.

¡Abajo el cerco imperialista yanqui contra Cuba!

¡Impongamos a los gobiernos latinoamericanos, en particular a Sheinbaum, Lula y Petro el envío de petróleo a Cuba contra las órdenes de Trump!

¡Sólo el pueblo trabajador cubano tiene derecho a decidir el destino de Cuba!

 

Organizaciones coordinadoras:

Partido Socialista de los Trabajadores 

Izquierda Socialista

Partido Obrero

Nuevo MAS

Corriente Obrera Revolucionaria

Autodeterminación y Libertad

Organización Socialista de los Trabajadores

 

Por la derrota de EE.UU. y su enclave sionista de Israel

Hay que arrasar con el capitalismo a nivel mundial

El retroceso de Trump, luego de amenazar con destruir una civilización entera en la guerra contra Irán, ha puesto en evidencia una vez más la debilidad del decadente imperialismo. También quedó manifiesta la desesperación de Israel, que atacó el Líbano después de haberse acordado la tregua, dado que el cese al fuego perjudicaba sus intenciones de hacerse con parte de ese país.

El imperialismo norteamericano, la actual dirección de esta fase del capitalismo imperialista, intenta revertir su pérdida de hegemonía recurriendo a su poderío militar, como uno de sus últimos recursos ante la imposibilidad de imponer su poderío económico y en la necesidad de recrear un nuevo equilibrio inestable. Este retroceso, aunque coyuntural, no es un problema menor, ya que lo debilita frente a las otras potencias y a nivel interno le ha generado una crisis política que no sólo puede expresarse en las próximas elecciones de noviembre, sino que puede profundizar las acciones de masas que vienen generando enormes movilizaciones contra el gobierno.

Pero ni siquiera ese poderío militar ha podido doblegar a Irán, que respondió con algunos ataques para desestabilizar a los aliados de EE. UU. en la región, centralmente a los países del golfo pero también a Israel, mostrando las debilidades de su supuestamente inexpugnable sistema de defensa antimisiles. Sin dudas, lo que más daño le generó al imperialismo y a la economía mundial en su conjunto fue el cierre del estrecho de Ormuz, provocando un aumento del precio del petróleo y una aceleración de la inflación a nivel mundial.

Este elemento muestra la podredumbre de la clase capitalista, que en su afán de sostener este sistema y sus Estados o semi Estados está dispuesta a llevarnos a la guerra y a mayores penurias, para defender sus intereses de clase. Nos pronunciamos por el triunfo del pueblo iraní y al derroto del ejército yanki en esta guerra, pero no defendemos el régimen brutal teocrático que fue impuesto por los ayatolas luego de la derrota del proletariado en la revolución iraní.  El gobierno venía siendo puesto en jaque por las masas con las enormes movilizaciones de los últimos meses, resistiendo a la salvaje represión y persecuciones. Trump y Netanyahu quisieron arrancarles la lucha a las masas y utilizarlas como base de maniobra para una ruptura del régimen en base a sus intereses. El fracaso de esta intentona muestra la potencialidad del proletariado iraní y pone en primer plano sus tareas. Sostenemos que la derrota del imperialismo en Irán debe ser con la clase obrera a la cabeza de esa lucha antimperialista, que eche al gobierno de los ayatolas. Es necesario que el proletariado petrolero tome el control del estrecho de Ormuz y abra una situación revolucionaria en la región, que prepare a una vanguardia obrera que levante la bandera de la destrucción del enclave de Israel y de los gobiernos que apoyan a EE. UU. hacia una Federación de Repúblicas Socialistas de Medio Oriente y el Magreb.

