Avanza el Frente Roja-Bordó en el Belgrano Norte. Derrotamos la proscripción de la burocracia sindical de Sasia y la Verde.

Por Ferroviarios de la COR

El 17 de diciembre son las elecciones generales y ejecutivas de la Unión Ferroviaria. Elecciones pospuestas mancomunadamente entre el gobierno, los empresarios y la burocracia sindical durante toda la pandemia. No podían permitir que se expresara la bronca de miles de trabajadores que nos expusimos al virus, nos atacaron en las condiciones laborales, mientras la burocracia estaba en casa.

El Secretario General de la UF, Sergio Sasia, acordó con Moyano, su llegada a la dirección de la CATT y posicionarse en la CGT. Entre traidores se entienden. En ese marco, el oficialismo quiso instalar la idea de que ya no había oposición en el ferrocarril, montando para eso todo un operativo proscriptivo.

Hoy los compañeros del Roca están en una campaña ya que su lista fue vedada de participación. En el Belgrano Norte sufrimos la misma embestida, pero los derrotamos y logramos que oficialicen nuestra lista.

Quienes encabezamos el Frente de Lucha Ferroviario, los compañeros de la Lista Roja, hemos batallado contra los aprietes y amenazas que sufrieron distintos compañeros y compañeras que se postularon en nuestra lista.

Creemos que hemos logrado un punto de apoyo para seguir peleando con más fuerza contra el ajuste del gobierno y del FMI, como lo hicimos durante toda la pandemia, denunciando la pérdida del poder adquisitivo y los magros acuerdos salariales, la modificación de los convenios colectivos cada vez más flexibilizadores, etc.

Lucharemos por que se reconozcan todas las listas opositoras. Por supuesto, en el camino de recuperar los cuerpos de delegados, seccionales y sindicatos. Tarea que debe hacerse enfrentando al peronismo, no de la mano de sus agrupaciones. Con total independencia de clase. Es un elemento programático elemental por el cual luchamos los ferroviarios de la COR.

El 17 de diciembre, todo el apoyo a la oposición en el Belgrano Norte. Viva el Frente de Lucha, Roja-Bordó.

Complaciendo al capital

En la reunión del G20, en la cual participó la Argentina, el presidente Fernández llevó el mandato del Frente de Todos de “no pagar la deuda externa”. Pero en los fundamentos de su moción decía “vamos a pagar, pero primero déjennos crecer”, con esa tarea Alberto se dedicó a buscar sacarse fotos con los líderes de los países imperialistas suplicando afecto y, mientras tanto, Guzmán negociaba la letra chica de la sumisión de la Argentina a los designios del FMI.

En medio de estas negociaciones estamos llegando a los últimos días de la campaña electoral donde el gobierno se ve como perdedor y con pocas chances de revertir la derrota de las PASO. Es por eso que intentan, dentro del caos que es la coalición de gobierno, pensar una transición con lo que le queda de mandato, para salvaguardar al régimen político y evitar una crisis mayor en su relación con las masas.

Quizás la mayor crisis que debe afrontar es la del peronismo como movimiento histórico, que fue una formación política que se conformó en el periodo de posguerra como un frente popular en forma de partido para contener los procesos revolucionarios que se estaban desarrollando al interior de la clase obrera de esa época y, mediante concesiones estatales, reforzar al semi estado burgués.

Hoy esa dirección contrarrevolucionaria ha perdido gran parte de su base social, y aquella idea de un estado de bienestar a lo Latinoamérica no podía prosperar por su relación con el imperialismo lo que ha generado una mayor descomposición de los semi estados y con ello la descomposición de las capas privilegiadas que viven del poder estatal.

El festejo por el 17 de octubre fue la expresión de una encrucijada histórica de un movimiento sin rumbo, reivindicando un periodo histórico que no volverá y una situación mundial que los lleva a tener poco margen para negociar las migajas que se le caen de la mesa al imperialismo.

Quizás por desesperación a que el PJ la traicione y la vuelva a dejar en el llano, Cristina fue de las pocas que en la efeméride del 17 esbozó una idea, obvio no de ella, pero que intenta dialogar con la época. En una disertación que hizo en la ex ESMA planteó que debían ir a un nuevo pacto entre el capital y el trabajo. Esto se estaba discutiendo antes de la pandemia, ya que el imperialismo considera que deben ir contra las conquistas que tuvieron que conceder en el periodo de posguerra ante el fantasma del comunismo y cuando aún existía la URSS, porque ese escenario ya no existe. Es significativo que mientras en Europa se desmonta ese famoso Estado de bienestar, en EEUU algunos procesos huelguísticos que se formaron en plena pandemia levantan algunas ideas de relaciones laborales que existían en los Estados de bienestar.  

