Nuevos protocolos COVID, otro ataque a los trabajadores de la salud

El gobierno de Schiaretti picó en punta en la "nueva normalidad" al anunciar que a partir del lunes 17 de enero dejará de correr el aislamiento por contacto estrecho en toda industria, comercio y oficina de la provincia de Córdoba, medida reclamada por la Unión Industrial local. Pone fin de esta manera al protocolo que se implementó el 28 de diciembre pasado, llamado "Medidas excepcionales para la salud pública", que dejaba sin efecto el aislamiento por contacto estrecho solo para los trabajadores de salud. Ahora esto se generalizará para todos los trabajadores sin distinción. Incluso muchas patronales ya se han adelantado al propio decreto y obligan a sus empleados a cumplir tareas a pesar de haber tenido un contacto estrecho. Queda más que evidente el interés del Estado en sostener las ganancias empresariales por sobre la salud y las condiciones laborales de la clase obrera. Desde la aparición de los primeros brotes de la variante ómicron, los contagios no han hecho más que aumentar, saturando los centros de testeo y las guardias en todos los hospitales públicos y privados.
Los trabajadores vienen denunciando el carácter anti obrero de este nuevo protocolo, ya que reduce la cantidad de días de aislamiento para quienes son positivos de covid y, para el caso de trabajadores que tuvieran contacto estrecho, el aislamiento directamente desaparece, debiendo presentarse a trabajar aún a riesgo de contagiar a los demás compañeros.
En el Hospital de Niños, las camas de internación ya están ocupadas al 100%. Y varios trabajadores están cumpliendo tareas a pesar de haber tenido un contacto estrecho, entre ellos varias mujeres embarazadas. En el Neuropsiquiátrico Provincial, debido al ausentismo producido por el brote surgido a finales de diciembre, un profesional de guardia tuvo que presentarse a trabajar aún siendo positivo y no haber completado los días correspondientes de aislamiento. En la Manzana de salud mental, las autoridades pretenden unificar una sola guardia para las 4 instituciones. En el Hospital Vicente Agüero de la localidad de Jesús María se tomó la determinación de atender solo urgencias por guardia, a causa de la gran cantidad de contagios entre el personal. En la Clinica Reina Fabiola debieron trasladar a varios profesionales que trabajan en el centro periférico de Barrio Jardín a la clínica de Barrio General Paz, ya que el ausentismo por covid ponía en riesgo la normal atención de pacientes. En el Hospital Italiano llegó a saturarse la guardia de emergencias, y en el área de internación hubo momentos donde solo 3 enfermeros debian atender a alrededor de 25 pacientes positivos. Este tipo de situaciones se repite a lo largo y ancho de todo el sistema de salud. El total de camas ocupadas en la provincia ya alcanzó el 27% al día jueves 13/1 y va en franco ascenso. El ministro de salud Cardozo ya anunció que se impondrán restricciones si esta llega al 65%. Todo este cuadro se desarrolla en medio de la permanente falta de personal, agravando aún más la situación, sobreexigiendo en largas jornadas extenuantes a los trabajadores. Este es el objetivo del "nuevo protocolo" de Schiaretti: evitar detener la producción y la generación de plusvalía a como de lugar, sin importar la salud de los trabajadores. Los argumentos que esgrimen para sostener semejante ataque al conjunto de la clase obrera es que la variante ómicron, a pesar de ser más contagiosa, sería menos letal por efecto de la vacunación, cuando solamente el 18% de la población nacional recibió la 3ra dosis. Argumento que es fácilmente refutable, ya que la ocupación de camas aumenta de forma galopante y el día miércoles 12/1 se registró el mayor número de muertes desde el pasado mes de septiembre, con 139 fallecidos por coronavirus en el país, número que promete ir en aumento.
Ante está nueva ofensiva estatal-patronal los distintos sindicatos han salido a pronunciarse. ATE emitió un comunicado denunciando la saturación del sistema, pero no ha organizado a los trabajadores en asambleas para discutir cómo enfrentar los planes del gobierno. ATSA también se limitó solamente a publicar un tenue comunicado, "preocupado" por el alza de los contagios y la reducción del aislamiento. UTS llamó a asamblea y acordaron un paro en el neuropsiquiátrico para el martes 4/1. La medida se vio limitada por aprietes del ministerio de salud, quienes amenazaron con recoger los nombres de los trabajadores que se adhirieran al paro. También se vio limitada por el gran porcentaje de compañeros aislados por covid, lo que dificultó garantizar la medida. Además se realizaron asambleas en el Hospital Misericordia dónde se mocionó el paro de actividades.
La dificultad de garantizar una medida contundente se explica, en parte, por la falta de asambleas conjuntas entre los distintos sindicatos que intervienen en el sistema de salud público y privado. Se hace necesario impulsar un gran plenario interhospitalario, sin distinción de sindicatos, que discuta un plan de lucha para rechazar de plano el nuevo protocolo que Schiaretti y Cardozo quieren imponer. Un plenario interhospitalario de base podría ser una instancia que supere a la ya desdibujada Multisectorial de Salud, que con sus acuerdos por arriba entre las burocracias de los distintos sindicatos y agrupaciones médicas demostró ser más un escollo que una salida para la organización de los trabajadores. Contra la fragmentación organizativa que nos imponen las diferentes burocracias, debemos pelear por un sindicato único de la rama salud. Y avanzar en la unidad con el conjunto de nuestra clase con el objetivo de preparar e imponer a las centrales sindicales un paro provincial de la industria, los servicios y estatales, para torcer el brazo al gobierno y las patronales, para impedir el deterioro de nuestras condiciones de trabajo, por el pase a planta y el aumento del personal, por un salario igual a la canasta familiar, por la creación de comités independientes de higiene y seguridad que garanticen el cuidado de nuestra salud, por la recuperación de los sindicatos en manos de la burocracia traidora. Solo confiando en los métodos históricos de la clase obrera podremos evitar ser nosotros los trabajadores quienes paguemos la crisis que el Estado y la burguesía han generado.

Para frenar los contagios, ¡Paremos la producción!

En los últimos días, la provincia de Córdoba, y principalmente su ciudad capital, se han convertido en el epicentro de la nueva ola de la pandemia de COVID 19 en Argentina. Nueva ola alentada por la variante omicron, surgida en África por la política imperialista de distribución de las vacunas. Los casos positivos rompen todos los records día a día, registrándose 8.520 casos el 28/12. Ese mismo día, el ministerio de Salud del gobierno de Schiaretti publicó un compendio de “medidas excepcionales de salud pública” que responden a la presión explícita de las patronales para acortar los tiempos de los aislamientos por casos positivos y contactos estrechos para que los trabajadores se reincorporen a la producción y evitar así problemas en la acumulación del capital. Lo mismo vale para la inminente aprobación de los denominados “autotests”. El propio Ministro Cardozo, de forma burda, lo adelantaba el día anterior: “El ánimo es alivianar a los centros fijos y darle garantías a ciertas áreas que necesitan seguir trabajando y produciendo, sino nos vamos a quedar sin recursos humanos en toda la parte productiva” (Cadena 3, 27/12/21). En el caso de los trabajadores de salud, el aislamiento directamente desaparece en caso de contacto estrecho, aunque esto corre sólo para trabajar ya que no se les permite ni alimentarse en el lugar de trabajo ni tener ningún tipo de actividades sociales: ¡Clarísimo el carácter patronal del nuevo protocolo!