Esta tarea es imposible de realizar si no se desarrolla una solidaridad activa internacional para enfrentar al imperialismo y sus aliados. El proletariado norteamericano que viene enfrentando al gobierno de Trump y a su brazo paramilitar ICE, tiene que dar un paso más frenando la maquinaria bélica. Los trabajadores de la UE tienen que expulsar a EE. UU. de las bases militares que tienen en la región, enfrentar a sus gobiernos que fueron parte del genocidio en Gaza y que algunos hoy están dando un apoyo parcial a las políticas de Trump en Irán. La clase obrera de los ex Estados obreros debe actuar en la guerra Rusia-Ucrania planteando la perspectiva de una guerra revolucionaria que derrote a Zelensky y la OTAN y a Putin para frenar el proceso de asimilación catastrófica que se está desarrollando en la restauración capitalista. La clase obrera china tiene el papel central de enfrentar al gobierno del PCCH que es garante del acuerdo de tregua mediante la mediación de Paquistán y que viene de ser garante del genocidio en Gaza con la política de coexistencia pacífica con el imperialismo norteamericano. Los intereses de la burocracia contrarrevolucionaria China no son los intereses de los trabajadores. En su supervivencia de sostener un rol de clase, la burocracia china busca la restauración capitalista y su inserción en el sistema capitalista de forma diplomática, una utopía reaccionaria, imposible de que suceda de forma pacífica.

En Latinoamérica, es de vital importancia derrotar al imperialismo en Venezuela, tirando abajo el gobierno títere de Delcy Rodríguez, impidiendo el ataque a Cuba y rompiendo el bloqueo yanqui. En la Argentina tenemos que derrotar a Milei, aliado al imperialismo de EE. UU. en la región.

En este escenario mundial los revolucionarios tenemos que reagrupar nuestras fuerzas y organizarnos detrás de un programa transicional que impulse una lucha antimperialista y la combine con las tareas socialistas para enfrentar al capitalismo a escala mundial y derrotarlo.

Ante la magnitud de la crisis, la aceleración de las políticas guerreristas y las consecuencias para nuestra clase se torna urgente el llamado a una Conferencia Internacional con las corrientes que aún levantan la dictadura del proletariado. Hacemos este llamado desde la necesidad de avanzar en abrir un debate al interior de las corrientes trotskistas, para reagrupar a la vanguardia detrás de un programa revolucionario y poder intervenir en la situación internacional como dirección revolucionaria que aspira a que emerja una nueva generación que retome las tareas históricas de construir el partido mundial de la revolución, que en esta época es la reconstrucción de la IV Internacional.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cornejo y su récord de presos políticos en Mendoza

La gestión provincial al servicio de los planes de expoliación minera, bate récords de detenciones a manifestantes en defensa del agua, más de 40.
La movilización en contra de la reforma a la ley de glaciares terminó en Mendoza, una vez más, con una brutal represión y la detención de 8 personas. Tres compañeras fueron llevadas a la comisaría 7ma de Godoy Cruz, entre ellas una docente jubilada que fue una activa delegada escolar. Y cinco compañeros están detenidos en el Polo Judicial de Ciudad. Movilicemos a los lugares de detención por la libertad inmediata de las y los compañeros!!!

La decisión de Cornejo de gobernar en representación directa del capital minero, va mostrando resultados: récord de presos políticos, récord de aumento de la pobreza y la indigencia, récord de los salarios más bajos del país, récord de pérdida de puestos de trabajo, récord de retroceso en todas las ramas de la economía y de caída en la actividad económica.

Sin embargo, no puede mostrar el control de la calle que vendió en los foros de empresarios. La represión y persecución a los que se movilizan en defensa del agua, soportando brutalidad policial, abusos y arbitrariedad judicial, no ha sacado la protesta de las calles. El malestar está instalado en la provincia, en los lugares de trabajo, en las barriadas donde se vive cada vez peor, en escuelas y universidades. El impacto de la guerra, para cuya maquinarias estarán destinados los minerales que quieren extraer, ya golpea de lleno en el costo de vida.