La traducción, a lo Cristina, es intentar una reforma laboral que quite conquistas a los trabajadores, no de forma burda como lo plantea Juntos por el Cambio, sino buscando legalizar la flexibilización laboral en las empresas. Plantea que hay que abaratar el costo laboral a las empresas e incorporar una mano de obra barata mediante la transformación de los planes sociales en planes de empleo, centralmente en los sectores de jóvenes, subsidiando el salario a los empresarios, como estamos viendo en la UOCRA, o modificando los tiempos de trabajo como vemos en Toyota. Y este plan requiere fortalecer a la burocracia sindical, aunque su idea es que sea su movimiento, La Cámpora, la que cope los sindicatos, cuestión de difícil resolución, ya que la gran mayoría de ese movimiento son parásitos del Estado.

Con todos los límites que tiene esa idea contrarrevolucionaria, es un intento de hacer sobrevivir a una fracción del peronismo intentando recrear una nueva base social en los movimientos piqueteros y en una nueva generación que ingresa a la producción sin el verso de que Perón te dio todo.

Esta crisis, que el FITU pretende canalizar mediante los votos, es una visión parlamentaria de las relaciones de fuerza dentro de un Estado, pero las relaciones de fuerza se miden en la producción, es ahí donde está el poder real de la burguesía y sus aliados.

La coalición gobernante se prepara para acordar con el FMI y llevar a cabo el plan que le dicten. Reforma laboral, fiscal, previsional y un mayor ajuste son parte de la hoja de ruta para los próximos dos años de gobierno. Para eso el FMI pidió unidad burguesa detrás de este plan, es obvio que esa unidad es contra los trabajadores y el pueblo pobre, pero podemos ser los que hagamos saltar por los aires el acuerdo con el FMI y el ajuste.

 

Votemos en blanco, enfrentemos el ajuste y el acuerdo con el FMI

El 14 de noviembre somos llamados a ir a las urnas para votar diputados nacionales y, en algunos distritos, senadores nacionales. Estas elecciones se dan en un escenario muy complicado para la coalición gobernante, después de perder en las PASO gran caudal de votos, lo que expresó el descontento de grandes sectores de masa con las políticas del gobierno.

El gobierno de Fernández ha intentado, después del caótico cambio de gabinete, revertir en parte la derrota de las PASO con una batería de medidas que la prensa ha denominado “el plan platita”: inyectar dinero a la calle para que se dinamice la economía post pandemia y permita cambiar el humor social. Aplican viejas recetas, como el congelamiento de precios, más cepo al dólar y otras medidas en la idea de contener la inflación. Pero nada de esto les está dando resultados, ya que la crisis política de las distintas fracciones que componen la coalición impide actuar de forma centralizada y eso hace que las medidas que ya de por sí son erradas, carezcan de peso político.

Ante la situación caótica de un gobierno que pierde gobernabilidad, gran parte del régimen político ha lanzado la línea de unidad burguesa para sostener los dos años que le quedan a Fernández y preparar una transición ordenada para el 2023. Todo este plan emana de la necesidad de acuerdo con el FMI y la hoja de ruta que plantee este organismo imperialista para la situación argentina. En este plan, gran parte de la oposición burguesa, los empresarios y la burocracia sindical acuerdan. Pero para que este plan funcione deben derrotar a los trabajadores y las grandes masas e imponer un ajuste aun mayor del que vienen aplicando, una reforma laboral, previsional y tributaria que permita garantizar el pago de la deuda externa y facilitar las inversiones extranjeras.

En estos días vemos que los K se pintan la cara, diciendo que defienden al pueblo y que no van a pagar la deuda. En realidad están negociando en un escenario de unidad burguesa el futuro de su fracción, ya que por ser una casta privilegiada que se solventa con el Estado, sin el poder estatal, corre peligro su futuro como corriente política, lo demás es para mantener activa a la tropa.

Por eso, sostenemos que no va a ser en las elecciones y en el Congreso donde se van a dirimir las relaciones de fuerza entre clases antagónicas, sino en el enfrentamiento en los lugares de trabajo y en la organización de los sectores ocupados y desocupados que enfrenten al gobierno y sus cómplices. Impulsemos un Congreso de delegados de base con mandato que prepare la lucha para que no seamos los trabajadores los que paguemos la crisis.