El gobierno nacional de Alberto Fernández no solo ha dejado en manos de los gobernadores las medidas a tomar, sino que está evaluando aconsejar medidas similares a las aplicadas por Schiaretti/Cardozo en todo el país y eso van a discutir en la reunión virtual del Consejo Federal de Salud a realizarse hoy. La presión patronal se ejerce en todos los niveles del Estado, pero además Alberto está pensando en la necesidad de sostener la producción porque sabe que de ahí brota la plusvalía futura que servirá para pagar el acuerdo que negocia con el FMI.

Quizás este sea el momento donde se evidencia de manera más descarnada el rol que juega el Estado burgués en la defensa de la propiedad privada de los medios de producción, los negocios de las patronales y la subordinación al imperialismo. Ni siquiera tienen la delicadeza de cubrir sus políticas antiobreras con los famosos comités de expertos o los COEs con sus protocolos, que sirvieron para atacar a los trabajadores que durante lo más duro de la cuarentena salieron a pelear por las condiciones de vida y trabajo de nuestra clase. En Córdoba, no podemos olvidarnos de la represión policial y judicial contra los compañeros de UTA, SUOEM, UOM, STIA, municipales de Jesús María y por supuestos contra los trabajadores de la salud, que peleaban por testeos, aislamientos, condiciones seguras de trabajo, salarios y contra la precarización laboral. Hoy, nuestros compañeros son sometidos a largas filas de 6, 8 o más horas para conseguir un comprobante de un test de antígeno (que siempre ha sido contraindicado para hacer diagnóstico) para justificar los aislamientos en los lugares de trabajo, esa es la verdadera causa del colapso de los centros de testeo. Las nuevas “medidas excepcionales” están pensadas para dar vía libre y legal a las patronales para ejercer todo su despotismo sobre la fuerza de trabajo.

La burocracia sindical cordobesa, a su turno, luego de su larga cuarentena de más de un año, ahora se va de vacaciones en medio de la crisis y del nuevo ataque estatal/patronal. SMATA toma nota de la suba de contagios… ¡para cerrar su sede a los trabajadores mecánicos! Avalan las nuevas medidas con el silencio. O explícitamente, como el STIA (alimentación), que las reproduce sin ninguna crítica en su página web. ATE salud saca un comunicado impotente a través de redes sociales, pero sin organizar ninguna medida de fuerza para enfrentar este plan criminal.

Para frenar los contagios y enfrentar las consecuencias de la pandemia, la clase obrera debe imponer sus métodos y avanzar sobre los intereses de las patronales. Los trabajadores debemos rechazar el nuevo protocolo de aislamiento y diagnóstico con el paro de actividades. Proponemos al FITU, al Nuevo MAS y a las demás corrientes de izquierda realizar una reunión para impulsar asambleas y mociones en común en los lugares de trabajo para imponer el paro. Las comisiones internas y delegados opositores tenemos la responsabilidad de impulsar plenarios regionales para discutir como organizar el paro provincial y recuperar los sindicatos de manos de la burocracia traidora. Avanzar hacia un congreso nacional de delegados de base de la industria, los servicios y estatales, para imponer la huelga general. No se trata solo de los contagios, está en juego sobre qué clase social recaerán los costos de la crisis. Solo la clase obrera puede dar una salida a través de un programa. Es una pela política, revolucionaria, contra el Estado patronal. Los trabajadores podremos darla construyendo nuestro partido revolucionario internacionalista.

28.12.21 - MEDIDAS EXCEPCIONALES.pdf

Presentación de la Revista Internacional de la TRCI #2 en Córdoba

Este sábado 18 de diciembre, realizaremos en Córdoba la presentación del 2º número de la Revista Internacional de la TRCI (Tendencia por la Reconstrucción de la IV Internacional). Con nuestra camarada Victoria Rojo, del equipo de redacción de El Impreso de la COR y de la revista Perspectiva Marxista.
A las 18:00, en nuestro local regional.

COR-Corriente Obrera Revolucionaria
Regional Córdoba

cor.cba@gmail.com

Adhesión al acto por la absolución de César Arakaki y Daniel Ruiz en Córdoba

Este 2 de diciembre nos encuentra nuevamente en las calles enfrentando la represión del aparato judicial del Estado burgués. Las condenas que pesan sobre César Arakaki y Daniel Ruiz, del PO y PSTU respectivamente, por luchar contra la reforma laboral del anterior gobierno de Macri, son parte de la represión y criminalización de la protesta que nuestros enemigos aplican para intentar hacer pasar el ajuste que viene de la mano de las negociaciones que lleva adelante el gobierno de Alberto Fernandez con el Fondo Monetario Internacional.
A la clase obrera no le queda otro camino. Debemos organizarnos para enfrentar este ajuste y los planes de reformas que prepara el gobierno en alianza con la oposición burguesa, los empresarios, la iglesia y la burocracia sindical. Tenemos que organizar un gran debate al interior de nuestra clase, en los lugares de trabajo, en los barrios con los movimientos piqueteros combativos, en las grandes fábricas y parques industriales. Organizar asambleas donde se vote la moción de no al acuerdo con el FMI, no al pago de la deuda externa, fuera el imperialismo de América Latina y desarrollar un gran movimiento antimperialista que parta de las estructuras del movimiento obrero industrial, estatal, de servicios y territorial con los movimientos piqueteros.
Entre esos objetivos de lucha, es muy importante pelear contra la criminalización de la protesta, por la libertad de los presos por luchar como Sebastián Romero y tantos más, y por la absolución de César Arakaki y Daniel Ruiz. El XV Congreso de la COR, llevado a cabo recientemente, votó como una de sus resoluciones impulsar una gran campaña en este sentido. Es un compromiso de lucha con César y Daniel y con los luchadores y organizaciones presentes en este acto en Córdoba.
Un gran y fraternal saludo revolucionario.