Hay que sacudir los sillones de la burocracia sindical, garante de una paz social insoportable, pactada en paritarias a la baja. NO NOS ALCANZA Y NO SE AGUANTA MÁS. En cada lugar de trabajo y estudio instalemos el debate: impongamos a la burocracia la convocatoria urgente a asambleas y plenarios. Por la reapertura de paritarias. Por recomposición salarial. En repudio a la represión y contra el plan de expoliación imperialista.

50 AÑOS DE IMPUNIDAD

Este 24 de marzo llamamos a movilizar en todo el país y a hacer actos independientes con organizaciones de izquierda, sindicatos, listas y delegados combativos y los sectores en lucha. En oposición a las líneas de conciliación de clases de los organismos cooptados por el Estado y del peronismo, que en estos últimos años ha sido garante del gobierno negacionista de Milei.

La clase obrera vengará la sangre de nuestros mártires

A 50 años del 24 de Marzo de 1976, el imperialismo, que fuera el gran impulsor y organizador del golpe genocida, nos quiere llevar a una guerra que no es nuestra, previamente perpetrando el genocidio en Gaza y hoy masacrando al pueblo iraní de la mano del enclave sionista de Israel. El gobierno títere de Milei y sus cómplices, a la par que reivindica el golpe cívico militar, pretende someter a los trabajadores a la bota yanqui.
Mucho tiempo e infinidad de acontecimientos han pasado desde aquella primera ronda de las madres en la plaza. Movilizaciones, leyes de impunidad, indultos, reivindicaciones y cooptación de los principales organismos de DDHH han sido los componentes de un largo camino en la lucha contra los genocidas, en la búsqueda de una justicia que no termina de llegar. Lo que no pudieron desactivar mediante la persecución y el ninguneo, los capitalistas lo lograron abriendo la billetera. Los 12 años de kirchnerismo sirvieron para domesticar a los movimientos democráticos mediante homenajes, cargos en el estado, subvenciones y romantización de una “juventud maravillosa” cuyas ideas fueron edulcoradas para hacerlas inofensivas. El PJ, el gran entregador de la militancia y el activismo de los 70s, lavó su cara bajo el silencio cómplice de muchos sobrevivientes, que pasaron de ser parias políticos a protagonistas de una liturgia llena de engaños. Como todo lo que toca el estado lo descompone, las denuncias de corrupción y clientelismo no sólo han minado el prestigio de los principales organismos de DDHH, sino que los han vuelto pasivos y impotentes ante la ola de negacionismo que ha inundado el escenario político con el gobierno de Milei. Abuelas, los restos de Madres e HIJOS sólo se han limitando a indignarse y pronunciar reclamos vergonzosos a la población por no haber votado a Massa en las últimas elecciones.
Esta tragedia no hubiera sido posible sin las organizaciones reformistas como la CTA, el Frepaso y otras yerbas, que hacia el final del menemismo utilizaron a Madres, HIJOS y organismos menores como base electoral para la Alianza, allanando el camino para la cooptación estatal.
Los juicios a los genocidas fueron convertidos en un gran circo donde los cómplices civiles, del poder judicial y los empresarios salieron indemnes. Las prisiones domiciliarias permitieron a los torturadores hacer sus vidas normalmente, burlándose en la cara de sus víctimas, amparados en esta democracia para ricos. Hoy la burguesía vuelve a sentar una provocación imponiendo nuevos regímenes domiciliarios para genocidas, dejando en evidencia que todas las leyes, todas las proclamas en nombre de la democracia no son sino meros engaños para distraernos.
Sin embargo, y a pesar de todas las derrotas, hay algo que no deja dormir tranquilos a los capitalistas: no pudieron borrar de la historia las hazañas de nuestra clase. Los burgueses utilizaron todos los dispositivos a su alcance: represión, muerte, cooptación, mentiras, engaños y sin embargo el peligro resurge en cada lucha obrera, en cada instancia de organización, simplemente porque no se puede matar la lucha de clases.
El gobierno mileísta, como pocos, ha dejado al descubierto el odio visceral que los capitalistas sienten hacia la clase obrera y sus organizaciones. La represión, la reforma laboral, sus leyes y sus medidas destilan miedo y resentimiento contra nuestra clase. Sin embargo, ese odio no es correspondido aún gracias a la acción de la burocracia sindical y el peronismo, que nos dicen que hay una burguesía nacional buena a la cual defender, y que el estado burgués puede arbitrar en los conflictos de clase. Los revolucionarios, que no nos dejamos engañar por estos mecanismos, tenemos la tarea de enfrentar a los mentirosos, para despertar el verdadero odio de clase, motor de la venganza histórica de la clase obrera.