Llamamos a votar en blanco, también como una lucha política al FITU que ha privilegiado un diálogo con la opinión pública y sus demandas y no un programa que exprese las tareas de los revolucionarios ante la pandemia y la crisis mundial.

A 11 años del asesinato de Mariano Ferreyra

20 de octubre de 2021

Hoy se cumplen 11 años del asesinato de Mariano Ferreyra. Para los ferroviarios de la COR, Mariano es un estandarte de lucha. Un mártir de las filas de la clase obrera y de la militancia revolucionaria. Su lucha, esa lucha de la que participamos cuerpo a cuerpo aquel 20 de octubre, está más vigente que nunca. Seguimos enfrentando a los mismos enemigos de clase y lo haremos hasta derrotarlos.
La tercerización laboral, el régimen de concesionarias, la recalcitrante burocracia sindical enquistada en nuestros sindicatos, empresarios y gobiernos de turnos amparados en leyes y una justicia que actúa siempre en favor de los ricos.
Enfrentamos en aquel momento al gobierno kirchenrista que, tras el emblema de la comunidad organizada, tomaba letra del recetario de Perón: Pacto Social, conciliación de clases para intentar someternos a nuestros verdugos, y “juventud sindical” como fuerza de choque.
Eso enfrentaba Mariano cuando apoyaba a miles de ferroviarios tercerizados por el pase a planta permanente, pelea que nosotros tomamos como propia, forjando la unidad de nuestras propias filas y extendiendo la lucha a todos los ramales.
Hoy el gobierno descompuesto de Alberto Fernández y Cristina Kirchner vuelve con las mismas fórmulas. Para hacer pasar un ajuste, otra vez nos hablan de pacto entre el capital y el trabajo, de Pacto Social. Otra vez tenemos al miserable de Aníbal Fernández en un gabinete preparando a las huestes policiales para la represión.
Pueden contar con la complicidad de los Pedraza de ayer y los Sasia de hoy. Con toda la burocracia de la CGT y sus marchas de lealtad. Ellos, sí, son leales al capital.
Sabemos que quieren recrudecer el ajuste, avanzar en la reforma laboral, aplicar los mandatos del FMI. Por eso, una vez más bregamos por nuestros métodos como trabajadores, que tenemos una historia de lucha y preparamos el porvenir. Fuera Sasia y toda la burocracia sindical asesina. Organicémonos para recuperar nuestros sindicatos y que sean verdaderas herramientas revolucionarias contra este régimen putrefacto que se cobró la vida de Mariano Ferreyra y de tantos compañeros que son ejemplos de lucha.

Industria del vidrio: un incendio que no se apaga

La crisis internacional y su agravamiento producto de la pandemia hizo que varias industrias atraviesen importantes cambios a nivel internacional tales como: cambios en las condiciones de trabajo y los protocolos de seguridad e higiene; cambios en las tareas, tiempos y ritmos de trabajo; divisiones erradas entre los que son y los que no son esenciales; empresas que cierran y despiden trabajadores, pero hay otras que sacaron provecho llevándose superganancias como las farmacéuticas o las industrias alimenticias. La industria del vidrio y en particular el sector referido a envases para la industria alimenticia no escapa a esta realidad atravesando varios cambios no solo a nivel regional sino internacional.

Esta rama de la economía esta experimentando actualmente un problema global que es el faltante de envases de vidrio principalmente a causa de la pandemia de Covid-19. Durante el 2020 se registraron importantes aumentos en el consumo de alimentos y bebidas, lo que ocasionó una disminución de stocks de envases de vidrio en góndola. A eso se le sumó el hecho de que muchas industrias no pudieron trabajar al 100% de su capacidad por las diferentes restricciones sanitarias. Eso hizo que se consumieran los stocks de reserva en casi todas las plantas a nivel mundial. Además, que las materias primas con las que se elabora el vidrio pueden ser costosas o escasas.

Ahora vayamos al caso argentino, el país concentra la mayor parte de su producción de vidrio en tres empresas: Cattorini que produce el 60% del total de botellas para vinos, Verallia que produce el 35%, y Cristalerías Rosario con el 5%. El 75% de lo producido está dirigido al mercado interno, y el 25% restante es destinado al mercado de exportación de vinos y espumantes. En dicho periodo estas empresas han tenido enormes ingresos por un aumento de productividad (entre 2016 y 2019, la industria vitivinícola utilizó aproximadamente entre 800 y 900 millones de botellas por año, un número que aumentó en 2020).