Corriente Obrera Revolucionaria
Regional Córdoba

2/12/21

Elecciones UNC: Votemos en blanco contra los representantes del ajuste y preparemos el enfrentamiento

La UNC se prepara para elegir a los aplicadores del recorte presupuestario y el plan de reformas educativas del FMI. Definir quién estará al mando de las 15 facultades en el próximo periodo, renovar los consejeros de todos los estamentos (docente, no docente, egresados y alumnos) tanto en los consejos directivos como en el consejo superior (consiliarios) y, como si fuera una oficina más dentro de la institución, también se llama a elegir las conducciones de los centros de estudiantes. Desde el 11 al 15 de octubre se abre la modalidad por correo, una innovación en estas elecciones para intentar aumentar la ya magra participación que se espera y del 18 al 22 de octubre la elección será presencial.
El régimen viene usando todo el aparato del multimedia de la universidad, presentando a los candidatos y televisando pobres debates, para maquillar la ausencia de cualquier discusión seria sobre el destino de la educación. No puede ser de otra manera, estas elecciones son una instancia más de la puja entre las distintas facciones (Kirchnerismo, Macrismo, Schiarettismo, Sur) para repartirse la torta del manejo de la UNC.

Reformas educativas y recorte presupuestario a la medida del FMI

Estas elecciones universitarias se encuentran cruzadas por la profunda crisis que recorre al país ante las negociaciones con el FMI y también por los cambios Post-PASO, donde el gobierno, tras su estrepitosa derrota, y luego de que todas las facciones que integran el frente hayan salido a reconocer que hubo un ajuste fenomenal, ha realizado cambios de ministros para conformar un gabinete de compromiso que deberá llevar adelante las reformas que exige el fondo.
En educación, luego de que realizara el trabajo sucio del ajuste y el ataque a docentes y no docentes durante la pandemia, se reemplazó a Trotta por Perczyk. Este personaje es bien conocido por los trabajadores universitarios ya que fue uno de los principales impulsores de las paritarias en minicuotas en su rol de presidente del CIN durante el macrismo y más tarde como Secretario de Políticas Universitarias del FdT. El nuevo ministro tiene la tarea de respaldar el ajuste presupuestario que ya envió Guzmán al congreso, donde de los 407 mil millones para el año 2022 que había solicitado el CIN (consejo interuniversitario nacional), se redujeron a 330.000 mil millones. Desde el CIN han salido a cuestionar el recorte presupuestario anticipando que de votarse lo que propuso Guzman no llegarían a cubrir los sueldos: como siempre, son los trabajadores la variable de ajuste, no dicen una palabra de la caja que hace la universidad con los acuerdos con empresas privadas, los postgrados y el ahorro de casi dos años de la mayoría de edificios cerrados y virtualidad.
Perczyk también estará al frente del definitivo retorno a la presencialidad, en edificios ya colapsados antes del Covid-19 y sin haber puesto plata para las necesarias obras de infraestructura, respaldando el discurso de oficialistas y opositores de que la pandemia ya pasó y que el objetivo inmediato es recuperar la actividad, buscando consolidar el ataque a nuestras condiciones de vida y de trabajo que nos propiciaron durante la cuarentena. En este punto todo el CIN lo respalda y ya se preparan a poner manos a la obra.

La UNC, al servicio de la reaccionaria cuarentena

Las distintas facciones que ahora están en disputa por los carguitos del régimen no mostraron grietas a la hora de disciplinarse al plan reaccionario de la cuarentena, enviando a todo el sistema educativo a la virtualidad de forma inconsulta y sin recursos con los desastrosos resultados que ya conocemos. Mientras tanto, la UNC se ponía al servicio del COE, instalando centros de seguimientos de casos en el FAMAF, Baterías D y otras dependencias, inventando pasantías para precarizar el trabajo de quienes los atendían. El pabellón argentina y el comedor, que permaneció cerrado durante toda la cuarentena, se pusieron a disposición para la vacunación, nuevamente con trabajo precario donde los vacunadores tuvieron que hacer paro para que les paguen lo prometido.
Párrafo aparte merece como han aprovechado la cuarentena para avanzar en el juicio que pesa sobre los 27 estudiantes procesados por la lucha del 2018, donde justamente se peleó por salario y presupuesto. Aquí tampoco hubo diferencias entre las facciones de este podrido régimen: todos firmaron declaraciones conjuntas avalando el juicio (ver: Vamos y el rectorado se unen contra los estudiantes) Con el retorno a las aulas sin las condiciones edilicias mínimas para garantizar nuestra seguridad, pretenden consolidar el ataque que nos impartieron durante la cuarentena. La bimodalidad, la educación a distancia, los recortes de contenidos, el cierre de comedores, los salarios de hambre, la deserción estudiantil, la persecución a los luchadores, son solo algunos de los objetivos que tiene el FMI para la educación.
Para aplicar este ajuste cuentan con la inestimable colaboración de las burocracias de los sindicatos docentes y no docentes, con la FUC y con las corrientes pro patronales que dirigen los centros de estudiantes (Bisagra, Franja Morada, SUR). Estas conducciones se lucieron durante la cuarentena, paralizando y desorganizando cualquier respuesta ante el ataque, mostrando ser actores claves para que pase el ajuste.

Recuperemos nuestras organizaciones para la lucha

Ante este panorama no podemos quedar entrampados en estas elecciones que buscarán legitimar al gobierno universitario del ajuste y el FMI. Los reformistas y tristemente también la izquierda universitaria, nos plantean que debemos luchar por defender la educación pública, pero olvidan lo esencial, la educación tiene un carácter de clases: burguesa y el régimen que la sostiene defiende los intereses de esa clase, por eso no es posible reformarlo con más democracia y más representación. En estas elecciones debemos votar en blanco y prepararnos para dar la pelea de forma independiente de las autoridades universitarias. Para poner la educación al servicio de la lucha de la clase obrera debemos pelear por una Universidad dirigida por sus trabajadores con un gobierno tripartito de los sindicatos docentes, no-docentes y los centros de estudiantes con un rol consultivo de las centrales obreras de la industria y los servicios.
Para desarrollar esta perspectiva necesitamos que nuestras organizaciones dejen de ser una oficina que gestiona la política del régimen. Debemos enfrentar la injerencia sobre los centros de estudiantes que implica juntar las elecciones de nuestro organismo con las de régimen, injerencia avalada en el mismo estatuto de la UNC, cosa que ninguna agrupación, ni siquiera la izquierda universitaria, se toma el trabajo de denunciar.
Es tarea de primer orden recuperar nuestras organizaciones de manos de las variantes patronales que hoy las dirigen (Franja morada- Bisagra-Sur). Lamentablemente el Frente de las Izquierdas por la Absolución conformado por el PTS- PO- IS- NuevoMas- CAUCE no es una alternativa en este sentido. No solo porque pierden cualquier independencia del régimen al ir con corrientes como CAUCE, que como cualquier agrupación “independiente” limitada a los estrechos marcos de la Universidad termina siendo deglutida por las instituciones y por las luchas por las “pequeñas conquistas” en el marco de los posible (del presupuesto de miseria, la educación elitista, la precarización laboral en que se basa). Sino, centralmente, porque el programa que levantan se limita a reivindicaciones estudiantiles mínimas, que no van más allá de la defensa de la “Educación Pública”, que en realidad no es pública porque deja afuera a la gran mayoría de la clase obrera, y además sustenta las políticas de la burguesía y su estado como hemos podido volver a comprobar durante estos largos meses de pandemia.
Es por esto que en estas elecciones de centro de estudiantes desde la COR llamamos a los compañeros combativos a votar nulo o en blanco y dar la pelea por recuperar nuestras organizaciones. Para esto necesitamos poner en pie los cuerpos de delegados de curso (mandatados y elegidos en asamblea) por facultad y carrera, que se conviertan en dirección alternativa a las conducciones de la Franja Morada, la Bisagra, el MNR, Sur y sus socios. De esa forma, sentaremos las bases para recuperar los Centros de Estudiantes y la FUC, organizaciones que deben pasar a la lucha contra el ajuste, el presupuesto de Guzmán y las reformas educativas (y todo el paquete de reformas) del FMI y el BM. Esa lucha sólo podrá llevarse hasta el final si el movimiento estudiantil se convierte en batallón auxiliar de la clase obrera, y para eso también necesitamos recuperar nuestras organizaciones. Las corrientes de la Izquierda de UNC deben romper con la política de adaptación, los llamamos a discutir junto a los trabajadores y estudiantes combativos las tareas de la vanguardia en esta crisis, con el objetivo de poner en pie una Corriente Revolucionaria en la universidad, docente, no docente, estudiantil, con libertad de tendencias, que se proponga dar la pelea que está planteada.