 

Justicia por Cristian Pereyra

El docente Cristian Pereyra fue asesinado el 16 de marzo mientras trabajaba en su segundo trabajo como chofer de aplicación para llegar a fin de mes. Trabajaba en escuelas técnicas de la Matanza, inserta en un sistema de educación pública en ruinas, con salarios de hambre. El asesino, un policía bonaerense que le disparó con el arma reglamentaria para robarle el auto. El gobierno de Kicillof es responsable.

Este suceso trágico no es un hecho aislado, sino una muestra de la catástrofe social que nos están imponiendo Milei, socio del imperialismo de Trump, las patronales, con la venia del todo el arco político opositor, en especial el PJ, y la complicidad de la burocracia sindical. Todos ellos son responsables de la situación de hambre en la que están los docentes y la gran mayoría de los trabajadores.

Nos solidarizamos con sus familiares y compañeros. La muerte de Cristian tiene que ser investigada y esclarecida por una comisión independiente encabezada por compañeros delegados de su escuela. Los docentes debemos organizarnos para enfrentar el ajuste y poner fin a esta crisis planteando una salida obrera. Para empezar, debemos recuperar nuestras organizaciones para la lucha, echando a los agentes del Estado y las patronales que están en su conducción. El 17 de marzo se logró imponer un paro y movilización en SUTEBA de Matanza, tenemos que seguir la lucha hasta imponer un paro nacional educativo a CTERA, por justicia para Cristian Pereyra y por el triunfo de las luchas docentes que se están dando en todo el país, como Catamarca, San Juan, Santa Fe, Córdoba y Jujuy entre otras. ¡Salario igual a la canasta familiar con un cargo, basta de pluriempleo! ¡No a la reforma laboral!

Despidos en el sistema financiero. ¡Organicémonos para frenar a los banqueros!

La situación del sistema financiero semicolonial de Argentina no es ajena a la crisis económica que se ha venido acelerando en los últimos meses, no sólo por efectos de problemas “endógenos”, sino por el desarrollo de una crisis de la economía mundial atravesada por conflictos bélicos que amenazan con generalizarse. El plan de Milei de atar el destino de la economía argentina a los dictados del gobierno estadounidense y un puñado de empresarios imperialistas está haciendo estragos en la economía argentina.

Desde la city porteña, los funcionarios y “brokers” intentan ser optimistas de cara al 2026, ya que ven que la supuesta baja del riesgo país y de las tasas deberían impulsar la expansión del crédito. El primer trimestre del año no ha cumplido las expectativas de repunte, sacudido por la volatilidad generada por la guerra, el desplome de Wall Street tras el aumento del petróleo y una serie de variables inciertas que hacen que se retaceen las promesas de inversiones en nuestro país. A esto se suman los desastres del gobierno y un aumento de la inflación.