Así mismo, las empresas contaron con un aliado imprescindible: la burocracia de Valdez. Ellos garantizaron en lo que va de la pandemia que se no dieran aumentos de sueldos y en donde se dieron, como vienen haciendo cada año, se firmaron en cuotas y a la baja (una de las ramas que menor porcentaje de aumento tuvo). Dicen hablar en nombre de cuidar a la “familia vidriera” pero ante los casos de despidos y suspensiones se posicionaron como si fueran empleados de recursos humanos de las empresas. No nos olvidemos que nada se hizo por las muertes de compañeros y las condiciones de seguridad e higiene en lo que va del periodo.

Mientras se registraba todo esto y se hacia la vista a un lado en los constantes avasallamiento hacia las y los trabajadores; el 19 de septiembre se produjo un incendio en la planta de Verallia en la localidad de Rodeo de la Cruz, Mendoza, que afectó el área de los hornos y dejó a varias líneas fuera de funcionamiento. Por suerte no hay que lamentar ninguna perdida de operarios. De hecho, gracias a ellos no se quemó el resto de la planta.

Esta situación provocó un cimbronazo en la industria vitivinícola, principalmente en las bodegas de Mendoza y San Juan, que temen por las exportaciones de vino ya pactadas. Claramente este incendio se debe a la sed de ganancias de esta empresa y por la falta de mantenimiento o la deficitaria inversión en infraestructura contra siniestros de este tipo. Rápidamente los productores y bodegueros advirtieron sobre el problema que podría atraer dicho incendio y presentaron sus quejas al Estado mendocino y nacional para que les vuelva a garantizar una vez más la producción de botellas necesarias y las consecuencias no afecte los dividendos empresariales. “Los que estamos en este negocio sabemos que el mes de octubre es el mes del despacho al exterior. Acá la única solución de corto plazo es que Verallia rápidamente pueda poner en funcionamiento sus hornos afectados. Y en eso tiene que estar el Estado al lado, acompañando” (Martín Hinojosa, presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura).  Se fueron brindado las líneas de financiación que se necesiten, aunque la empresa por el momento no ha solicitado nada y se ha colaborado en la entrada rápida de los técnicos de Brasil para que puedan resolver los problemas ocasionados por el siniestro. Y para coronar todo esto la burocracia del vidrio y sus delegados no hicieron ni siquiera una declaración frente al siniestro que podría haber sido evitado. Están tratando de garantizar que no haya ningún tipo de organización ante el esquema que se presenta.

Acá vemos cómo el Estado, su maquinaria, funcionarios y burocracia se ponen a disposición para lo que fueron elegidos: garantizar al capital su ganancia. Una clara contradicción ya que en esta pandemia no se podía ni siquiera andar en la calle, pero para garantizar la producción a las empresas se abren todas las fronteras y se dan todos los subsidios posibles.

Incluso se habla de importar botellas de otros países. Pero esto no es tan fácil como se dice. En primer lugar, el rubro de importación de envases de vidrio es uno que cuenta con licencias automáticas, lo que significa que pueden realizar importaciones sin ningún tipo de limitación. Practica a la que recurre Verallia desde hace años con su par chilena y luego cobra más caro a sus clientes. Pero como sabemos, el problema es más amplio y responde a una coyuntura global. Por otro lado, aunque a nivel mundial existieran stocks disponibles, organizar la logística para lograr importar los envases necesarios que cubran la demanda supone otros problemas. Hay también una escasez mundial en el comercio internacional de contenedores. Otra de las consecuencias de la pandemia fue un desajuste en el comercio mundial, que implicó un retraso de los buques de seis días en promedio, lo que ocasionó un faltante de contenedores en puertos.

Pero regresemos al vidrio, no tenemos que dejar que las verdaderas consecuencias afecten a los trabajadores y paguemos su crisis como ya se están viendo en las principales bodegas suspendiendo a personal tercerizado. Debemos tener en cuenta todas las presiones que tuvimos como rama y por empresa que pesan sobre nuestras espaldas: paritarias que fueron suspendidas por la pandemia o superadas constantemente por la inflación como lo vivieron las y los trabajadores de viñas y vitivinícolas reflejado en un aumento del costo de vida; protocolos y condiciones de higiene y seguridad deficitarias y que en la mayoría de los casos no se respetan o los aumentos de productividad en las líneas de producción garantizado solo por el mínimo personal para tales tareas. Además, debemos contar las vacaciones adelantadas, suspensiones y o despidos que están a la orden del día según el nivel de productividad que desee el empresariado.