COR – Rama Universitaria Córdoba

Charla-debate: ¿Adónde va Cuba?

Este sábado 14 de agosto a las 16.00 hs. realizaremos en Córdoba una charla debate sobre Cuba. Pondremos en perspectiva las protestas del 11 de julio que sacudieron la Isla, analizando el proceso de asimilación de los ex-Estados Obreros en medio de la descomposición imperialista, para discutir los desafíos y tareas de la vanguardia obrera en nuestro continente.

Los trabajadores de salud tienen que triunfar

Plan de lucha y delegados paritarios elegidos en asamblea

Los gobiernos nacional y provincial han mostrado que el manejo capitalista de la pandemia parte de hacernos pagar la crisis a los trabajadores. A toda nuestra clase, con despidos, precarización laboral, condiciones penosas de seguridad e higiene y salarios a la baja. Y especialmente a los trabajadores de la salud, con situaciones extremas, debiendo enfrentar la emergencia sanitaria con el estado deplorable de los hospitales públicos (¡en el Misericordia se cayó un techo!), trabajando más horas, sin la protección adecuada, bajo presión, con diferentes figuras precarizadoras (monotributos, contratos, becas) y con salarios de miseria, cada día más atrás de la inflación.
Y la situación está lejos de mejorar: en los últimos días surgió un nuevo brote, ahora de la variante delta, en nuestra provincia. Mientras, las patronales y el gobierno se avocan a garantizar la “vuelta a la normalidad”… de la explotación laboral; para ellos, las medidas de salubridad, las vacunas, los testeos y nuestro salario no son más que costos que disminuyen sus ganancias y, en el caso de Schiaretti, “desbalancean” su presupuesto, destinado a pagar la deuda externa.

Los hospitales nuevamente en pie de lucha

Contra todo lo anterior, los trabajadores empezamos a organizarnos. Desde hace semanas, en varios hospitales provinciales se da un proceso de asambleas, cortes y movilización, que hasta el viernes 29/7 se daba en paralelo a las medidas tomadas por los trabajadores de clínicas y sanatorios privados. Ese día, Daer (ATSA) terminó cerrando por un 45% que coincide con el nuevo techo salarial que impulsan la burocracia y Alberto, además en 4 cuotas, no remunerativo y con una cláusula que permite a las patronales gambetear el acuerdo si aducen crisis. ¡Debemos dejar de discutir porcentajes engañosos!, el salario inicial para la categoría más baja de la escala debe igualar la canasta familiar ($103 mil), en una sola vez y con cláusula gatillo para no perder con la inflación. Basta de bonos en negro, todas las sumas al básico.
También es cierto que muchos compañeros que estaban haciendo sus primeras armas en la lucha vieron que vale la pena luchar. Esto es importante. Muchos trabajan en los 2 sectores (público y privado) debido al pluriempleo, generado por la combinación negrera: precarización + salarios de miseria. La segunda conclusión es que no podemos dejar que los Daer y los Pihen (SEP) terminen negociando, porque nos entregan. Si nosotros somos los que luchamos, nosotros debemos elegir los delegados paritarios desde las asambleas y plenarios, como hicieron en Neuquén y el Gárrahan.
La semana pasada también se dio un pequeño pero importante paso: la Multisectorial (ATE, UTS, Médicos Unidos, Esp. Médicas, etc.) convocó a una asamblea general en la Maternidad. Con muchos límites, como que ATE no diera cobertura gremial a los compañeros de los demás hospitales para poder trasladarse, y que la fecha de la medida a votarse, el 5 de agosto, ya venía cocinada. Tampoco se avanzó en un plan de lucha con paros progresivos, como se había mocionado desde el Hospital de Niños. Sin embargo, quedó demostrado que es necesario que sean los propios trabajadores discutiendo democráticamente en asamblea quienes tomen las decisiones, y no los dirigentes de la “Multi” entre 4 paredes. Hay que ir a un gran Plenario Interhospitalario de delegados con mandato de base, para votar, tomando el paro del 5/8 como punto de partida, un verdadero Plan de Lucha, con paros progresivos, cortes y movilización al ministerio de salud. Elegir allí a nuestros delegados paritarios, desde la propuesta de las asambleas, para que no sean ni Pihen (SEP) ni ningún otro burócrata los que se sienten a negociar con el gobierno, sino quienes sostenemos la lucha, los propios trabajadores de salud.
Lo que se plantea no es solo una demanda salarial, que sí es muy importante, sino que los trabajadores de salud intentemos quebrar la dirección política de la pandemia. Resultó que el “comité de expertos”, con el que Alberto iba a “cuidar nuestra salud”, eran lobistas de los laboratorios y que lo único que “cuidó” fueron los intereses de las patronales en desmedro de nuestras condiciones de vida. Lo mismo el COE que armó Schiaretti, con sus protocolos patronales en los lugares de trabajo. Los trabajadores, con los métodos obreros, podrían haber sido una alternativa superadora en la gestión de esta emergencia sanitaria, cuestionando el mando capitalista. Debemos prepararnos en este sentido. Estamos luchando simultáneamente en varios puntos del país, como Mendoza, Córdoba y Buenos Aires. Es necesario llamar a un Plenario Nacional de Oposición de trabajadores de la salud, con delegados mandatados, y así sentar las bases para recuperar los sindicatos y unificar a todos los trabajadores de la salud y plantear una salida del conjunto de la clase obrera a esta catástrofe capitalista.