Despidos, familias sin ingresos y trabajadores endeudados

Entre las medidas del plan “motosierra” de Milei, prometido en 2023, para reducir el gasto público y frenar la inflación se encontraron una serie de políticas monetarias: reducción del dinero circulante, levantar las restricciones cambiarias y eliminar las regulaciones para operar en el sistema financiero. La fórmula mágica de “secar la plaza de pesos” redujo drásticamente el acceso al crédito tanto minorista como productivo. El fin del llamado “cepo” para reemplazarlo por las “bandas de flotación del dólar” resultó no ser un equilibrio espontáneo del mercado y a fines de 2025 Caputo no sólo se vio obligado a intervenir, sino que debió apelar a un segundo rescate (después del solicitado al FMI), ahora de Trump, para evitar una crisis mayor, demostrando la fragilidad del sistema financiero semicolonial. La apertura de las importaciones no surtió un efecto equilibrador de los precios, sino que profundizó la recesión y llevó a cientos de empresas a la quiebra. Los cierres de establecimientos, cuyo caso más emblemático es el de Fate, no han cesado desde el año pasado. Miles de familias se han quedado sin ingresos. Además, el derrumbe de los salarios promedio, por debajo de la canasta básica, han hundido el consumo de la clase obrera a niveles históricos. Un dato alarmante es el nivel de morosidad en el crédito de las familias, que en enero de este año alcanzó su máximo histórico de 10,3%.

La banca nunca pierde

En este escenario, los bancos están reclamando que sus balances están “en rojo” debido a la contracción del mercado y otras hierbas. En 2024 los bancos acusaron un boom en la bolsa, con el Galicia a la cabeza, y empezaron a transformar el negocio pasando de las LELIQS –es decir, las ganancias que les garantizaba el Estado- a competir por ganar carteras de créditos y clientes privados. Así, apuntaron a la intermediación financiera lanzando los fondos comunes de inversión o los CEDEARS. Sin embargo, en 2025 vieron un margen de ganancia mucho más ajustado, con menos liquidez, más mora y más competencia con las fintech. A mediados del año pasado el BCRA endureció los encajes, lo que limitó más el margen de oferta de dinero. Los ADRS (recibos de depósitos estadounidenses) de los bancos argentinos en Wall Street acumularon pérdidas de hasta 23%, con Supervielle a la cabeza.

Pero lo que los banqueros llaman “balances en rojo” significa que han ganado menos, no que han perdido. Si crece la mora, se toman medidas para resguardarse del “riesgo”; si el mercado trae amenazas, se recurre a intervenciones del Estado. Esta es la excusa que usan para ponerse a tono con la ola generalizada de despidos. En los últimos meses se han profundizado los recortes y despidos (abiertos o encubiertos como “retiros voluntarios”) que se vienen aplicando desde la época de la pandemia. Desde 2020, mientras la burocracia sindical cerró los sindicatos y nos dijo que no se podía hacer nada, las patronales experimentaron con todo tipo de iniciativas para avasallar conquistas laborales, ensayar esquemas de “trabajo flexible” como los bancos de horas e imponer ritmos de trabajo más acelerados sobre una plantilla reducida de empleados en blanco y otro tanto tercerizados por fuera de convenio. La supuesta “reconversión tecnológica” no redundó en costos tanto menores, ya que los bancos se ven cada vez más obligados a invertir en productos informáticos “enlatados” como los de prevención de fraudes. Por eso nunca debemos olvidar cuál es la principal máxima de los capitalistas: la variable de ajuste son los trabajadores.

La burocracia sindical es cómplice

Por años el secretario general de La Bancaria, Sergio Palazzo (en el cargo desde 2009 y reelecto nuevamente en 2025), posó de ala combativa de la CGT, juntándose con Pablo Moyano e impulsando la Corriente Federal de Trabajadores. Con la implosión del peronismo y el consecuente recrudecimiento de las peleas internas, este radical devenido kirchnerista parece que decidió bajar el perfil. Como diputado de Unión por la Patria posa de opositor, mientras en su rol como sindicalista apuesta a desmovilizar al gremio y llevar todos los reclamos de los trabajadores a las peleas parlamentarias. Ya ni amaga a discutir paritarias y pretende que los bancarios nos conformemos con un aumento salarial en base a una estimación falsa por parte de un INDEC manipulado. Descansa en el congelamiento salarial del resto de los trabajadores para disciplinar cualquier aspiración a un aumento acorde al encarecimiento del nivel de vida real. Es muy claro que juega como agente de la burguesía en las filas obreras, atando al sindicato al Estado y sus instituciones.