Empresas del vidrio, el sector vitivinícolas y talleres que trabajan para dichas industrias tenemos que pensar en las situaciones que nos hace vivir en esta precariedad y las implicancias que tuvieron la cuarentena en ramas y fabricas como las nuestras que nunca pararon durante la pandemia para poder transformar esta ofensiva patronal en organización de los trabajadores.

Debemos tratar de hacer asambleas por sector y o general para que las implicancias de la falta de planificación de la patronales y recientemente la falta de botellas en el sector no recaiga sobre nuestras espaldas. Nosotros no tenemos que ser el primer factor en la ecuación de reducir costos patronales. No podemos confiar y dejar en manos de la empresa nuestra seguridad e higiene. Tenemos que presionar a los delegados que nada están haciendo para que se haga un relevamiento de las condiciones de higiene y seguridad en la infraestructura, elementos de protección personal, etc. y exigir que se respeten, mejoren o creen donde no las haya. Es tarea fundamental sacar a los delegados traidores de nuestras filas o elegir donde no los haya. Para ello debemos confiar en nuestras propias fuerzas.

Como perspectiva debemos convocar un congreso de delegados de base mandatados de la rama para pensar de conjunto una salida a la crisis y un programa de lucha para poder pelear por todas estas reivindicaciones.

Dante Oliveira

El CeFyL pospone. Cueto dispone.

El pasado sábado 2 de octubre se realizó la reunión de comisión directiva del Centro de estudiantes de la FFyL, UNCuyo. En dicha reunión solicitamos que las posiciones de las distintas tendencias fueran difundidas al conjunto de las y los estudiantes, ya han pasado dos semanas y todavía la conducción del centro (Soriano) no ha publicado las actas ni ha llamado a las acciones acordadas. En la reunión, reiteramos que el protocolo Covid establecido por el decano Cueto tiene como finalidad prohibir la militancia política al interior de la facultad. Nosotros mismos fuimos impedidos de recuperar nuestra cartelera y fuimos desalojados por guardias y personal administrativo cuando nos encontrábamos militando nuestras declaraciones sobre Colombia y Palestina. Llevamos esta discusión a la CD y llamamos nuevamente a que el centro de estudiantes se pronuncie en contra de esta política de persecución política. Desde la COR sostenemos que debemos ser las y los estudiantes en conjunto a docentes y no docentes quienes realicemos nuestro protocolo, decidido en asamblea, debemos confiar en nuestras fuerzas para garantizar las condiciones de salud y seguridad para el cursado.

Nuestra posición respecto a las asambleas es clara, debemos realizar de manera urgente asambleas por curso y general, así lo expresamos en la comisión directiva, donde nos respondieron todas las agrupaciones que la fecha de la asamblea general sería acordada a la brevedad… No podemos seguir esperando, el Gobierno Nacional tiene una reforma educativa bajo la manga, que sigue los lineamientos de la secundaria 2030 y los acuerdos con el Banco Mundial. Alberto Fernández y sus ministros seguirán al pie de la letra los mandados del FMI, dentro de las modificaciones que votarán en el congreso antes de fin de año se encuentra una nueva ley de financiamiento educativo, la institucionalización de la bimodalidad, cambios en la formación docente y la reforma de la LES (arancelamiento).

Frente a este panorama de brutal ajuste educativo, sumado a la pésima administración de la pandemia y el constante deterioro de nuestras condiciones de vida instamos a enfrentar este ajuste saliendo de la pasividad virtual en la que nos quieren mantener las agrupaciones peronistas y radicales y las autoridades. Debemos tomar el ejemplo de las y los estudiantes secundarios que con sentadas y cortes de calle han roto la pasividad, planteando sus reclamos de forma clara. Llamamos a las y los estudiantes de FFyL a realizar asambleas por curso y general para discutir cómo nos preparamos para frenar la reforma educativa, sólo con nuestros métodos como las movilizaciones, la toma de las instalaciones y el paro educativo podremos frenar esta avanzada, pasemos a la acción.

C.O.R. Rama Universitaria

Próximamente - Revista Internacional de la TRCI #2

Próximamente saldrá a la venta el nuevo número de la Revista Internacional de la TRCI, con un dossier sobre América Latina, en español y portugués. 

El Impreso 79


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Aportes teórico-políticos sobre los sindicatos

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