Vamos y el rectorado se unen contra los estudiantes

El pasado 22/06 el consejo superior de la UNC se pronunció en referencia a la elevación a juicio que pesa sobre los 27 estudiantes de la UNC por la toma del pabellón Argentina en el marco de la lucha educativa del 2018. El pronunciamiento se puso a discusión por propuesta de varios decanos K referenciados en la agrupación “Vamos”, que solicitaban que el superior se declare a favor de la absolución y en contra de la criminalización de la protesta, posición que bajaron más temprano que tarde, para terminar votando una declaración “de consenso” con el oficialismo rectoral conducido por el radical Hugo Juri y Yanzi Ferreira. En la misma se llama a respetar la institucionalidad y el Estado de derecho, es decir que avala el juicio, y llama a que los conflictos universitarios se resuelvan con los mecanismos del cogobierno y la autonomía, ocultando que fue el propio rector el que entregó los nombres a la justicia.
No nos puede escandalizar que los decanos K hayan votado esta declaración, o mejor dicho, solo puede sorprender a quien haya sembrado expectativas en que un/a decano/a de este régimen universitario vaya a ir en contra de sus propios intereses. Después de todo, estas autoridades universitarias, que con palabras elocuentes han dicho estar en contra de la criminalización de la protesta y a favor de los estudiantes, son parte de la coalición peronista que dirige al país, el mismo gobierno que en dos años solo ha ofrecido a la juventud desempleo, miseria, expulsión del sistema educativo y mayor represión.
Este nuevo ataque deja al descubierto, una vez más, que las autoridades universitarias dejan de lado sus diferencias cuando se trata de disciplinar a quienes osamos cuestionar el régimen universitario que dirigen, y que a la única presión y exigencia a la que sí se someten, no es a la de la “opinión pública”, sino a la del gobierno y el FMI.
No podemos olvidar ni por un momento que el origen de este reaccionario juicio fue la pelea que dimos junto a los trabajadores de la UNC en reclamo de mejoras salariales y enfrentando las políticas de miseria educativa que implicaba el pacto de Macri con el FMI. Esta pelea sigue aún vigente. La política de cuarentena impuesta por Alberto, como forma de control sobre los trabajadores ante los efectos inmediatos de la crisis, ha sido utilizada por el régimen universitario para hacer pasar el ajuste: precarización laboral y mayor deserción estudiantil producto de una virtualidad inconsulta y sin recursos, paritarias docente y no docente a la baja, recortes de contenidos, cierre del comedor, etc.
La lucha por la inmediata absolución de nuestros compañeros solo podrá ser reforzada si la ligamos a la pelea más general por enfrentar este ajuste, que no se restringe solo al ámbito educativo, sino que está implicando un enorme golpe para el conjunto de la clase trabajadora. Debemos buscar nuestros aliados, no entre las distintas facciones, integrantes de una u otra coalición burguesa (FdT, Cambiemos, Schiarettismo, etc.), del régimen universitario reaccionario que dirigen la UNC al servicio de los capitalistas, sino entre los trabajadores que vienen resistiendo el ataque. Debemos aunar fuerzas con los compañeros de salud, que con paros y movilizaciones vienen reclamando mayor salario y mejores condiciones laborales, con los compañeros docentes que se organizan contra las paritarias a la baja y las condiciones inseguras e insalubres de cursado, con los trabajadores de distintas ramas como alimentación, metalúrgicos, etc., que enfrentan los ataques de las patronales. Es en ese sentido que desde la COR mocionamos solidarizarnos con las compañeras Estela Fernández, secretaria adjunta de la UTS-FESPROSA, y Fabiana Fontana, delegada de la UOM de la ex-Valeo, ambas perseguidas por la justicia en represalia a su lucha sindical. Debemos levantar una campaña conjunta contra la represión y la persecución judicial hacia trabajadores y estudiantes. ¡Fuera las manos de la justicia patronal de nuestras organizaciones! ¡Abajo el juicio a los 27 estudiantes de la UNC, ningún desafuero, ningún despido! Viva la lucha de obreros y estudiantes contra el ajuste al servicio de las patronales y del pago de la deuda externa.

Por un gobierno de la universidad de los sindicatos y las organizaciones estudiantiles

La experiencia hecha con el régimen tiene que dejar una clara conclusión a los luchadores: no es posible reformar a los consejos reaccionarios, ni es un problema de representación, sino que son los consejos de la LES, el BM y el FMI y deben ser destruidos. Para poner la educación al servicio de la lucha de la clase obrera debemos pelear por una Universidad dirigida por los sindicatos y las organizaciones estudiantiles. Sabemos que las conducciones hoy al frente de nuestras organizaciones se han encuarentenado permitiendo que la causa que pesa sobre 27 estudiantes avance, al tiempo que han colaborado con la parálisis y desorganización de los estudiantes que no han podido dar una respuesta contundente frente a la crisis. Las conducciones de los sindicatos de docentes y no docentes también han jugado un papel nefasto dejando desorganizados a los trabajadores que tuvieron que soportar sobre trabajo mientras ellos firmaban paritarias por debajo de la inflación. Este accionar sólo demuestra que esas conducciones por acción u omisión son cómplices de la política de las autoridades. Si no están a la altura del ataque deben ser barridas de la dirección.
¡Recuperemos nuestras organizaciones para la lucha! Se hace urgente que quienes venimos levantando la campaña por la absolución redoblemos la apuesta, abandonando las peleas internistas por sellos o hablando de una unidad en general y debatamos programáticamente para poder dar la lucha política contra estas corrientes del régimen, que concentremos los esfuerzos en meter el debate en los cursos para poder desarrollar a las organizaciones en sus bases, convocando a asambleas, eligiendo delegados para poner en pie cuerpos de delegados por facultad y carrera, y avanzar hacia un plenario de Delegados Docentes, No Docentes, Investigadores y Estudiantes con mandato que nos permita definir un pliego único de reivindicaciones como así también el plan de lucha para imponerlo. Llamamos a las corrientes de izquierda de la UNC y los trabajadores y estudiantes combativos a debatir las tareas de la vanguardia en esta crisis, con el objetivo de poner en pie una Corriente Revolucionaria en la universidad, docente, no docente, estudiantil, con libertad de tendencias, que se proponga este objetivo.

“La misma situación es la que nos va a llevar a la pelea”

Entrevista a un trabajador de salud

Los trabajadores de la salud son el sector de nuestra clase que está sufriendo las peores consecuencias del manejo burgués de la pandemia del COVID-19. El viernes 4 de junio entrevistamos a Ricardo Barrionuevo, delegado de ATE por el Hospital Tránsito Cáceres de Allende de Córdoba Capital, para conocer de primera mano la situación. Y también la experiencia de organización y lucha que desde el año pasado vienen desarrollando los compañeros y compañeras de los hospitales de la provincia de Córdoba.