La frustración de la base ante un sindicato que no organiza ni discute las decisiones que afectan directamente a las condiciones de trabajo se termina traduciendo en una enorme desconfianza hacia la organización sindical. Esto ha quedado claro en la imposición por parte de las patronales de negociaciones individuales para acordar los mentados “retiros voluntarios”, en condiciones totalmente desventajosas, en las que la burocracia no interviene y finge demencia. Sólo atinaron a impulsar una tibia negociación con el Banco Santander, pasado ya el primer tramo de recorte y cierre masivo de sucursales. Pero la sangría de puestos de trabajo continúa. La aprobación en el Congreso de la reforma laboral -aunque aún está por verse si logran implementarla- ha envalentonado a los empleadores para amenazar a los empleados que no quieran aceptar la invitación a renunciar a su trabajo con el argumento de que si no “agarran” ahora (con algún dinero más de indemnización), luego se los podrá desvincular en las condiciones de despido que prevé la nueva legislación, o sea, peores. Esto es un chantaje que la burocracia deja pasar porque es cómplice.

Recuperemos el sindicato para la lucha

La conducción de La Bancaria, alineada junto a Palazzo con un PJ en crisis, son cómplices del brutal ajuste que estamos viviendo. Quienes defendemos los intereses de la clase obrera, debemos enfrentar el intento de las patronales y la burocracia de desmoralizarnos y desorganizarnos. Tenemos que retomar la iniciativa y hacer valer la fuerza de nuestra clase. Para esto hay que recuperar nuestro gremio, con total independencia del Estado burgués.

Pongamos en pie una Oposición Revolucionaria en el sindicato para pelear por esta perspectiva. Empecemos por agrupar a la vanguardia bancaria para levantar la necesidad de un inmediato plan de lucha contra los despidos, por el pase a planta de los tercerizados, por el encuadre de los trabajadores de las Fintech y empresas afines a los servicios financieros dentro del convenio bancario, contra la reforma laboral y por la reapertura inmediata de la paritaria. Realicemos asambleas en todos los lugares de trabajo y elijamos delegados, con mandato, para comenzar a organizarnos. Convoquemos a un Congreso de delegados de base del sindicato para profundizar este debate y desarrollar las medidas necesarias.

Por un programa de transición

La recuperación de los sindicatos debe ser un paso para que nuestra clase comience a ser consciente de su fuerza y se prepare para dirigir la futura sociedad socialista, sobre la ruina de la sociedad capitalista y sus instituciones.

Los empresarios utilizan la excusa de que están quebrados para cerrar establecimientos y despedir trabajadores amparados en el secreto comercial. Debemos romper ese secreto, los bancos deben ser sometidos a observación por parte de la clase obrera mediante la apertura de los libros contables. Esto nos permitirá revelar el derroche espantoso de trabajo humano que resulta de la anarquía del capitalismo y de la exclusiva persecución de la ganancia. Para crear un sistema único de inversión y de crédito, según un plan racional que corresponda a los intereses de toda la nación es necesario unificar todos los bancos en una institución nacional única. Sólo la expropiación de los bancos privados y la concentración de todo el sistema de crédito en manos de un Estado obrero pondrá en las manos de éste los medios necesarios, reales, es decir materiales, y no solamente ficticios y burocráticos, para la planificación económica. Hay que preparar una salida revolucionaria, bajo la dirección de un partido revolucionario de la clase obrera, que expropie a los capitalistas, destruya al Estado burgués y siente las bases para una economía basada en la planificación.