P: ¿Qué evaluación tienen como trabajadores organizados, de la situación del sistema de salud en este momento de la segunda ola de la pandemia?

R: Para hablar de todo lo que ha venido sucediendo con la pandemia, sensaciones de la realidad me gustaría decir, se me vienen a la cabeza algunas palabras que engloban lo que estamos viviendo los trabajadores. Y la 1º es colapso. La salud y los hospitales están colapsados, más allá de que el ministro Cardozo manifieste con números totalmente fuera de la realidad que la salud pública y  privada no están colapsadas. Es otra la vivencia que estamos padeciendo los trabajadores en los diferentes hospitales; y en las diferentes clínicas privadas también, por lo que me he llegado a enterar. Otra palabra: imprevisión, falta de prever lo que seguramente se iba a venir. Ellos estaban conscientes, por los estudios epidemiológicos que habían demostrado en otras partes del mundo que ya habían pasado la primera ola y estaban entrando en la segunda, lo que iba a suceder en la Argentina. No supieron resguardar ni preparar a los equipos de salud lo suficiente como para afrontar esta segunda ola de la mejor manera posible. Nosotros, en las discusiones que hemos tenido en las diferentes asambleas y en las discusiones que pude tener con algunos compañeros, realmente creemos que no es una imprevisión por desconocimiento; ellos sabían muy bien lo que iba a suceder.
Se manifiesta entre nosotros como trabajadores en un cansancio físico y mental que uno que está en el Hospital Tránsito y tiene la oportunidad de recorrerlo y hablar con los compañeros, realmente hay una sensación de agotamiento total y tiene que ver también con esta imprevisión. El agotamiento físico que están padeciendo muchos de los compañeros en definitiva es por la falta de personal. Desde el año pasado no hemos tenido la posibilidad de disfrutar de las vacaciones, más allá que estamos atravesados por una pandemia, una situación especial y que la padece todo el mundo. El trabajador de salud está padeciendo un cansancio físico realmente terrible y se está notando en estos momentos, por lo menos en el Hospital Tránsito donde yo lo puedo constatar todos los días al charlar con los compañeros. Muchos de ellos están analizando la posibilidad de sacar una carpeta médica, una carpeta psiquiátrica porque realmente está bastante complicada la situación. La sensación del estado de la salud pública en general es de colapso.

P: Los gobiernos nacional y provincial dicen que con el tiempo ganado con la cuarentena del año pasado prepararon el sistema de salud, y que también lo mejoraron para la segunda ola: ¿Qué hay de cierto en esto?

R: Muchos compañeros tuvieron una cierta confianza en esa política de ganar tiempo. No hay que olvidarse que cuando nosotros arrancamos la primera ola, esta ya estaba terminando en Europa, Asia, nosotros estábamos viviendo lo que había sucedido en Italia, España. Y veíamos situaciones que acá no era la realidad que se estaba viviendo. En especial en el Hospital Tránsito sucedió eso porque se planteó un hospital medio rojo y blanco (hospital rojo hace referencia a aquellos hospitales designados para atención COVID, NE) y en realidad no fue una situación tan fácil. Pero la preparación que el gobierno debió realizar ganando ese supuesto tiempo para prepararnos para la 2º ola, no existió. Tanto a nivel provincial como a nivel nacional hubo presiones de grandes grupos económicos para que se abriera la cuarentena y sabíamos que eso estaba totalmente equivocado, era la sensación que teníamos nosotros en los hospitales. Y eso se iba a reflejar de alguna manera, iba a impactar en los hospitales. Ahora en esta 2º ola no vemos los resultados positivos de toda esa cuarentena larga, mal diagramada, con testeos escasos, tardíos, insuficientes y eso hubiera provocado que la prevención de la enfermedad hubiera sido tratada a tiempo. Esta es la sensación que tenemos.

P: ¿Cómo evaluás el plan de vacunación que están llevando adelante en todo el mundo y en Argentina en particular?

R: Al principio fue una discusión bastante seria en el hospital. Había descreimiento al principio por los efectos de las vacunas, por la rapidez con la que se las había implementado, por los mecanismos, los estudios, mucho descreimiento. Cuando eso se fue superando y comenzó la vacunación de los empleados de la salud, cambió la visión, porque se veía en la práctica lo que estaba sucediendo con los compañeros.
Ahora bien, tuvimos compañeros que fueron infectados, previo a vacunarse, y con la 2º dosis ya realizada se volvieron a contagiar. Eso crea un estado de inseguridad que es preocupante. Por otro lado, todavía tenemos compañeros que no han sido vacunados con la 2º dosis. Y tenemos algunos trabajadores que más allá de que no son parte de la administración pública, pero si los consideramos compañeros codo a codo, aquellos compañeros del servicio de la limpieza, que por lo menos el 80 % no ha sido vacunado. Son trabajadores que, junto con nosotros, están enfrentando la pandemia y la atención directa de los pacientes, porque ellos son los que limpian las salas de pacientes con Covid. Además, la falta de insumos es de una preocupación bastante profunda.
La vacuna en sí ha creado un poco de desconfianza después de ver la reinfección de compañeros que ya habían sido vacunados. En la asamblea que realizamos estamos haciendo un testeo general de los compañeros que se vienen infectando todos los días. Es como una vuelta atrás al año pasado, con la diferencia de que ahora mucho de nosotros estamos vacunados y bastante preocupados con esa situación.

P: Desde el año pasado, sobre todo a partir de la imputación del médico del geriátrico de Saldán, comenzó a desarrollarse una lucha general del sector salud: ¿podrías contarnos que elementos debemos destacar de esa lucha?

R: Pareciera que ha pasado mucho tiempo desde la imputación de ese médico... A partir de ahí fue el momento de comenzar a organizarnos, porque de ser los héroes y los aplaudidos, comenzaron a atacarnos. Pero de alguna manera marcó el camino que iban a seguir los gobiernos nacional y provinciales. Los diferentes hospitales públicos comenzaron a organizarse.

P: ¿Cuál es tu opinión en relación a la conformación de la multisectorial de Salud y su intervención en el conflicto?

R: En principio estaba conformada por diferentes sectores: Médicos, ATE, UTS, EU, CTA A. Los compañeros comenzaron a tener algún tipo de confianza en que la Multisectorial pudiera llegar a ser un polo donde poder depositar todos nuestros reclamos, como un polo de unión, para pelear todos juntos más allá de que no estaban todos los gremios que actúan dentro de la salud pública. Descontando la actuación del SEP y ATSA. Pero de alguna manera se veía como un polo combativo a través del cuál se pudiera llegar a concretar todos los reclamos. Eso ayudó mucho a que las asambleas crecieran, porque costó bastante organizarlas.
Más allá que sea delegado de ATE y que este forme parte de la Multisectorial, veo que esta organización fue cambiando su forma. La desconfianza en la Multisectorial fue ganando terreno en las asambleas por la falta de lucha. En los hospitales más combativos tocábamos un techo de lucha y quedaba todo encerrado dentro de los mismos, no se expandía a otros hospitales. Y el reclamo general era: salgamos a las calles todos los hospitales. Y las directivas (porque eran realmente directivas) de la Multisectorial, donde la sensación es que eran directivas de tres o cuatro personas, cabezas de las organizaciones que quedaron al último, las directivas eran “salgamos, pero cuando ellos lo decidan”. Y eso fue creando una situación bastante complicada en las asambleas y fue bastante difícil remontar la pelea. De todas maneras, la Multisectorial sigue conformada, sigue actuando y nosotros estamos dentro de ella. En realidad, es el único organismo que está participando y tratando de organizar por lo menos en el Hospital Tránsito.

P: Este año, la pelea de salud se reavivó con los despidos que ejecutó el gobierno provincial a fines de marzo: ¿Qué perspectivas ves en relación a esa lucha y el posterior reflujo? Y ¿En qué situación se encuentran hoy para enfrentar la política del gobierno?

R: Si mal no recuerdo fueron en marzo los despidos. No sé si fueron 150 en general y alrededor de 100 compañeros de la salud. Eso creó un estado de ánimo y reavivó el conflicto. En el Tránsito veníamos organizándonos en asambleas que no eran muy masivas, pero a partir de ese conflicto los compañeros empezaron a participar de una manera masiva en las asambleas. Esa política del gobierno de realizar esos despidos totalmente irresponsables hizo salir, de alguna manera, la bronca contenida por no encontrar la solución a nuestros reclamos. Manifestaron que eran despidos porque sus funciones no habían sido cumplidas de manera correcta, o no recuerdo bien cuales habían sido los fundamentos que manifestaba el ministro Cardozo, eso reavivó toda la lucha. ¿Qué quedó de eso para nosotros? Una organización muy buena en el Hospital Tránsito porque no veníamos realizando asambleas, costaba organizarlas y que los compañeros se comprometieran y participaran. Esas pequeñas peleas, específicamente lo que sucedió con los compañeros despedidos, hizo que la pelea en el hospital, y en general en la salud, se reavivara.

P: Desde el hospital vienen levantando un llamado a conformar un plenario de delegados con mandato: ¿Cómo surge esa idea? ¿Cómo han avanzado hasta el momento? ¿Cuáles son las perspectivas?

R: La propuesta surgió desde el Hospital Tránsito. Lo que veíamos, era lo que te mencioné anteriormente en relación a la Multisectorial, esta ya se había conformado y se había transformado en un grupo de compañeros que tomaban decisiones de arriba hacia abajo. La discusión entre los compañeros era que entre las asambleas y la Multisectorial no había una comunicación que conectara las discusiones que se hacían en las asambleas para que llegaran a la Multisectorial. Desconozco la situación de UTS, si ellos tenían plenarios de delegados, pero nosotros en el Hospital Tránsito no tenemos compañeros de UTS. Sí te puedo hablar de lo que sucedía con ATE, que en repetidas ocasiones yo manifestaba la necesidad de tener plenario de delegados, sobre todo cuando estaba en conflicto la salud pública, pero no llegaba a buen puerto mi solicitud. Por lo tanto, esta propuesta estaba dirigida a crear ese nexo de comunicación y crear un plenario que fuera conformado por diferentes compañeros, más allá de que fueran delegados gremiales o no, pero sí con los mandatos de las asambleas. Porque no nos olvidemos que la Multisectorial está conformada no únicamente por los 2 gremios, que son los que puedes tener los delegados gremiales, sino por diferentes organizaciones que no tienen delegados sindicales y podían llegar a tener algún tipo de inconveniente al participar de alguna manera, no tenían permisos gremiales ni fueros. Entonces este plenario iba ser el nexo que llevara las propuestas de las asambleas hacia la Multisectorial. La discusión era esta: que las decisiones de las asambleas fueran las que tomaran la directiva de las acciones que se fueran a llevar a cabo, no únicamente que fueran directivas que fueran bajadas de arriba hacia abajo, sino que fueran de abajo hacia arriba. Me parece que esa es la mejor manera y marca lo que uno ha aprendido durante tantos años de democracia obrera, para llamarla de alguna manera. Creo que esa es la mejor definición que podemos hacerle.  
Si no me equivoco se llamaba, se llama en realidad porque está conformado, Plenario Interhospitalario de Córdoba. El problema fue que se conformó en un momento de baja del conflicto, entonces no hubo la posibilidad de llevarlo adelante por compañeros que realmente vinieran de las asambleas con mandatos, por el hecho de que en los hospitales no había asambleas. Ahora vamos a ver si lo podemos reencaminar a este organismo, por lo menos en el Hospital Tránsito han vuelto a resurgir las asambleas, me parece que sería democrático. Las decisiones de las asambleas muchas veces no han sido escuchadas por la Multisectorial. Ejemplos claros: la última caravana; la ruta que tomó la caravana, más allá de los cortes policiales que había en la casa de gobierno, el documento que se leyó, etc. Fueron manifestaciones de los compañeros que reafirmaron la necesidad de conformar este organismo.

P: Sabemos que el último conflicto que desató cierta movilización y organización con un Paro fue la intentona del gobierno de trasladar compañeros residentes al Polo Sanitario, algo que lograron frenar. ¿Podrías contarnos sobre el contenido de las asambleas que se están dando hoy?

R: Con respecto a la situación de los compañeros médicos residentes; el 21 de mayo vino del Ministerio un memorándum hacia todos los hospitales donde se manifestaba que por la realidad de la pandemia todo el personal estamos sujetos a cambios de horarios, cambios de turno, etc. Y el 26 de mayo, a los residentes se los convocó al polo sanitario, tanto al Rawson como al Hospital San Roque, para continuar su educación específicamente con la contingencia COVID, siendo que todos los Hospitales esa misma semana había sido declarados “hospitales rojos”. Esta intentona, de imprevisión por la falta de personal que tiene el gobierno, logró que los residentes se comenzaran a organizar. Ellos tienen un colectivo de residentes y de alguna manera estaban organizados por medio de grupos de WhatsApp, y esa misma noche empezó la organización. Nosotros tenemos un grupo de asamblea en el Hospital Tránsito donde empezamos a hacer esta discusión, y a convocar a una asamblea para el mismo día que habían recibido todos los residentes de 3º y 4º año del Hospital Tránsito de clínica médica una notificación en el CIDI (Ciudadano Digital) de cada compañero para presentarse en el Hospital Rawson. Los chicos decidieron no presentarse, en una discusión de alguna manera de “asamblea virtual” por medio del grupo, y convocarse en cada uno de los hospitales para realizar asambleas. Nosotros los acompañamos, entendiendo que son parte nuestra, más allá de que los chicos residentes no han participado mucho en los conflictos, pero entendemos que su trabajo dentro del hospital y la falta de residentes lleva a que muchas veces ellos no puedan salir. Participamos, fue un lindo número de compañeros (30 o 40 compañeros), la semana pasada, donde ese mismo día que ellos se debían presentar en el polo sanitario, les llegó otra notificación al CIDI de cada uno donde se explicaba que había sido una equivocación, que en realidad lo que se les planteaba era una reunión para discutir la contratación, porque ellos son becarios. Esa discusión de contratación todavía sigue.
¿Cuál es la discusión que seguían planteando y por qué no desmovilizar? El memorándum todavía seguía vigente, y todavía sigue vigente. Entonces la pelea de los compañeros es bajar el memorándum, porque más allá de que el gobierno se echó para atrás en la decisión del traslado compulsivo, el memorándum al seguir en pie lo pueden utilizar en cualquier momento. No únicamente con los residentes de clínica médica, sino con residentes de clínica quirúrgica, de anestesiología, de traumatología, etc. Entonces eso logró convocar, por lo menos en mí hospital, a la mayoría de los residentes. Fue bastante bueno, y de alguna manera nos ayudó a resurgir la asamblea.
La asamblea de hoy (viernes 4/6) no fue muy grande, habremos sido 15 compañeros, siempre hay una pequeña vanguardia que es la que acompaña, y nació de la necesidad de seguir discutiendo lo que venimos haciendo por los grupos. Siempre manifiesto que los grupos son muy importantes para informar, pero no para discutir y decidir. El instrumento de la asamblea es el instrumento más democrático que tenemos los trabajadores, entonces siempre aliento que sea por ese medio que hagamos las discusiones. El Hospital Tránsito está cambiando, desde el momento que nos decretaron como hospital rojo se ha estado modificando. Hay servicios que se han cerrado: el servicio de cirugía menor quedó totalmente desmantelado. Se ha abierto una sección de 7 camas que en la 1º ola se utilizaba como un internado COVID y en la actualidad esas 7 camas van a pasar a ser una terapia COVID. La diferencia reside en que hay pacientes con respiradores. No sabíamos muy bien quienes las iban a atender. Por el momento, lo que conozco es que van a ser atendidas por los compañeros enfermeros que estuvieron en esa sección el año pasado. Compañeros nuevos, que no tienen experiencia en terapia intensiva (lleva años preparar a un enfermero terapista), y ha habido contratación de médicos que desconozco si son terapistas. El 1º piso, donde contamos con 3 salas que en promedio tienen 28 camas cada una, se han transformado en la actualidad en todas salas COVID. Se ha abierto una nueva sala en el 2º piso, donde aparentemente van a contratar a 12 compañeros enfermeros para atender clínica quirúrgica. Todos estos movimientos que se han venido dando hacen que comencemos a discutir. Por lo menos empezar a informarnos de lo que sucede en cada uno de los servicios, porque está cambiando muy rápidamente la situación. Hoy antes de salir nos enteramos de que en el hospital se van a instalar 2 carpas que aparentemente se van a adosar a las camas de terapia, una a las camas de la guardia central. Una carpa con 20 camas y otra carpa que va a tener 10 camas a manera de consultorios. Entonces en menos de una semana hemos tenido el agregado de casi 50 camas en el hospital, que van a tratar específicamente la patología COVID, y han contratado (desconozco la cantidad de médicos que están en la terapia COVID de 6 camas, que imagino que será el número que corresponde) a 12 enfermeros nada más. Con esa incorporación, quieren agregar 50 camas al hospital. Toda esta transformación naturalmente nos ha llevado a juntarnos para empezar a discutir que camino vamos a tomar. Lamentablemente no estamos siendo un número importante como para tomar decisiones que impacten, como las que hemos estado llevando a cabo hace unos meses atrás, pero es importante comenzar a dialogar y a discutir la situación del hospital. Me parece que eso va a empezar a incentivar, la misma situación es la que nos va a llevar a la pelea, más allá del miedo de muchos compañeros. No nos olvidemos de que en el Tránsito y en la salud pública en general en Córdoba, en casi todos los hospitales, entre el 70 y el 80% del personal es contratado. Lo que implica miedo, miedo a traslados, a descuentos, miedo a ser despedido en realidad. Y eso complica bastante el compromiso de participación de los compañeros en las asambleas.

P: ¿Te gustaría agregar algo más? ¿Algún elemento a destacar, las reivindicaciones que vienen levantando, o cualquier otra cosa?

R: Para agregar: discusiones que venimos haciendo con los compañeros en las diferentes asambleas y personalmente. Que la salud pública de Córdoba ha tenido en su organización un avance muy importante. Especialmente, en lo que respecta a mi actividad en el hospital, veo con mucha satisfacción la organización que hemos tenido. De partir el año pasado de no tener ningún tipo de asambleas, y casi ninguna participación de ningún gremio, a tener organizadas asambleas de 40, 50, 60 compañeros, cortes de calle (con mucho agradecimiento a las diferentes organizaciones que nos han venido acompañando), fue muy bueno eso. Es lo que saco como muy positivo de lo que ha sucedido en toda esta pelea. La organización de los compañeros. Crear una pequeña vanguardia, que es la que está siempre en pie de guerra, y que se ha concretado y ha nacido la asamblea del Hospital Tránsito. Eso es muy importante como herramienta de lucha, de presión, de organización. Más allá de la caída de la intensidad del conflicto, que principalmente es debido a que los viejos reclamos no han sido atendidos casi ninguno. Porque sobre la recomposición salarial, ni siquiera se ha concretado una mesa de discusión con la Multisectorial, la cuestión de la precarización laboral que tenemos, tan terrible en la provincia, con los compañeros contratados y monotributistas, no ha cambiado para nada, es más, se ha agravado. Diferentes reclamos no han llegado a un buen puerto, no han tenido una respuesta satisfactoria. La discusión de hoy fue clara: aunque nos cueste, aunque tengamos miedo, miedo a los descuentos, a los traslados, la situación nos va a llevar a que nos sigamos organizando, no nos queda otra. No hay otro camino que la organización de los compañeros. Por eso mi voluntad de recalcar siempre que la asamblea es el ámbito por excelencia para la discusión y yo creo que la pelea va a continuar y va a resurgir en la salud pública de Córdoba.

P: Muchas gracias Ricardo por esta entrevista.

R: Muchas gracias a ustedes porque nos han estado acompañando todo el tiempo y gracias a todos ustedes muchas veces hemos tenido la mejor visualización de nuestro conflicto, ha sido a través de sus medios de comunicación. Lamentablemente, otros medios no nos están replicando, pero bueno, la pelea va a hacer que nos empiecen a mirar. Es lo que tenemos que hacer, tenemos que hacer que la sociedad nos mire.

Memorándum del 21 de mayo